Las cosas entre Cedric y Abigail habían cambiado a partir de ese día aunque no quisieran admitirlo, pero por suerte las cosas al final del día no habían resultado ser tan incómodas como pudieron serlo y en el trabajo se habían ceñido estrictamente a lo laboral o eso intentaron al menos las primeras semanas.
Abigail estaba en la cafetería tomando una taza de café mientras ratificaba uno de los casos más peculiares que había tratado, bueno, que había asistido y como era debido estaba realizando un análisis a los exámenes médicos y diferentes datos sobre el caso que debía presentar a Cedric, sin embargo no se sentía conforme y eso que era su tercera vez revisandolo. Para ella aun olvidaba un dato, algo se le estaba escondiendo.
Suspiro antes de darle una leida, todo parecía bien pero ella quería hacer lo más perfecto y detallado que se pudiese, quería que Cedric estuviera más que conforme y tal vez el querer hacerlo la estaba haciendo leer entre líneas, a sobreinterpretar el caso. Estancada y derrotada tomó su informe final y justo cuando estaba a punto de ponerse de pie y entregarle cualquier cosa apareció Dick.
—¿Dónde vas preciosa? —dijo él, cuando estuvo suficientemente cerca y le dio un suave beso como de costumbre
—A dejarle este informe a Cedric —contestó justo después de romper el beso mientras que su mano derecha acariciaba su mejilla, intentando compensar lo rápido que había finalizado el beso— De todos modos ¿qué estás haciendo aquí? Sabes que no debes venir aquí como...
—Lo sé, lo sé pero quería verte —Dick se separa levemente y le aparta un mechón de cabello detrás de la oreja. Saca su varita y con un rápido movimiento hace aparecer un prendedor de pequeñas flores que se engancha en el mechón, un gesto que hacía muy seguido cuando empezaron a salir, algo que a Abigail en ese entonces le hacía sonreír de oreja a oreja— Y así luces aun más preciosa
—Dick —sonríe antes de besar su mejilla— Oh, son preciosas, pero sabes que...
—Si, si, lo sé —suspiró antes de devolverle la sonrisa— Estás siendo muy aburrida
—No es que esté siendo aburrida Dick, solo estoy siguiendo las reglas —Abigail despegó su mano de la mejilla de Dick— Iré a dejar esto y vuelvo ¿De acuerdo? esperame en una mesa, no tardare
—Bien pero no tardes —Dick la señalando con el indice por unos segundos mientras caminaba hacia una de las mesas—No tengo mucho tiempo
Abigail asintió y caminó hacia la salida. Su mente dispersa estaba finalmente poniéndose en orden, su novio había hecho un lugar en su ocupada agenda por lo que debía aprovechar este espacio, después de todo su tiempo juntos siempre era limitado.
Estaba tan concentrada en ello que de pronto chocó con el cuerpo de alguien, pero por suerte no se trataba de nadie más que un visitante que estaba tan desconcertado como ella y una sonrisa creció en su rostro cuando segundos después Cedric salió del mismo sitio que el tipo con el e había chocado hacía unos momentos.
—Medimago Diggory —llamó Abigail en tono dubitativo— El caso del señor Todd
Cedric le dio una pequeña sonrisa mientras tomaba la carpeta que Abigail tenía en sus manos y empieza a revisar su interior con rapidez— ¿Segura que tiene todo?
—Es un análisis completo del caso —afirmó Abigail con una sonrisa, sintiéndose en ese punto satisfecha con su trabajo—Signos, síntomas, analisis, tratamientos, evolución
—¿Y eso es lo que te pedí?
El tono, expresiones y simplemente las palabras que habían salido de la boca de Cedric la hizo tambalear esa seguridad y bajo la mirada— No
—Bien, ahora dime ¿Dónde está lo que te pedí?
—Inicia en la página cuatro del informe
Cedric asintió y giró sobre sus talones para dirigirse en dirección contraria a la de Abigail que se quedó clavada en el pasillo con vergüenza y frustración mezcladas. Si bien era cierto que Cedric era su superior y que había sido claro con su orden se sintió mal al escucharlo demeritar de algún modo su trabajo, al menos sin ese tacto que caracteriza a Cedric, pero si a partir de así iban a ser las cosas ella lo aceptaría y aunque no fuera propio de ella, se quedaría callada.
Abigail fue hacia los baños y se fue a refrescar un poco, olvidarse del mal sabor de boca que había tenido hacía un momento y pensar en algo más, algo fuera del hospital y lo primero en lo que pensó fue en la cena de esa noche; no importaba que fuese, aunque no le gustase lo que cenaría sabía que regresaría a casa con su familia y pasaría un buen rato, tal vez los gemelos irían si es que Molly había sobrado alguna de sus delicias horneadas.
Sin embargo se tambaleo un poco en cuanto se vio en el espejo, sus párpados empezaban a pesarle, repentinamente se sintió muy mareada pero recordó que tenía a Dick esperando por ella por lo que simplemente reprime del mejor modo que tuvo estos signos y síntomas, asumiendo que era por la larga jornada laboral y por el estrés al que se había sometido, básicamente le resto importancia a lo sucedido y de nuevo volvió con su novio a la cafetería.
En cuanto Dick la vio entrar al lugar vio a una Abigail completamente diferente a la que había salido y de inmediato fue a ayudarla pues pese a los intentos de la cobriza por no mostrar ningún malestar simplemente se manifestaban en una menor medida pero continuaban ahí.
—¿Que paso bonita? —preguntó Dick, tomándola por la cintura
—Mi turno terminó ¿No vamos?
Dick frunció el ceño antes de asentir, tenía una corazonada; algo malo debía estar pasando no obstante no quiso indagar en el tema, al menos no ahora y sin despegar uno de sus brazos de la cintura de Abigail la pareja salió del lugar.
—Estaba pensando en llevarte a cenar a...
—¿Podemos ir a la madriguera? —lo cortó Abigail— No estoy de humor para cenar
—Está bien, podemos ir ¿Estás segura de que estas bien?
—Estoy algo cansada, prometo compensarlo otro día
El pelinegro asiente con la cabeza y la toma de la cintura uniendola a su pecho con fuerza, le da un beso en la frente y hace una aparición para ambos.
La chica Prewett en este punto apenas se da cuenta de lo que pasa. Esta con Dick, confiaba plenamente que a su lado nada malo podía suceder por lo que incluso cerró los ojos y se permitió descansar por un minuto o tal vez más pues en cuanto abrió los ojos se encontró en una habitación con paredes grises, en una cama realmente cómoda junto a Dick y el leve olor a cigarrillo de inmediato le dio la bienvenida al apartamento de su novio.
Aun se sentía bien por lo que no despertó al chico Spinnet y solo miro el techo mientras pensaba para sí misma, reflexionando sobre los acontecimientos que carcomía su mente, finalmente le puso un fin al asunto, después de todo era ridículo de su parte, estaba actuando como una adolecente por algo tan insignificante.
Su novio era Dick y eso era lo único que debía tener en mente. Habían límites que ella había cruzado no solo en la relación con el pelinegro sino que también en su relación laboral, pero eso había terminado, solo debía iniciar de nuevo y su oportunidad de iniciar con pie derecho estaba entre la pila de cartas que su novio tenía en su escritorio.
Un nuevo inicio, una nueva Abigail.
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Muchas gracias por leer
Voten y comenten.
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SERENDIPITY | Cedric Diggory
FanfictionLa sobrina de Molly Weasley regresa a Inglaterra con esperanzas de retomar su vida después de los eventos ocurridos en la batalla de Hogwarts. El tiempo ha pasado y el mundo mágico ahora se encuentra en completa paz y calma, la guerra había termin...