En la década de 1930 se creo "El Directivo de Los Sagrados 28" conformados por Familias de Sangre Pura en Inglaterra, estos presumían con descaro su índole.
Eventualmente con cada nueva generación los 28 fueron cambiando. Con minuciosa revisión alg...
Sirius realmente se estaba empezando a desesperar, acepta que hubo días que tropezó y se dio tremendos golpes. Pero bien sabía que era un mago de sangre pura con un nivel socioeconómico elevado a comparación de otros magos. Entonces... ¿porqué este cretino lo quería como su elfo domestico personal? -¿Estas de juego, cierto?
-Como te decía, luego que termine tu horario de clases quiero que te reportes hora y media después, he notado que tienes potencial para que te enseñe personalmente uno que otro secretillo.
Sí, estaba muy seguro que disque "potencial" era en realidad "manipulable" por supuesto que se daría de tope. Sabía que daba ese aire de querer complacer y tener la aprobación, lo era porque así él lo planeo.
-Sirius.
Lo vio con ligera atención.
Tomo lo que sería un rizo suyo, y su varita trazo una secuencia. -Se que este encantamiento desaparecerá, pero casualmente esa linda neolate reaparecerá cuando te necesite o estés en circunstancias desfavorables, así podre saber de ti.
-¿Así como un collar?
-Si gustas verlo de esa manera, bien por ti.
Esta vez ni se molesto en ocultar su fastidio.
-Bien, por fin una reacción humana en ese rostro tuyo Black -apretando su nariz- ven quiero que me ayudes con viejos trabajos que guardo en mi baúl.
Mientras refunfuñaba se quedo quieto viendo como del baúl abría un compartimiento dejando a la vista un sin fondo... -No querrás sacar todo aquello.
-En absoluto querida serpientilla, nos zambulliremos dentro.
Y tomándolo de su cintura atrayéndolo a su cuerpo, salto llevándose consigo a un Black con deseos ocultos de maldecir al heredero Malfoy aunque significara una reprimenda de su madre, con una barbaridad que se atreviera hacerle, podría irse al carajo, su racha de obediencia.
[ . . . ]
Severus con disimulo veia como James se podía entretener con el estambre que le dio luego de haber llegado del gran comedor. En realidad solo picotearon los postres y tomaron té con leche.
James aún recurría a su habitación. Sus compañeros seguían quejándose de su actitud, personalmente ya se había acostumbrado a su peculiar compañía. Desde luego que hubo ocasiones que le sacaba de quicio como hace rato que lo persiguió y se le lanzo encima, arrebatándole la bola de estambre, por supuesto que se la quito con el pretexto de cenar... lo cual apenas hicieron.
No lo iba admitir en alto, pero tenía su encanto tener a Potter como amigo.
-¿Y tus compañeros Severus?
Llevaban como dos horas desde que estaban acostados en la cama de Severus, platicando y jugando.
-Deben estar por ahí.
En realidad, les había pedido que evitaran estar cuando estuviera James. Le gustaba tenerlo en un ambiente tranquilo, puede que sea en ocasiones un ruidoso, pero cuando estaba juntos le evitaba pensar en su casa.
[ . . . ]
Pasaba de la media cuando un sediento James se levanto de su cama somnoliento, tanteando con su mano el vaso que suele dejar para este caso en su mesita, tomo un sorbo, trago y así una par de veces hasta que lo ultimo que quedaba lo derramo con descuido en su cuello. Quejándose prendió su quinque, viendo borroso, ahora enojado tomo sus lentes colocándoselos fue cuando vio que en sus manos estaban rojas, y aquel color también le cubría la camisa de su pijama.
Quiso pararse cuando hubo alguien que dejo a oscuras de nueva cuenta. Para luego ser empujado a su colchón.
Sintió como se le subía encima del torso. Olfateándolo donde logro saber hace unos minutos que lo cubría algo rojo.
-¿Acaso pensabas irte?
¿Esa voz, donde y de quien la había escuchado? Se interrogo conteniendo la incertidumbre de estar a oscuras.
Sintió como le acariciaba su cabello, luego su barbilla para recargarse en su cuello.
Alcanzo abrazarlo logrando tocarle su cabellera larga. Para cuando se relajo, sintió su mordida.
[ . . . ]
James sabía que había sido un sueño, ya que cuando se despertó nuevamente no se encontraba tintado, y en el espejo busco alguna mordida, encontrando sólo su tersa piel intacta.
Tan pronto se despabiló y vistió, salió en busca de sus amigas.
Luego que le dieran permiso de pasar a su habitación, les conto de sus dos sueños.
Andrómeda veía preocupada a Narcissa.
-No debes preocuparte James, puede que sea el estrés. Pronto iremos a casa, debe ser tu subconsciente creando escenarios -apretó sus hombros masajeándolos un poco-. ¿Qué tal si invitas a Prince a tu hogar?
Claro que Andrómeda se dio cuenta de la desviación del tema.
-Puede que madre se encontente de tener visitas aparte de las ya conocidas.
-Eso es, ya casi es el desayuno. De seguro Prince estará preocupado de tu tardanza anda andando -lo despidió Andrómeda con un beso en la mejilla apretando la otra al mismo tiempo.
Sin embargo, cuando quedaron solas, Narcissa se soltó a llorar.
-Es demasiado pronto para que sea seleccionado -quiso demostrar un punto a favor.
Tratando de parar el llanto, respondió triste. -Las familias puristas ya comenzaron a disputárselo. Y su padre aprovechará para darlo al mejor postor.
En su oficina Bellatrix corto el intercomunicador, gran invento de los muggles debía reconocerlo. No podía fiarse de algún elfo ni colega.
Hace mucho que no había algo nuevo, más que aburrimiento. Ya era hora que comenzara el show.
Le daba gracia en parte, el muchacho ya había recibido su reliquia, así que aunque su familia arreglara algún matrimonio, no tendría validez.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.