Por unos cortos segundos me pierdo en su rostro, es su mirada, esa profunda pero cálida mirada que derrama miel como el color de sus ojos. Me doy un golpe mental y regreso a la realidad concentrándome en mi siguiente movimiento. Levanto la mano para saludarlo, pero me tiemblan y me muerdo el labio para controlar los nervios.
—Gusto en conocerlo —No puedo hablar, se me fue la voz.
Al sentir su piel con la mía una corriente me recorre por todo el cuerpo y lo suelto al instante.
—Mintternach abrió hace poco, me gustaría que disfruten de sus servicios —Eder deja de mirarme y posa la vista en mis acompañantes y les pregunta—. Pueden disfrutar de cualquier sala, es una cortesía por parte de la casa.
Cedrick se posa a mi lado, de inmediato lo miro y habla.
—Por favor mi reina. Quiero pasar esta noche con usted y hacer de su estancia una agradable experiencia.
Tener a Eder Ross de frente me hace negarme de inmediato y huir de allí, pero recuerdo que debo enfrentarlo, sí siguiendo ocultándome no resolveré nada. Los sentimientos del pasado están enterrados.
—Acepto su invitación, señor Ross —volteo a ver a mis acompañantes evitando mirarlo a él —. Disfrutemos la noche.
Ellos asienten y Cedrick me invita sostener su brazo, lo acepto y seguimos a Eder quien me observa sostener el brazo de su socio. Sin decir más, caminamos por los largos pasillos del recinto.
— ¿Cuál es su bebida favorita mi reina? —pregunta el moreno de ojos azules que va a mi lado sosteniendo mi brazo como un caballero.
Suelto una pequeña sonrisa ante su curiosidad. Este hombre es muy atento y amable.
—No poseo una bebida favorita. Estoy abierta a probar muchas cosas.
—Eso me agrada.
El alemán me sonríe y yo le sonrió. Seguimos caminando y yo trato de enfocarme en Cedrick y no es la espalda del cazador. Caminamos un poco más y entramos a una sala de reunión, de inmediato me percato que nos están esperando, no estaremos solos, en la sala está la otra socia de Cedrick y la rubia que estaba con Eder, quien al instante de verlo se acerca a él y enrolla su brazo con el suyo.
—Pasen, tomen asiento.
Eder se quita de mi camino y me permite pasar primero. La rubia desconocida al notar mi rostro tapado capto su interés, pero no dice nada y solo me observa.
Al llegar a la mesa Cedrick me brinda una silla y me siento, para después el sentarse a mi lado, después sigue Leah y Alek. De otro lado se sienta Charlotte, después Eder y la rubia. En cuestión de segundos se abren las puertas de nuevo y nos invade el personal de Mintternacht con unas bandejas de comida. Acomodan la mesa, nos sirven los alimentos y al final la bebida para al final hacer una reverencia y marcharse.
—Esta cena es para celebrar nuestra asociación con AIV Diamonds —dice Eder levantando su vaso de whisky, una bebida diferente a la nuestra que es champaña.
Todos lo siguen levantando la copa, soy la ultima el levantarla y brindan al mismo tiempo, pero yo me quedo quieta. Al notar que no bebo posan su mirada en mí, para beber debo levantar un poco el velo, los demás pensaron que me quitaría, pero no. Meto la copa por debajo de velo y bebo dejando en claro que no me lo quitaré.
—¿Por qué no se quita el velo? —pregunta la compañera de Eder.
Al hacer su pregunta los ojos de Eder me miran a la espera de hacerlo o responder a la pregunta, y eso me hace sentirme incomoda sin saber que decir. Dejo la copa en la mesa y nos absorbe un silencio incomodo, pero Leah me ayuda.
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Falsa Identidad: Amores que hieren (2do libro)
General FictionLa comprensión es el primer paso para la aceptación y sólo aceptando se puede recuperarse. Yo he aceptado mi pasado, soy consciente de lo que fui y lo qué sucedió a pesar del doloroso y fatal destino que pasé. La vida me dio otra oportunidad para am...