—He venido a ver cómo estaba Liam. —Miro el reloj azul que adorna mi muñeca.— Tendría que irme ya, pero se ha empeñado en acompañarme a la estación de tren.
—Muy bien. —Dice el padre de Liam y entra junto a su mujer en la pequeña habitación de Lucy.
Liam sale unos instantes después, se despide de su familia y me acompaña por el camino desde su casa hacia estación.
—¿Te dirán algo por llegar tan tarde? —Me pregunta Liam.
—Espero que no —le contesto—. Quizás están ensayando o en alguna reunión.
—Si te preguntan, diles que ha sido mi culpa.
—Ni hablar. —Liam me ayuda con la caja del teclado de Gemma.— Les diré que mi madre me ha retrasado o que me he vuelto a quedar dormida y he perdido el tren.
—Como quieras.
Entramos en la estación y me acerco a un mostrador a pedir un billete. El tren no sale hasta dentro de dos horas, o sea, a las 12 y media. Genial, me van a matar. Compro el billete y le pido a Liam que me espere mientras llamo por teléfono:
—¿Anne?
—Gemma, llegaré allí a las cuatro y media más o menos.
—¿Por qué? ¡Deberías estar aquí ya!
—¡Lo sé, lo sé! Pero perdí el tren en el cual había reservado un asiento. —Me llevo la mano a la frente.
—¿Por qué lo perdiste?
—Me quedé dormida.
—¿Otra vez, Anne? No puedes continuar así, Tina estará muy enfadada contigo.
—Lo sé, pero dile que no ha sido mi culpa.
—Está bien, ya me inventaré algo pero sólo por esta vez, ¡no te acostumbres! —Respiro tranquila al escuchar eso.
—Gracias, Gemma, te debo una.
—No me debes nada, sólo cuéntame la verdad y estaremos en paz. ¿Qué te crees? ¿Que me creo que te has quedado dormida? ¡Ya hablaremos tú y yo!
—Vale, sí... ya hablaremos... adiós Gemma.
—Adiós. —Cuelga.
—¿Adónde vamos? —Me pregunta Liam cuando termino de hablar por teléfono con Gemma.
—Tú vete a tu casa que tendrás que guardar reposo y cosas que hacer, yo almorzaré algo aquí y después me marcharé en mi querido y segundo tren.
—No, Anne, ¿cómo te voy a dejar sola?
—No te preocupes, lo digo en serio. Vete.
—¿Y si no quiero?
—Bueno, —le sonrío y él me devuelve una sonrisa—, en ese caso, tendrás que quedarte.
—Perfecto. —Se acerca a mí y... me abraza. Subrayemos las palabras "me abraza".
Comenzamos una búsqueda para encontrar un buen sitio para comer y que no esté muy lejos de la estación. Liam descubre uno de comida italiana y entramos en él tras mi evaluación anterior. Nos sirven al momento: yo he pedido un plato de espaguetis con salsa de queso —me encanta este plato— y Liam ha pedido un plato de espaguetis con una salsa de diferente sabor.
—Están muy buenos. —Dice mirando su plato.
—Buenísimos, hemos hecho unas buenas elecciones. —Observo como mira con detalle a alguien o algo detrás de mí.
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El Susurro de Anne
Teen FictionPuede denominarse superación o persecución de sueños. Llame como se llame, es lo primero en lo que piensan al escuchar mi nombre. ¿Y por qué será? Un día, por alguna extraña razón, decidí cambiar mi vida. No es nada fácil arriesgarlo todo sabiendo q...