Capitulo 2.

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Podían llamarlo loco, pero Barcode sabía que no lo estaba, tal vez estaba un poco paranoico, después de lo que paso con la madre de Chay y su insistencia en que siguiera con los antidepresivos, por lo que ahora era muy precavido en lo que ingería, después de todo algo lo mantenía alerta, a pesar de que estaba monitoreados las 24 horas del día, la enfermera en turno estaba en el cuarto siguiente al suyo y sabía que había un guardaespaldas fuera de su puerta, así que no estaba "solo" del todo, pero eso no quitaba que habían muchas personas que podían entrar a su habitación sin tener que anunciarse y eso le preocupada de alguna manera, así que era posible que recibiera visitas nocturnas, algo de lo que estaba seguro.

Al principio no le dio importancia debido a que bien las ligeras cosas que estaba muy levemente fuera de lugar, como la silla o su celular puesto en la mesa o el vaso de agua un poco más alejado de donde lo dejo y completamente lleno, aunque todo eso pudo ser hecho por alguna de las enfermeras, hasta por Porsche que bien podría venir a verlo para asegurarse de que estuviera bien, pero esa noche por algún motivo se despertó de la nada a mitad de la noche y se tomó toda el agua que quedaba en el vaso, después de unos minutos comenzó a sentir mucho sueño y mientras casi volvía a quedarse dormido es que escucho la puerta abrirse, como tenía mucho sueño es que no le dio tanta importancia, hasta que sintió a ese individuo acercarse más de la cuenta. Su mente estaba borrosa, se sentía muy ligero, pero aun podía sentir a esa persona que lo comenzó a mover suavemente intentando despertarlo, aunque Barcode no pudo despertar, más que solo se dejó llevar por la oscuridad, solo escuchando un ligero.

"...Es... ¿... agua...?"

Ahora mientras miraba el vaso de agua en su mesa es que medito lo que paso durante la noche, le habían recomendado tomarse todo el contenido del vaso, con su medicina para dolor, como no quería levantarse al baño durante la noche es que solo tomaba un poco para tomarse la pastilla y ya por la mañana la tomaba completa, miro el vaso lleno con desconfianza antes de llevárselo a los labios y darle un trago, después otro y otro hasta que se lo termino, no sintiendo nada fuera de lo normal.

— ¿Cambian el vaso con agua por la noche? —murmuro con el vaso entre sus manos, quizás estaba algo paranoico, pero lo que le había pasado durante la noche no le había gustado nada —No volver a tomar aguar por las noches...

Después de ese extraño suceso es que Barcode dejo de tomar agua durante la noche y solo por la mañana, sabiendo que el vaso que tenía tendría algo que no podría explicar y que al parecer alguien durante la noche le cambia el agua ¿Quién podría ser? Como aún no se sentía del todo recuperado es que decidió no pensar en eso y mejor enfocarse en recuperarse, no quería seguir más en cama.

Los días pasaron con tranquilidad, las enfermeras venían cada cierto tiempo a verlo, cuando cambiaban turno lo saludaban o se despedían respectivamente, Porsche venía a verlo por las mañanas, el doctor venia al medido día a revisarlo, Khun estaba por las tardes con él. También había recibido la visita de Kinn y aunque le dio gusto ver el rostro de su Phi Mile no fue tan agradable verle tan serio todo el rato que estuvo con él, Mile era alguien sonriente y amable, así que ver a esta persona tan seria y formal le incomodo un poco, pero no se lo dejo ver al mayor.

— ¿Cómo te has sentido? —pregunto educadamente el mayor sin acercarse mucho a la cama, el menor le miro unos segundos antes de hablar.

—Muy bien, gracias —respondió amablemente, no sabía qué relación tenían Kinn y Chay así que debía ser de lo más cuidadoso a la hora de conversar con él para tantear la situación.

—No vuelvas a asustar a tu hermano de esa manera —dijo Kinn sin dejar de mirarlo, se sintió un poco intimidado por esa mirada tan pesada. —Ni al mío.

¡No puedo mas! - ¡Pero Yo si!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora