5. Nueva vida.

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-Tyler-su voz suena gruesa, pero llena de dolor. Y de repente otros dos disparos a dos de los hombres de Larsson.

-¿En serio creíste que escaparían? Que insolentes.-Tyler no aparta la pistola de Gerd

-Sacadlas de aquí Mike- Gerd vuelve a ponerse de pie y camina hacia su padre.

-Mereces morir bastardo.

Mike nos jala hasta la salida y es entonces que escucho dos disparos más, uno tras de otro, no puedo evitar regresar mi mirada y ver que Gerd está en el piso con un gran charco de sangre formándose a su alrededor, veo claramente como la vida se le está yendo, sin embargo, sigo corriendo no me detengo, hoy al fin se acabaría está pesadilla, y para eso no debía detenerme.

Corremos hasta que estamos fuera de la casa y un par de calles más lejos, Mike nos detiene y nos dice:

-No pienso dejar a mi hermano, tienen que correr a esa dirección, tomen un taxi y que las lleve a este lugar. Por favor no se les ocurra volver con sus familias, los pondrán en peligro si lo hacen.

Y permanezcan en este lugar. Luego de entregarnos una tarjeta con el nombre de algún punto corre en la dirección por donde venimos.

-Sigamos-Ámbar toma mi mano y corremos hacia el sitio indicado.

Mi garganta se siente seca de tanto correr, pero no me detengo, la adrenalina aún no desaparece de mi sistema, pero la alegría se refleja en nuestros rostros cuando al fin empezamos a escuchar el tráfico de autos.

-Lo logramos-No puedo evitar que lágrimas mojen mis mejillas.

-Si Maya, somos libres otra vez, libres-Caminamos hasta un lado de la vía para poder tomar un taxi.

La felicidad que sentía cada vez se hacía más grande. Justo en este momento estaba feliz de ver cosas tan ordinarias como el tráfico o los árboles secos por la temporada de otoño. Todo era maravilloso. Era como regresar a la vida luego de haber estado en una oscura pesadilla.

-A donde las llevo señoritas-El taxista pregunta con amabilidad una vez que subimos.

- A la capilla de Suurhusen, por favor.-Ambár dice.

-Son turistas-nos pregunta amablemente.

-Así es.-Ámbar miente.

Abro la ventana y dejo que el frío acaricie la piel de mis mejillas, sin embargo, la imagen de Gerd junto a un gran charco de sangre no se aparta de mi mente aun cuando trato de decir que se lo merece. Quiero e intentó quitarlo de mi mente, no quería pensar ni preocuparme por la persona que tanto daño me hizo. No merecia mi preocupación.

.....

Al fin habíamos llegado a la capilla de Suurhusen. El lugar estaba deshabitado por el frío en la madrugada. El frío empezaba a hacerse insoportable, Ámbar y yo habíamos esperado mucho tiempo aquí y Mike no venía, no dormímos nada en toda la noche y la llegada de la mañana estaba cerca, de eso estaba segura.

-¿Deberíamos irnos?-Ámbar pregunta dudosa.

-Si no llega hasta el amanecer será lo mejor, no quiero decir esto, pero talvez...-me interrumpe

-Seguro termino como Gerd, verdad.

-Es lo que pienso-digo mientras un flash de recuerdos de todo lo que vimos al salir llegan a mí.

-No podemos volver con nuestras familias. ¿Qué se supone haremos?-pregunta más para ella que para mí.

- Aún no lo sé-quiero pensar en algo, pero nada llega a mi cabeza.

Un pequeño copo de nieve cae en mi cara, ha empezado a nevar. Estiró mi mano para dejar que la nieve caiga en mi palma, es justo en ese momento que vemos llegar un auto negro blindado. El miedo se arraiga en mi interior y estoy lista para salir corriendo, pero cuando veo a Mike me tranquilizó un poco, solo un poco porque verlo con la camisa llena de sangre me llena de pánico.

-¿Están bien?-pregunta al acercarse más.

- Lo siento por tardar tanto, estaba -se detiene y siento que hay un nudo de dolor en su garganta, y mi mente rápidamente pensó en Gerd- Suban al auto. Ámbar y yo subimos en la parte de atrás mientras Mike sube al volante.

Empieza a conducir y todos callamos hasta que Mike rompe con el silencio.

-No las quiero preocupar, pero es mejor que estén enteradas. Las cosas se complicaron, la policía no logro atrapar a todos los Larsson y es probable que ahora mismo nos estén buscando para asesinarnos. Así que debemos irnos, saldremos del país en un par de horas.

-¿Salir del país?-Ámbar pregunta confundida.

-No podemos quedarnos aquí. Al menos no por unos años.

-¿Cuántos años?-pregunto.

-No lo sé. Las ayudaré a crear una nueva vida ahí. Lo prometo. Y tal vez en algún momento volver. No podemos quedarnos aquí, no por ahora, debemos huir sin quereros sobrevivir, para todos, ustedes habrán muerto, y Gerd y yo igual.

- Si tú vas yo voy -Ámbar dice.

- Vale, iré-sonrío al ver que tengo a alguien que no me abandona, sin duda había hecho una buena amiga.

-Estaremos juntas y superaremos este mal momento de nuestras vidas, ya verás- me abraza.

-Gracias, en serio te lo agradezco-le devuelvo el abrazo.

Pasan un par de horas hasta que al fin nos encontramos frente al aeropuerto. De repente siento una presión en el pecho, sin duda todo acabaría, pero perdería mi vida aquí.

- En esas bolsas hay ropa limpia y adecuada. Por favor úsenla. Aquí tienen sus nuevos pasaportes. Pero ahora serán Jenna y Melani-señala primero a Ámbar y luego a mí.

-Las espero afuera.-Sale del auto.

-Idiota, como si no me abría visto desnuda.

Sin más nos cambiamos y luego de sonreír junto a Ámbar entramos al aeropuerto.

Una nueva vida nos esperaba.



Capítulo corto ejjeje. Espero les esté gustando esta historia que la escribí con mucho amor para todos los que me siguen aquí. Gracias por su apoyo. Los quiero.

AMOR INMARCESIBLEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora