Ajuste de cuentas

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⚠️Recomiendo ver la cinemática del episodio 8 para mas contexto

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Habían pasado algunos días después de aquella noche familiar tan cálida, ajetreada y a su vez solitaria. El día después del concurso tuvo que lidiar con la resaca y una mente llena de pensamientos sobre cierto espectro que aún no se había manifestado. Terminado el descanso para lamer sus heridas resacosas, pasó los siguientes días trabajando arduamente, investigando sobre la organización de Iso todo lo que pudo hasta el agotamiento, sintiéndose así útil de alguna manera.

Durmiendo poco y alimentándose principalmente a base de cafeína, solo pudo lograr algunos nombres, pisos francos, localizaciones, instalaciones y puntos de reunión. Bastante información para cualquiera con pensamientos realistas, lastimosamente, el centinela siempre fue alguien que se exigía de más, ampliando sus capacidades y sobrepasando sus límites.

"¡Oh! ¡Mira eso! Su cortafuegos intenta detenerme... dulce... pero inútil". El vigía habló para sí mismo, riendo al final de su declaración con clara superioridad. Burlándose a su vez de aquel sistema de seguridad que le parecía tan pobre y patético. "¿Intentan saber mi IP?... ¡Que divertido!" tarareó de forma animada, buscando la diversión que no había tenido en toda la semana mientras redirigía el ataque enemigo y lo desvinculaba en su totalidad.

Una vez los hackers invasores, aquellos que supuso que serían de la antigua organización de Iso, cedieron sus ataques, algo lógico teniendo en cuenta de lo mucho que el centinela los había mareado, alguien tocó a la puerta, avisando así al divertido informático de que tenía visita. Una visita que le hizo rodar los ojos detrás de sus lentes azules y luminosas. "¡No tengo hambre Sova! ¿No tienes a un muñeco de nieve al que cuidar?" dijo con burla en su voz, continuando su astuta y ardua labor en su ordenador. Ignorando a quien sabía que había al otro lado de la puerta.

Sova había estado viniendo cada día a su puerta, trayéndole las comidas que se saltaba e incluso cafés. El cazador había decidido ser amable después de haber cuidado al más bajo durante toda la noche de Navidad. "Cypher abre la puerta. No quiero tener que tirarla abajo y obligarte a comer" el tono del iniciador sonó cansado como si ya hubiese repetido esas palabras una y otra vez. "¿Tengo que contarle a todo el mundo lo mucho que vomitaste o las muchas tonterías que dijiste la noche de Navidad?" amenazó de forma vacía, sabiendo que abriese o no la puerta, todo lo sucedido esa noche quedaría en aquel hotel parisino.

"No te atreverías..." contestó el enmascarado con clara incredulidad, entrecerrando sus ojos mientras miraba a la puerta, dudoso de si debería dejar entrar al ruso o dejarlo fuera esta vez. "Si dices algo juro que seguiré dándole cigarros a Frost" amenazó Cypher esta vez, tirando su mano de cartas que más eficaz era contra Sova.

"¡Sabes que no debe fumar por el momento!" exclamó el otro con irritación, sabiendo que la conversación no llegaría a ninguna parte. "Agh...Dios mío... Cypher, tengo noticias de Omen. Haz el favor de abrir la puerta" añadió abatido, usando ahora la única baza que haría que el centinela abriese la puerta.

"Habla...". La puerta se abrió en apenas unos segundos después de la declaración del más alto. "¿Hay noticias de Omen e Iso?" preguntó serio, habiendo dejado pasar al otro agente a su oscura habitación. Cypher no se había molestado en cuidarla o mantenerla presentable, estaba solo y a él no le importaban las apariencias siempre y cuando viese orden en su desorden.

"En realidad es Iso... Me ha contactado y necesita nuestra ayuda" comenzó a explicar el cazador, viéndose interrumpido inmediatamente y casi al segundo por unas manos nerviosas y enguantadas que lo agarraron por su chaleco.

"¡¿Omen está bien?! ¡¿Ha pasado algo?!" preguntó rápidamente el otro agente, aferrado a un pensamiento pesimista en donde Omen estaba herido o algo mucho peor. "¡¿Sova?!" lo llamó nuevamente, en busca de una respuesta mas rápida.

Una taza de té muy cara | Parte II |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora