El barrio está caliente. Las pandillas se pelean por el poder.
Y entre todo eso, siete chicas encuentran el amor
Ellas son leales, fuertes y peligrosas si las subestimas.
Pero alguien decidió usarlas para destruir al líder.
¿El error? Pensar que era...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
──Seishu, pásame la llave trinquete para poder terminar ya con el caballete central ──dijo Shinichiro, pero como la rubia no respondió ── ¿Seishu? ──dejó de prestarle atención a la moto que estaba terminando de reparar y se dedicó a buscarla con la mirada ──. Ken, ¿Dónde está Seishu?
El rubio de la trenza había ido a buscar la llave que había pedido el pelinegro, se la entregó y se sentó a su lado para seguir ayudándolo con aquella moto. Draken estaba emocionado de cierta manera, pues esa moto sería un regalo para alguien especial por lo que le hacía tener más entusiasmo al repararla
── ¿Me llamaste Shinichiro? ──apareció la rubia de cabellos dorados por la puerta
Muchos se preguntarán ¿Es normal que una chica trabaje a medio tiempo en un taller de reparación de motos? Para muchos sería no, pero eso a Inui Seishu no le importaba. A ella desde pequeña le ha gustado ese mundo, y era bastante buena es eso. Se podría decir que a pesar de lo femenina que era, estar vestida con un overall azul dejando a la vista todo su torso descubierto, un sostén deportivo que siempre usaba y su cabello recogido en una coleta alta, se seguía viendo guapa
── ¿Dónde te habías metido? ──preguntó más por preocupación que por regaño
── ¿Qué acaso se te olvidó? ──caminaba adentrándose a la tienda con unas bolsas de plástico ──. Me mandaste a comprar pintura para decorarla ──señaló a la protagonista ──, eres muy despistado
Tanto Draken como ella comenzaron a reír a lo que el mayor los miró entre indignado y avergonzado, pero comenzó a reír después. Pues Inupi tenía razón, Sano Shinichiro era muy despistado
¿De qué se ríen?
Por la puerta de S.S Motors apareció Mikey en compañía de Izana, Baji y Haruchiyo
──Manjiro, Izana, Keisuke ──levantó la vista para saludarlos ──, Haruchiyo ¿Qué hacen por aquí?
──Me debes cinco mil yenes ──Baji le extendió la mano a Sanzu mientras en su rostro habitaba una mirada burlona dedicada al de cabellos rosas
──Eres un grano en el culo ──el pelirrosado sacó su cartera y le dio el dinero a la vez que ponía los ojos en blanco
── ¿Y estos porque apostaron ahora? ──Draken se estaba acercando a sus amigos limpiándose las manos con un trapo
──Nada nuevo ──Mikey se encoge de hombros ──, solo a ver qué nombre decía Shinichiro primero
──De seguro habías llamado antes y le dijiste ──cogió a Baji por la camisa
──Esa trampa es más propia de ti ──su sonrisa burlona no abandonó su rostro