Gwen me había preguntado algo que me dejó la mente en blanco por unos segundos.
No sabía el porqué la había besado, ni mucho menos el hecho de que me había preocupado.Pero aún así, había algo de ella que me atrapaba, pero no sabía con exactitud lo que era.
Pensé que era la apariencia, pero no fue así, así que pensé rápido en una respuesta.
- Tienes algo especial, algo del cuál no puedo alejarme, me das mucha intriga. Quiero conocerte realmente, porque en estos momentos lo único que quiero es protegerte. - respondí, teniendo como respuesta un sonrojo notorio de Gwen.
Estaba muy confundida por todo ahora, podía notar fácilmente que Gwen nunca había estado con alguien.
Pasé horas al lado de Gwen hablando sobre nuestros gustos, llegamos al punto de bromear entre nosotras, y por primera vez, la vi reír y sonreír tan feliz.
Su felicidad, descubrí que su felicidad es lo que más me gustaba, su bella sonrisa tan radiante que tenía, fue lo que me hipnotizó, y su risa, fue el toque final para comenzar a caer en sus redes.
- Me gusta mucho ver tu felicidad, le da un toque más de belleza a tu rostro - dije con una sonrisa de ojera a oreja.
- ¿Eso mejor que tienes? - dijo mientras reía un poco más, luego calmó su risa y me miró aún sonriendo - Deja de mirarme así, la estamos pasando genial entre las bromas, no trates de ponerte romántica ahora. - replicó mirando hacia otro lado dándome la espalda.
- No me des la espalda - dije comenzando a quejarme - así ya no es divertido - esperé respuestas pero sólo me seguía dando la espalda. - oye!, Gwen!! - comencé a escuchar su risa, ella se divertía mientras yo me quejaba con un tono de enojo, pero claramente estaba bromeando.
Gwen volvió a mirarme y sólo dijo - Te quejas como una niña pequeña. - me sentí ofendida por su comentario y hice un "puchero" haciendo que Gwen vuelva a reírse.
Gwen me miró con mucha ternura, parecía que yo le diera paz, no pude evitarlo más, y me atreví a darle otro beso con mucha pasión y ternura.
Sabía perfectamente que estaba mal lo que estaba haciendo, ella era menor que yo, una de nosotras posiblemente iba a salir antes que la otra, y tal vez yo estaba confundiendo las cosas. ¿Qué podrían esperar de alguien que sólo tuvo una relación y que resultó un fracaso?
Así no era la manera correcta de sobre llevar esto.Gwen nos separó por la falta de aire. Y a pesar de que estaba agitada, se atrevió a decirme.
- S.. Si vamos a estar... Así.. con besos y miradas.. Es mejor dejar las cosas en claro.. Jenni. Sé mi novia. - sentí muy atrevía la propuesta de Gwen, la vi tan decidida que no podía negarme, al final.. fui yo la que empezó con todo.
- seré tu novia hasta dónde tú me lo permitas. - dije sin dudarlo, Gwen me abrazó y me dió un beso en la mejilla.
Un sentimiento tierno surgió de mí, hacia ella, seguí abrazándola y nos quedamos así por un largo rato.
Cayó la noche, mi.. "amada" y yo habíamos ido a caminar por el parque, era nuestro pasatiempo favorito.
Contábamos nuestras anécdotas, sueños extraños, hablábamos de cualquier tema que viniera a la mente para no dejar morir la conversación, aún así, cuándo no había nada que decir, el silencio era cómodo, ella no sabía cómo era estar en pareja, pero hacía el intento por abrazar mi brazo, incluso para poder darme un beso en la mejilla, ella era más baja que yo, y eso daba ternura.
Nos sentamos en la banca, ella me abrazó y no me quiso soltar, algo debió de tener mis abrazos para que ella no quisiera soltarse.
- Tu olor natural es la canela - dijo Gwen mientras hacía notar su relajo.
- Nunca me había puesto a pensar en mi olor - respondí acariciando sus cabellos y comenzando a oler su cabeza. - hueles muy bien..hueles a.. galleta. - me sentí muy atraída por su olor que comencé a abrazarla un poco más fuerte para poder sentir más y más su olor.
Gwen comenzó a asustarse por el acto que estaba haciendo, no fue para nada de su agrado, no decidió decirle nada, tampoco lo que estaba notando.
- Basta Jenni.. - dijo Gwen con un tono tembloroso - me estás Asus... Aplastando! - me apartó y se levantó de la banca estando algo alterada.
- ¿Qué pasa?- pregunté confundida ante el acto de Gwen.
- N..nada.. - dijo asustada - s.. sólo, eh... Ya es hora de ... Dormir! - dijo evitando el tema y yendo a la habitación sin esperarme.
Me quedé unos minutos pensando en lo que había hecho para que se fuera así, luego fui a la habitación en dónde ella estaba, sentada en su camilla mientras se hacía "bolita" y ocultaba su rostro entre sus brazos y rodillas.
- Gwen - dije un a voz suave que de inmediato capté su atención - ¿Qué tienes? - me comencé a acercar pero ella comenzó a verme con miedo y de manera diferente, no entendía porqué, y antes de que pudiera tocar su brazo, me volvió a apartar arañando mi rostro.
- ¡ALEJATE! - gritó mientras temblaba.
Mantuve mi distancia, y muy frustradas por lo que estaba pasando, ví cómo comenzaba a llorar y a temblar, mi rostro comenzó a sangrar cómo si ella me hubiera atacado con un cuchillo, pero sólo fueron sus uñas mal cortadas, largas y descuidadas.
Nuevamente,a volví a ver en su peor momento.
Fui hacia dónde estaban las enfermeras y intenté explicarles lo que pasó.
- Paciente Rodríguez, ¿Qué te pasó? - preguntó Alicia con mucha intriga y preocupación.
- E.. Es Flowers, ella de nuevo está en .. - antes de que pueda terminar de hablar, se le abrieron los ojos como platos a la enfermera, agarró aquella mesa con rueditas y fue hacia donde estaba Gwen, yo la seguí, y la enfermera comenzaba a hacerme preguntar por el pasillo.
- ¿Por qué actuó de esa manera? - preguntó
- No lo sé, la estaba abrazando y.. -
- ¿De qué manera? - antes de que yo pudiera responder, llegamos a la habitación, Gwen estaba desesperada y Alicia agarró las pastillas de Gwen y con la dosis correcta, se las hizo tragar sin importar que tan desesperada estaba, la acostó sobre la cama y Gwen quedó algo drogada mirando al techo, aún estaba llorando como niña pequeña pero parecía que no iba a entender nada de lo que íbamos a hablar. - te hice una pregunta. ¿De qué manera la estabas abrazando? - me miró algo enojada y sería a la vez.
- estábamos sentadas en la banca y estaba tratando de sentir su.. su aroma, y me acerqué mucho a ella y.. - volvió a interrumpir, haciéndome sentir intimidada.
- ¿No te contó del motivo de su esquizofrenia? - dijo en un tono muy enojado. - evita el contacto físico con ella, no te acuerdes mucho. Ella sólo estaba dejando su niñez cuándo le sucedió tantas cosas. -
Comenzó a contarme la parte de la historia de Gwen que aún no había conocido, sentí tanta rabia, comencé a entender el porqué me decía si yo la iba a proteger, sentí un nudo en la garganta, y peor si ella estaba llorando suplicando que algo, o alguien la dejara en paz.
- actúa como si aún no conocieras esto, y ten cuidando los 20 de cada mes, viene su madre a visitarla, y dudo mucho que esa mujer deseara ver a su hija con otra... "Trastornada".- fue lo último que dijo para luego curar mi herida y irse.
Mi último deseo, flor morada..
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Mi último deseo.. Flor morada.
Roman d'amourJenni es una chica de 25 años la cuál acaba de terminar una relación de 6 años por una infidelidad. Gwen es una chica de 17, ella está internada en el psiquiátrico en dónde llevan a Jenni.