XVIII - ATAQUE ENEMIGO

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~Oliver~
Dos días después
Abro mis ojos lentamente cuando siento los rayos del sol en mi rostro. ¿Qué hora es? El día de ayer fue demasiado aburrido. Como el día anterior había estado todo el día en la enfermería general en una especie de prueba, ayer fue como mi día libre para no agobiarme demasiado. Axel tampoco tuvo muchas cosas que hacer y dimos unos cuantos paseos por el clan, me enseñó algunas cosas sobre plantas curativas y los lugares que debía evitar para caer en alguna trampa, ya que al parecer querían evitar cualquier ataque enemigo.

Observo el abrigo largo de Axel que me había dado hace dos días y ahora se encontraba entre mis manos, ya que había dormido con él al lado, al igual que antes de ayer. ¿Por qué no se lo devolví? Bueno… No lo sé, simplemente me gustó y ya. Siempre quise uno así, eso es todo.

Acerco el abrigo a mi rostro y me froto suavemente en él mientras su aroma llega a mi nariz. Creo que había encontrado mi olor favorito.

Unos minutos después, decido levantarme y me coloco aquel abrigo. Me acerco al balcón y abro la puerta sintiendo aquel viento frío envolverme. Suelto un suspiro y miro hacia abajo; estaba más vacío que de costumbre, al parecer ya se habían ido a la expedición.

─¿Expedición? ─murmuro y sus ojos se abren más.

Salgo corriendo de la habitación y me dirijo rápidamente hacia la habitación de Axel. Justo al doblar, choco con algo provocando que casi caiga hacia atrás, pero alguien me sostiene de la cintura y me apega a él firmemente.

─Oliver, ¿estás bien? ─mirándolo.

─¿Axel? ─confundido.

Mierda, es verdad. Axel no iría a la expedición. Dios, que vergüenza. ¿Y ahora qué le digo? Piensa, piensa, piensa…

─¿Me buscabas?

─Y-Yo… ─se separa un poco brusco de él─ quería saber… ¿Cuándo volvería a ayudar en la enfermería general? ─nervioso.

─¿Estás apurado por trabajar? ─sonríe con cierta burla.

─No, es que tenía curiosidad ─aparta la mirada mientras se rasca la cabeza.

─… ─lo mira de arriba abajo.

─¿Qué pasa? ─lo mira y ladea la cabeza.

─¿Ese es mi abrigo? ─enarca una ceja, mirándolo fijamente.

¡Mierda! Piensa rápido.

─Sí, es que está empezando a hacer frío y pues, no tengo ningún abrigo.

─Entiendo. Hablaré para encontrarte uno de tu talla ─responde y Oliver asiente.

─Bueno, iré a ducharme ─da media vuelta y regresa a su habitación bajo la mirada de Axel.

Entro y cierro la puerta soltando el aire retenido en mis pulmones mientras me acerco a la cama quitándome el abrigo y dejándolo doblado en esta.

Mientras me acerco al baño, mis pensamientos y reprimendas hacia mi persona me carcomen. Soy un estúpido, joder.

¿Ahora te das cuenta?

─Ugh… Haré como que eso no pasó ─murmura.

Me desvisto y entro en la ducha; siento el agua recorrer mi cuerpo provocando leves escalofríos por el cambio de temperatura y suelto un suspiro de satisfacción por la sensación. Minutos después, salgo y me cepillo los dientes.

Una vez vestido, bajo al comedor y me encuentro con Nora, quien me informa que Axel salió a dar un recorrido por el clan y así ver que todo esté en orden.

Un Secreto En La Sangre (Libro 1 [BL])Donde viven las historias. Descúbrelo ahora