Cuando llegó a su casa aún no se habían dado las doce, por lo que aún estaba a tiempo de llamar por teléfono a su misterioso jefe y confirmar la asistencia de casi todos sus alumnos, puesto que Truman era el único que parecía más indeciso.
- Espero que el motivo de tu llamada sea el que espero -. Dijo amenazante.
- Por supuesto.
- ¿Todos han accedido a venir?
- Todos -. El profesor se sentía orgulloso.
- Maravilloso, sabía que podía contar contigo.
- ¿Y ahora qué?, ¿Cuál es el siguiente paso? -. Preguntó intrigado. Después de todo, tenía ganas de seguir.
- Comenzar las clases claro está.
- Pero ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿Cómo?
- En una de nuestras últimas llamadas te informé que el terreno estaba cerca de tu casa, pero realmente no es así. Si queremos hacer una escuela secreta no puede estar muy a la vista. Está a una hora conduciendo en, se podría decir, mitad del bosque. Pero no te preocupes, el edificio tiene dormitorios. Nadie saldrá de ahí hasta que el curso haya terminado. Respecto al resto de tus preguntas, como bien sabes, empezaremos dentro de una semana y tú te encargarás de recoger a todos los estudiantes, como pusiste en las cartas de admisión.
- Y el profesor seré yo, ¿No?
- En efecto, no voy a contratar a alguien solamente para que haga el trabajo más duro. Así que ahora, tienes una semana para terminar tus breves estudios de cine, porque tus alumnos tienen que triunfar, recuérdalo.
La llamada estaba a punto de finalizar, cuando Ramírez hizo una pregunta repentina
- ¿Te conoceré alguna vez? -. Preguntó con las manos sudorosas. Tenía miedo de que esa pregunta pudiera acarrearle problemas.
- ¿Cómo?
- Quiero saber quién eres y por qué haces esto. Hay cosas que no entiendo. Me he sentido esclavizado, siguiendo órdenes de alguien a quien apenas conozco, hasta que descubrí a todos mis alumnos y me he dado cuenta de que esta aventura puede estar bien, exceptuando alguna de las condiciones que me pusiste, que fue lo que más me echó para atrás.
- Ay sí, me acuerdo de esa llamada -. Dijo mientras se reía malévolamente.
- No has respondido a mi pregunta -. Advirtió tajante.
- Me conocerás, pero no ahora.
- ¿Y cuándo?
- Me gustan las sorpresas -. Su tono de voz daba escalofríos.
Ahora sí, la llamada había terminado y el profesor seguía con la misma duda en la cabeza. Ya nos había conocido a todos nosotros, solo le faltaba saber quién era el que se había encargado de organizar todo esto, pero, sobre todo, el motivo. En ese momento, la pregunta que Ramírez más se hacía era: ¿También ocultará algo?, ¿Se sentirá como todos sus alumnos? Un sueño frustrado y un secreto abrumador. Algo había detrás y mientras impartía sus clases, iba a tratar de averiguarlo.
***
¿Ya vale no?, todo el mundo se empeña en mentir una y otra vez y sinceramente ya estoy un poco harto. Hoy, antes de salir de casa a practicar mis trucos con el skate, mi madre me esperaba en el salón para hablar conmigo. Había encontrado la carta de admisión de aquella escuela dentro de uno de mis cajones.
- ¿Qué es esto? -. Me preguntó algo enfadada.
- Mi sueño cumplido tal vez.
- ¿Y porque lo escondías?
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Protege tus secretos
Teen FictionPersonas totalmente desconocidas entre ellas, pero con el mismo sueño, sin embargo, el pasado de cada uno puede hacer que este nunca llegue a lograrse, por lo que, este es el lema: Protege tus secretos. YA DISPONIBLE EN AMAZON!