Santiago lleva bastante tiempo teniendo problemas para dormir, el elenco se está dando cuenta y, finalmente, es Juani quien se decide a ayudarlo.
♡ GAY GAY HOMOSEXUAL GAY, esto no es para asumir nada ni ofender a nadie, sólo tengo la intención de en...
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— ¿Qué dice la página esa?
El día de trabajo en la filmación había terminado, entonces los dos estaban de vuelta en el hotel, aún disfrutando del mate amargo. A Santiago se le escapa el acento cordobés, es algo que le pasa usualmente detrás de cámaras.
Toma un sorbo, vuelve a poner el agua caliente (tibia) en el mate, se lo pasa al bonaerense, que murmura rápidamente las palabras, buscando algo útil en el artículo.
— Mantener el hábito, dormirte y despertarte a la misma hora, pero eso ya lo haces.
— Claro...
— Despuésss... — el castaño alarga la S mientras sigue leyendo. — levantarte de la cama si no podes dormir para que no te genere estrés.
— Juani ¿qué mierda estás leyendo?
— Una página de médicos, Santiago.
El rubio pone los ojos en blanco de la misma forma que siempre hace cuando lo que está oyendo le parece una boludez increíble.
— ¿Dice algo más?
— Tomar algo calentito sin cafeína antes de dormir, leer una revista o un libro. Soltar los celulares y eso.
Santiago se ríe ante un pensamiento que pasa por la cabeza.
— En ese sentido, mejor que el que tenga problemas de sueño sea yo y no vos. — El de cabellos oscuros le da un golpe en el brazo y las risas del rubio solo se vuelven más ruidosas. — Alguna vez traté de tomar té antes de dormir, pero el tema es que me hace levantarme para ir al baño en medio de la noche.
— Claro, tiene sentido, a mi viejo le pasaba lo mismo. Y dice... controlar la luz, los sonidos. Bueno, no creo que vaya a encontrar algo útil acá.
Santiago hace un puchero mientras piensa antes de permitirse tomarse dos mates seguidos, toda la situación lo estaba estresando más de lo que debería.
— Hacer ejercicio, ducharse, no cafeína, comer bien, evitar siestas durante el día.
— Pero la mayoría de esas cosas ya las hago, ¿no?
— Sí, la verdad, una mierda esta página.
— ¿Y qué hacemos?
— No sé, ¿alguna otra vez estuviste así de mal?
— ¿Con el insomnio? No
Juan se mueve en la cama para sentarse al lado de Santiago, las piernas y hombros de los dos están tocándose ligeramente. El rubio apoya la cabeza en el hombro del otro.
— ¿Pastillas para dormir, capaz?
Los dos se miran a los ojos por un minuto, en silencio puro.
— Me siento un pelotudo por no haber pensado antes en eso, culiado. ¿Alguien acá tendrá?
— Deja que pregunto por el grupo.
El silencio vuelve a reinar en la habitación, Santiago mira alrededor, la luz cálida, el tono amarronado del diseño de interior del cuarto, todo variando entre tonos marrones, crema y beige, todo menos las señales de que había humanidad en tal cuarto.
Los jeans azules que Juani llevaba puestos, el pijama azul-grisáceo que estaba usando el rubio que tenía algunos pingüinos, las ropas de colores que se veían porque la puerta del closet seguía abierta, los zapatos, la maleta roja, las sábanas arrugadas y desacomodadas bajo sus cuerpos.
Juani se levanta de la cama repentinamente, sorprendiendo al rubio que se había distraído.
— Fran tiene, ahora vuelvo.
Y, antes de que pueda siquiera agradecerle, o decirle algo, el bonaerense le da un beso en el pelo y se va.
Santi suspira y se ceba otro mate más.
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¡Holaaa!
Lamento que el capítulo sea tan corto, gente. Les juro que el próximo va a ser más largo.
Muchísimas gracias por el apoyo, y un shout-out para mi amiga Naho que me estuvo ayudando a pensar un poco por dónde quiero llevar esto, mil gracias sos de oro ♡.