Dana
23 de octubre, 2023
¿Cómo es posible que no pueda sacar ese dichoso poema de mi cabeza?
Algo que solo vi por unos minutos y quedó tan marcando en mi memoria que lo aprendí por completo y solo rezo por recibir una llamada por parte de un número desconocido (normalmente odio que eso suceda, pero vamos, ¿ahora que lo necesito no pasa?).
Eso te pasa por maldecir cada vez que te pasaba. Se llama Karma.
Esa manera de escribir... sinceramente la persona que lo escribió vive una vida muy interesante y es eso justo lo que necesito.
Por favor persona talentosa, llámeme y sáqueme de mi miseria, prometo que le pagaré bien...
—¿Te pasa algo Dani? —me pregunta Fred desde mostrador y me quito los guantes para bajar mi mascarilla.
—Solo pienso —digo y me acerco para apoyarme en el mostrador— nada importante gatito.
Frederich Gilbert, mejor conocido como: gatito. Un chico de tez oscura, metro setenta, con porte musculoso y unos ojos verdes preciosos. Mi mejor amigo y el encargado del refugio en el que trabajo de voluntaria.
¿A que viene lo de gatito?
Bueno es que es idéntico a un gato, pero no un gato cualquiera, a un gatito. Es lindo de ver, pero si te acercas más de lo que él desea saca las garras; me recuerda al gato de Alicia en el país de las maravillas: Cheshire, porque cuando desaparece (y eso también tiene en común con los felinos, aparece y desaparece sin que lo notes siquiera) lo único que está en tu cabeza es lo hermosa que es su sonrisa. Además, tiene algo que caracteriza a ese animal, una malicia escondida que pocas personas conocen.
La mitad de los conocidos de mi mejor amigo son como los amantes de los gatos: ignorantes de la malicia de dicho sujeto.
Somos amigos desde pequeños, esa clase de amistad que sabes que nunca se romperá porque si lo hace te romperías tu junto a ella. Pocas personas son capaces de sentir esa clase de conexión y cada día agradezco qué Fred apareciera en mi camino.
Fue el primero que me escuchó cantar y no se burló (aunque pudo, he de reconocer que antes de estudiar un poco de música cada que mi boca se habría solo sabía berrear). Fui la primera a la que le confesó, con solo 15 años que las chicas que había besado no le provocaban nada y lo abrazó mientras él se preguntaba qué había de mal consigo mismo.
Obviamente no había nada de malo en mi amigo, y fue algo que comprendió al crecer y darse cuenta de que, el que le gustasen los hombres y no las mujeres no definía ni siquiera un tercio de la persona que era. Ese día le di un beso y le dije cuán orgullosa estaba de él.
Fred también está enterado de nuestra pequeña afición por cierto. Es algo IMPOSIBLE ocultarle nada.
—Suéltalo —me dijo antes de dejar el mostrador y tomar mi mano para guiarnos a los asientos que habían pegados a la pared del refugio para que tomáramos asiento.
Suspiré.
—Aún no recibo ninguna noticia —digo desanimada sin mirar a nada en concreto para luego sentir un apretón en mis manos por parte suya.
—Lo hará Dani —me dice sonriendo y sus ojos me transmiten una tranquilidad increíble— solo ten un poco de fe.
—¿Y si no lo hace? —digo comenzando con la paranoia— ¿Y si nunca ve el mensaje? Yo ya tengo planes para ese pedazo que vi, me conozco, como no me llame lo voy a mandar a buscar con un detective. Es lo que necesito para crear el álbum perfecto, el toque de inspiración que me faltaba. Si no lo logro yo...
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Siempre a las 9:00 (Borrador)
Short StoryDos polos opuestos se atraen, al menos eso dice la ley física que todos conocemos. Tal vez por esa ley es que él parecía una nota que ella necesitaba aprender y ella, una sinopsis atrapante que te deja con ganas de saber más para él
