Cuando la vi por primera vez, en ese claro con el castillo en ruinas de fondo, al principio no se dio cuenta de que estaba allí, y ahí empezó todo.
Se quedó prendada por la belleza del lugar, y yo me quedé prendado de la suya.
Esa tez cálida, sus labios, esos ojos pidiendo que te perdieras en ellos.
Puede que lo hiciera y no me diera cuenta.
Puede que lo hiciera y sí me diera cuenta.
Quería perderme en su mirada sin la necesidad de ser encontrado.
No sabía que había creado un muro a mi alrededor, hasta que vi unas grietas en él. Ese escudo, que parecía que podía agrietarse más, parecía que alguien podía derribarlo. Puede que fuera ella, o puede que no. Pero mi corazón me gritaba que lo intentara.
¿Qué podría salir mal? Si no tienes nada, no puedes perder nada. Pero, ¿y si llegaba a tenerlo todo? ¿Valdría la pena?
En ese momento no lo sabía, pero ella hizo que valiera la pena todos y cada uno de los momentos a su lado.
No sabía quién era esa chica. Pero una parte de mi deseaba hacerlo.
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Hechos De Oportunidades
RomanceTras la muerte de su padre, Olivia y su madre deciden irse de su hogar en Londres para empezar de cero en Australia, pero cuando la carta de la Universidad de Huntford llega, su mundo se pone patas arriba. Sin esperar nada, conocerá a gente que le c...