Capítulo 12 pov James

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Cuando la vi por primera vez, en ese claro con el castillo en ruinas de fondo, al principio no se dio cuenta de que estaba allí, y ahí empezó todo.

Se quedó prendada por la belleza del lugar, y yo me quedé prendado de la suya.

Esa tez cálida, sus labios, esos ojos pidiendo que te perdieras en ellos.

Puede que lo hiciera y no me diera cuenta.

Puede que lo hiciera y sí me diera cuenta.

Quería perderme en su mirada sin la necesidad de ser encontrado.

No sabía que había creado un muro a mi alrededor, hasta que vi unas grietas en él. Ese escudo, que parecía que podía agrietarse más, parecía que alguien podía derribarlo. Puede que fuera ella, o puede que no. Pero mi corazón me gritaba que lo intentara.

¿Qué podría salir mal? Si no tienes nada, no puedes perder nada. Pero, ¿y si llegaba  a tenerlo todo? ¿Valdría la pena?

En ese momento no lo sabía, pero ella hizo que valiera la pena todos y cada uno de los momentos a su lado.

No sabía quién era esa chica. Pero una parte de mi deseaba hacerlo.

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