15. La boda

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Con los preparativos ya hechos y los invitados sentados, era hora de comenzar la boda. Mi madre vino acompañada de mi abuelo, al que nunca había visto y tal vez no vuelva a ver. Manolo vino acompañado de una señora que no conozco.

Se dijeron el "sí, quiero" (Manolo dijo "clarinete", como de costumbre) y después nos fuimos al restaurante. Había más niños aparte de Carla y yo. Tal vez eran los hijos de los amigos, familiares y conocidos de mamá y Manolo, mi actual padre.

La comida se alargó bastante; acabamos de comer sobre las 18:00. Los adultos se quedaron bailando y hablando en aquella sala tan grande, mientras que los niños nos fuimos con una niñera a una sala más pequeña a jugar y ver la película de los Minions. Éramos alrededor de 14 niños en total.

La película terminó cuando nuestros padres vinieron a buscarnos a la sala de guardería del restaurante.

—Poneos el pijama e iros a la cama —dijo mi madre cuando llegamos a casa. Sentí un alivio cuando me quité esa ropa y me puse el pijama. Me alegré al guardar esa ropa en el fondo del armario, pensando que nunca más la volvería a poner.

Ariel_7:31
¿Qué tal la boda?

Me desperté cuando Ariel me envió ese mensaje.

Yo_7:32
Bien.

Ariel_7:32
¡Y yo que me alegro!

Yo_7:32
¡Pero me has despertado!

Ariel_7:32
Perdón, tía.

Yo_7:32
¿Y qué haces despierta tan pronto?

Ariel_7:32
No podía dormir. Jeje.

Yo_7:33
ª

Ariel_7:33
¿Te apetece quedar esta tarde? Solo nosotras dos.

Yo_7:33
Vale.

Ya en el parque a la hora acordada, como de costumbre, no supimos de qué hablar.

—¿Y ahora qué? —pregunté después de estar un buen rato observando pájaros en silencio.

—Cuéntame toda la boda con detalles —me dijo sin pensárselo dos veces.

—Pues... Llegamos a la iglesia sobre las 12:00, entonces mi madre y mi padrastro se casaron. Después fuimos a un restaurante a comer. Entre los entrantes, los platos principales y los postres, estuvimos desde las 14:15 más o menos hasta las 18:00 aproximadamente allí sentados. No nos hizo falta merendar —dije esto último entre risas—. Después, los niños, que éramos bastantes, nos fuimos a otra sala a jugar y ver una película. En ese tiempo no sé qué hicieron los adultos. Al acabar la película, nos fuimos para casa.

—Muy bien —respondió nada más acabar yo de hablar. Volvimos a mirar a los mismos pájaros que observábamos antes. —Siento mucho lo que pasó el martes con Adrián, Lucía y Alex. Sé que hasta ahora lo pasabas mal por Noa, Óscar y los de clase. Ojalá haberte ayudado, eres buena tía.

Entonces recordé lo que me dijo Alexa el otro día. Llámame paranoica si quieres, pero creo que tal vez Ariel quiere sacar más datos sobre mí para pasárselos a Noa y seguir riéndose de mí.

—Entonces, ¿por qué no me ayudaste?

—Tenía otras prioridades. ¿Quieres contarme lo que pasó? —Le conté algo. Tal vez le conté gran parte de la historia. Tal vez se la conté entera. Tal vez no caí en la trampa. —Antes me preguntaste por qué no te ayudé, y yo te respondí que tenía mis prioridades. ¿Sabes cuáles son esas prioridades? Encajar con el resto de la clase. Lo único que sabía hasta ahora era que confiabas más en Alexa y conmigo que en el resto y no ibas a tener problemas para contarme tu vida. Conseguí sacártelo todo y cuando volvamos a clase en septiembre, conseguiré ser popular como Noa.

—¿Por qué eres tan cruel?

—Cuando sea famosa te daré créditos, ya que fuiste tú la que me ayudaste a ser popular —continuó hablando sin responder a mi pregunta. Después se levantó y se fue, dejándome sola llorando en ese banco.

Videollamada saliente para Alexa.

—¿Irene? ¿Es culpa de la cámara o estás llorando?

—¿Podemos quedar? Tengo que contarte una cosa.

—Sí, pero sería mañana. Ya es demasiado tarde.

Cuando ella colgó y anoté en el calendario que quedaríamos al día siguiente, descubrí una nueva cosa llamada "ataque de ansiedad".

     Videollamada saliente para Alexa.

     –¿Irene? ¿Es culpa de la cámara o estás llorando?

     –¿Podemos quedar? Tengo que contarte una cosa.

     –Si, pero sería mañana. Ya es demasiado tarde.

     Cuando ella colgó y me apunté en el calendario que quedaríamos al día siguiente, descubrí una nueva cosa llamada "ataque de ansiedad".

Mi querida amiga Alexa [Completa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora