Brandom camina por los pasillos del club sin poder ver nada, la luz de la luna es lo único que alumbra el espacio.
—¿Gina? —pregunta Brandom mientras se sujeta de la pared para no tropezar. — ¿Estás aquí?
De repente el sonido de una puerta abriéndose lentamente lo sobresalta.
Sus piernas se ponen tensas y siente un escalofrío recorrerle toda la espalda.
—¿Eh? —es todo lo que puede decir Brandom, mientras ve paralizado cómo de aquella puerta aparece el rostro de una mujer fantasma.
—¡UN FANTASMA! —grita Brandom.
—¡Soy yo, idiota! —grita Gina molesta.
—Ah cierto, eres tú. Me asuste tanto que olvidé que te estaba buscando. —dice Brandom recuperando el aliento y sonriendo.
—Tonto. —dice Gina agachando la mirada.
«Él está aquí... vino corriendo por mí...» piensa Gina y siente su corazón latir muy fuerte debajo de su sudadera.
Brandom se acerca a ella y la toma de los hombros. Gina ve su rostro muy cerca iluminado con la luz de la luna.
—Estoy aquí. Vine a... vine a salvarte. —dice Brandom mientras sus mejillas se sonrojan.
Gina quiere gritarle muchas cosas como "eres un tonto cursi" o "no necesito que me salves", pero se ha quedado sin aliento. Solo lo observa con los ojos lagrimosos y sin poder evitar que en su rostro se forme una sonrisa.
—¿Estás bien? ¿Qué ocurre? ¿Por qué me sonríes? —dice Brandom rápidamente, se ha puesto muy nervioso al verla, aunque no entiende por qué.
Clap, Clap, Clap.
El sonido de los pasos vuelve a escucharse, ambos dan un salto de la sorpresa. Se giran y ven que desde la oscuridad del pasillo viene una bestia de cuatro patas corriendo a toda velocidad hacia ellos.
Ambos gritan y se encierran en el baño de los hombres.
—¡¿Qué era eso?! —grita Brandom agitado cerrando la puerta con el cerrojo.
—¡Se supone que ibas a salvarme de eso! —grita Gina enojada.
—¡¿Tú viste eso?! ¡Era una rata gigante! —dice Brandom alterado.
—¡Sí, lo vi! ¡Por eso quería que vinieras!
—¡¿Y qué se supone que haga?! —grita Brandom molesto.
—¡Por Dios que inútil eres! ¡No puedo creer que tenga sentimientos por ti! —grita Gina.
—¡Pero qué se supone que...! ¿Qué dijiste? —pregunta Brandom pasando del enojo a la confusión en un instante.
Gina está por hablar pero entonces se da cuenta de lo que acaba de decir, su rostro enrojece rápidamente y se cubre los labios con las manos.
—¿Eh? —pregunta Brandom.
Ambos se han quedado sin palabras.
En ese momento se escucha a la bestia rasgar la puerta con sus enormes garras. Gina toma el brazo de Brandom y lo abraza. Ninguno de los dos lo nota, están aterrorizados.
—¡Eso no importa ahora! ¡Has algo! —grita Gina abrazando con más fuerza a su primo.
—¡Está bien! ¡Déjame pensar!
Brandom mira al rededor y toma un pedazo de madera que hay en el piso, lo sujeta como si fuera un bate de béisbol, a pesar de que es solo una ramita de un árbol.
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Solo somos primos ¿Cierto? - 1 Temporada
HumorBrandom tiene que vivir con su prima Gina hasta que sus padres regresen de un viaje largo. Solo hay un problema, ninguno de los dos quiere admitir sus sentimientos por el otro.