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Johnny Suh, un hombre poderoso en todos los sentidos, atractivo, exitoso y asquerosamente rico, claro cuando eres el nuevo ceo de la empresa de tú padre tienes el mundo a tu merced.

Johnny lo tenia todo. Bueno casi.

Lo tenia todo excepto diversión en su vida, al estar muy inmerso en el mundo laboral siendo esta su prioridad número uno, ni en un millón de años permitiria que la reputación de su ahora empresa; JCC fuera manchada.

El hombre se encontraba en su oficina haciendo los preparativos de una importante reunión, y con suerte lograrian hacer una inversión que ayudaria mucho a el estatus de la compañia. Todo debia salir a la perfección al pie de la letra. Por eso Johnny Suh se quedo trabajando en su oficina, incluso ya acabada la jornada laboral.

— “John” el secretario de Johnny abrio lentamente la puerta, encontrandose a su jefe con las cejas arrugadas y sus lentes casi en la punta de su nariz, se veia muy agotado. — “¿Acaso no te enseñaron a tocar Doyoung?” El mayor no despego la mirada de la pantalla de su computador. — “Lo siento señor Suh, venia a avisarle que los socios aplazaron la reunion dentro de 3 semanas ya que ocurrio un imprevisto” dijo doyoung acercandose al escritorio de Suh, “Oh ya veo” dijo el pelinegro recostandose en su silla de cuero soltando un suspiro, — “Y veo que haz trabajado muy duro por estos días, mereces un descanso John. ¿No querras ir a algún lado a beber? Hace mucho no compartimos tiempo juntos, conozco un sitio que te puede gustar ya sabes.” Doyoung solto una risa al ver que Johnny se levantaba de su silla, tomando sus cosas y arrrglando su traje, — “Claro, no veo por que no vamos”. Usualmente Johnny no aceptaba estas invitaciónes sin embargo la idea de Doyoung parecia prometer grandes cosas.

Doyoung le compartio la ubicación a Johnny,
— “Asi que un club gay” el pelinegro nego su cabeza divertido — “¿Sueles ir seguido?” — “¡ John ! y que si lo hago” doyoung rodo los ojos mientras se ruborizaba un poco, se sentia avergonzado, — “Solo te estoy tomando del pelo. ¿Acaso de averguenza admitir que vas a esos lugares ofreciendo tu culo al aire?” Johnny amaba molestar a su lindo secretario. — “¡Ya dejame! Vamonos rápido” Doyoung tapo su cara con una mano mientras entraba al carro de Johnny.

El camino hacia el club fue corto, aproximadamente 20 minutos, Johnny estaciono su carro, el lugar estaba repleto de personas, no era de extrañar ya que era viernes por la noche, entraron al club siendo inmediatamente golpeados por el aroma de alcohol, habian muchas parejas de chicos bebiendo, hablando, bailando e incluso frotandose descaradamente el uno al otro. Doyoung invito a Johnny a la barra para tomar unos cuantos tragos, sin embargo habia algo que desconcertaba a Johnny. El pelinegro golpea levemente el hombro del menor señalando lo que parecia ser un escenario cubierto por un telón — “Oh eso, todos los viernes y fines de semana hay un show de strippers” dijo Doyoung dejando su bebida en la barra, — “¿Ah si, por eso me trajiste a este lugar?” dijo el mayor arqueando una ceja dando un sorbo su vaso de whiskey, — “Solo queria que te divirtieras un poco John...” dijo nervioso el secretario, “Y claro que lo hare Doyoung, mira las luces se dirigen a el escenario ¿Vamos?”

Mientras todo comenzaban Johnny podia oir frases como;
“Ya quiero ver a Ten”
“¿Qué tipo ropa tendra Ten hoy?”
“Joder quiero que empiece ya quiero ver que tiene Ten para nosotros”
Ten lo uno, Ten lo otro. ¿Quién era ese tal Ten?
Doyoung parecio escuchar sus pensamientos — “Ten es el stripper más popular de aqui, el tiene su propio show individual después del de apertura”

El show comenzo y no iba a mentir que no le excitaba un poco viendo como chicos se desnudaban mientras movian sus caderas, otros toqueteandose entre si, otros haciendo maniobras en los tubos de el escenario, una vista hermosa para Johnny sin embargo no perfecta. Los nombres de los 6 hombres en escena eran; Donghyuck, Renjun, Jungwoo, Sicheng, Taeyong y Dejun, respectivamente. Verdaderamente chicos preciosos y obviamente no era el único que pensaba eso, varios hombres lanzaban cantidades absurdas de billetes hacia los chicos, otros acercandose para dejar billetes entre sus diminutas ropas que no dejaban mucho a la imaginación. Cuando el espectáculo termino el lugar se lleno de aplausos, silbidos entre más cosas, los seis preciodos hombres bajaron de la escena buscando más dinero, eran trabajadores sexuales.

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⏰ Última actualización: Apr 07, 2024 ⏰

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johnten + dotae - dangerousDonde viven las historias. Descúbrelo ahora