Dos meses después de abandonar la escuela, la vida nos iba estupendamente. Ninguno de nosotros quería despedirse de nadie y no habíamos tenido que hacerlo. La película que estábamos grabando iba estupendamente y nos lo pasábamos genial teniendo a Leia como directora. No nos costó trabajo encontrar al resto del equipo y también nos llevamos bien con ellos muy rápido.
Un gesto que me gustó mucho, es que Rocky añadió un papel en la película de un skater de barrio que se hacía amigo del protagonista, por lo que, ahora no practicaría con el skate para competir, sino para una película. Era mi sueño multiplicado por dos.
Por otro lado, el profesor sí que nos abandonó en parte. Wendy se mudó a su casa y ahora vivían juntos, pero como ella sí que tenía trabajo, a Ramírez no le quedó más remedio que encargarse de las tareas de la casa. De modo que no le sobraba mucho tiempo para poder venir a vernos avanzar.
Una buena noticia respecto a la escuela era que el profesor había conseguido que se diera a conocer. Había muchas personas interesadas en ir y en cuanto empezara el mes de septiembre, lo harían también las clases. Nosotros hablamos con él y nos ofrecimos para ir de vez en cuando a echarle una mano y a contar nuestras propias experiencias en la escuela, que no eran pocas.
Otra cosa que no puedo evitar mencionar, era mi relación con Hermione. Nos seguíamos queriendo un montón y pasábamos todas las noches juntos, a veces en su casa y a veces en la mía. No nos cansábamos el uno del otro.
Como podéis ver, todo iba genial. Nuestras vidas nunca nos habían sonreído tanto. Sin embargo, yo no podía evitar pensar en alguien que no había tenido la oportunidad de disfrutar tanto como lo habíamos hecho nosotros, por lo que decidí ir a hacerle una visita.
- ¿Seguro que quieres hacerlo? -. Me preguntó Hermione extrañada.
- Por favor, no va a pasar nada, pero quiero que tenga las mismas oportunidades que nosotros.
- Vale. Te esperaré en el rodaje.
Cogí el bus hasta llegar a la parada correspondiente. Avancé buscando la casa correcta y una vez en la puerta, llamé al timbre y a diferencia de otras veces en las que había hecho lo mismo, no estaba nervioso.
- ¿Frodo? -. Dijo sorprendido aquella persona mientras abría la puerta.
- ¿Me has echado de menos? -. Pregunté emocionado.
- No sabes cuánto, a ti y a todos. Pensaba que me dejaríais aquí.
- Jamás. Joker, tú te mereces lo mismo que nosotros.
Efectivamente, había ido a ver a un viejo amigo, algo loco, pero un amigo.
- Muchas gracias, de verdad. No me esperaba tu visita -. Le notaba los ojos llorosos. Nunca le había visto tan emocionado.
- Aunque va a ser una visita un poco exprés, así que iré directo al grano.
- Adelante.
- Para empezar, te veo bastante mejorado en comparación con cuando te fuiste de la escuela. Y para seguir, te he conseguido un casting -. Expliqué rápidamente.
- ¿Qué has hecho qué? -. No sé si lo preguntaba enfadado o emocionado.
- He puesto tus datos y te he apuntado a un casting. He añadido tu pequeño problema de locura para que lo tengan en cuenta y en el caso de que te cogieran, estarías con una persona que te ayudaría a mantener la calma y, al fin y al cabo, a ser tú mismo.
En vez de responderme con palabras, lo hizo con un abrazo.
Me dio pena no poder meterle en la película de Rocky, pero ya no había espacio para él e igual no le iban a recibir de la mejor manera. Por eso decidí darle la oportunidad de estrenarse en otro proyecto. Quién sabe, igual resulta hasta mejor actor que nosotros.
- Ahora me tengo que ir, pero espero ver pronto tu nombre en los créditos de una película -. Dije entristecido. Yo mismo era consciente de que muy probablemente, no volvería a verle.
- Lo mismo digo -. Dijo contento.
- Y si no pasas este casting, sigue intentándolo, pero nunca te rindas.
Al decir aquello, me metí en el coche y me alejé, dejando atrás la sonrisa de alguien que había vuelto a recuperar la esperanza.
Me daba pena admitir que, si esta película salía bien, era poco probable que volviera a ver al Joker, bueno, a él y a muchos de mis compañeros, puesto que cada uno seguiría su propio camino con los trabajos que se le pusieran por delante y no siempre iban a ser el mismo. En algún momento tendremos que despedirnos y ese momento sabía que nos iba a destruir a muchos de nosotros. A veces da miedo mirar hacia el futuro, más que hacia nuestro propio pasado, por eso, en muchas ocasiones, hay que elegir quedarse en el presente y no pensar en lo que puede venir después, ya sea bueno o malo.
- Chicos, he vuelto -. Anuncié al poner un pie en el rodaje.
Ese era mi sitio. Esa era mi gente. Ese era mi sueño. Así lo he escogido y así lo será siempre, pase lo que pase.

ESTÁS LEYENDO
Protege tus secretos
Teen FictionPersonas totalmente desconocidas entre ellas, pero con el mismo sueño, sin embargo, el pasado de cada uno puede hacer que este nunca llegue a lograrse, por lo que, este es el lema: Protege tus secretos. YA DISPONIBLE EN AMAZON!