Donde para saldar una deuda con un mafioso importante, los señores Yang deciden entregar a su hija de 16 años, Jeongin, a el gran y sanguinario señor Seo Changbin.
• Adaptación.
• La historia pertenece a @Stephen_Kats.
• Historia corta.
• Changbin...
(⚠️) Este capítulo trata filias como Lactofilia (Es un tipo de fantasía sexual relacionada con la leche materna, que es básicamente tomar leche directamente de los pechos de la mujer lactante como una forma de excitarse sexualmente)
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—C-cariño... por favor, l-la bebé- ¡Ah! —Soltó un jadeo a lo que se tapó rápido la boca y le lanzó una mala mirada a Changbin quien acunaba su coño con su mano dentro de los pantalones ajustados de Jeongin, con una sonrisa de triunfo.
—La bebé está dormida, princesa... La están cuidando mis hombres, si tanto te preocupa puedes verla desde aquí. —Susurraba en su oído mientras descaradamente pasaba su otra mano por todo el cuerpo de la menor encima de él.
Estaban en el Jet privado de Changbin en dirección hasta Australia; aunque esta vez no era exactamente por negocios, iban a visitar al viejo amigo del mayor, Lee Minho y a su linda esposa que Jeongin ya pudo conocer.
Aprovecharon ya que Changbin decidió tomarse un descanso un poco extenso de sus negocios. Desde que nació su preciosa hija, quiso hacerlo, igual que su amigo Minho. Pues él sabía lo importantes que eran los primeros años para una niña estar con sus padres. Planeaba irse alejando poco a poco, obviamente dejando que sus negocios sigan, pero de manera muy discreta.
Todo iba bien en el transcurso del viaje. Él, su esposa y su hija iban hasta atrás, mientras que sus hombres iban al frente, como siempre lo hacían. Pero desde que sentó a Jeongin en sus piernas para que, según él, descansara de cuidar a la niña y pasársela con mucho cuidado a los guardaespaldas, no ha podido evitar comenzar a tocarla.
De verdad que al principio sí iba bien, su pareja se quedó dormida en su pecho tranquilamente. Pero cuando ésta despertó de nuevo y comenzó a empezar a usar la laptop sobre la mesa frente a ellos, se había estado removiendo un poco sobre él, e incluso cuando acercaba un poco más su cuerpo al aparato, Changbin no podía evitar verle su bien formado culo, imaginándose escenarios calientes protagonizados por su redondo trasero y su polla en él.
Hasta que no pudo evitarlo cuando pasaron una parte con unas turbulencias en el viaje, que hicieron a Jeongin moverse encima de él que por fin la tomó bien de sus caderas y la pegó a su pecho haciéndola quejarse por la brusquedad.
—M-mgh... —Suspiró cuando Changbin fue dejando ligeras mordidas en su cuello e iba desabrochando su blusa que asfixiaban sus tetas.
Considerando que de por si sus pechos eran grandes, ahora que había nacido su hija, éstos aumentaron más de tamaño por la leche que se acumulaba ahí. Y eso a Changbin lo volvía loco.
—B-bin, y-yo... l-los d-demás nos v-verán y- ¡Oh! —Gimió cuando su esposo apretujó uno de sus senos por encima del sujetador. Estaba muy sensible ahí. Le dolían de lo pesados que se llegaban a hacer a veces, además de sus pezones que igual estaban más sensibles. —Nos e-escucha-rán ¡C-changbin! —Chilló cuando empezó a frotar su clítoris y dejaba varias succiones en su nuca.