—¿Tay? —
El tono en que Andrea le habló daría pie a una conversación incómoda, ella lo sabía. —¿Sí? — respondió mientras metía las galletas al horno.
—¿Está todo bien?, ya sabes, ¿Estás bien? — ya necesitaba saber.
Ella suspiró. —Mamá... Ya tuvimos esa conversación por llamada—
—No, no la tuvimos, Evie me cortó la llamada y no me volviste a marcar y la del avión no cuenta tampoco—
Swift rio al recordar como su hija salvó su estabilidad emocional en ese momento. —Sí, lo siento, pero no debes preocuparte por mí, todo está bien, ¿Sí? —
—¿Todo bien con Travis? — ella ya no confiaba en nadie a estas alturas, aunque él ha demostrado ser diferente, las decisiones de su hija han sido equivocadas a lo largo de los años.
—Sí, también—
—No te veo convencida—
—Mamá, por favor— se tocó la cabeza. —¿Puedes vigilar las galletas—
—Ok— la miró rara.
Taylor se retiró de la cocina, subiendo las escaleras a un paso veloz, su fin de semana había ido perfecto y no quería que se arruinara por la preocupación de su madre, podía entender su inminente miedo a que las cosas acabaran mal, porque ella misma se ha buscado un montón de tontos como parejas sentimentales, pero Travis no era así, lo ha demostrado, ¿No veía que ella era realmente feliz?, ¿No notaba que sus hijos amaban a su padre con locura?
Entró a su habitación y luego al baño de este, yendo directo a mojarse la cara, debía controlar sus emociones lo más prudente para no pelearse con su madre, comprendía su preocupación, pero no iba a ser tan especifica contándole la razón original de la cual ha estado desaparecida de su familia, era demasiado privado decirle que no había podido quedarse embarazada, información sensible y que puede destruir la mente de alguien con ansiedad, como ella.
Ya se había sentido mejor el fin de semana en Coachella y ahora su madre le estaba estresando, la amaba, pero la intromisión que tiene por averiguar cosas privadas le molestaba, sus intenciones no eran malas, aun así, no evitaría sentirse irritable ante el cuestionamiento tan personal.
—¿Dónde está Taylor? — Scott entró a la cocina de la mano de sus dos nietos.
—Creo que fue al baño— eso imaginaba al ver su cara.
—Bien, porque aquí hay dos pequeños hambrientos ya— los señaló. —Olieron las galletas— rio.
Evie estaba sonando su juguete y Charles se miraba enojado por hambre.
—Ya están, tan solo deben enfriarse un poco— Andrea las quitó de la ventana donde el aire fresco de la mañana les dio, antes de que hiciera calor podrían comer galletas tranquilamente y beber tal vez otro tanto de leche fría.
—Bueno, será mejor que nosotros nos hagamos cargo mientras ella baja— Scott subió a los dos niños en sus sillas altas.
Se podía oír el insistente "Clack, clack, clack, clack" que Evie hacía con el hipopótamo de plástico, la niña estaba completamente entretenida con ese objeto.
Afuera se pudo oír el sonido del auto, Travis había llegado luego de unas tres o cuatro horas, ahora debía concentrarse mucho más en el entrenamiento, este podía ser tal vez su último año jugando, no lo sabía, ya ha meditado acerca de la posibilidad de retirarse, ya eran demasiados años jugando, y con dos bebés que demandan atención constante, uno que requiere atención extra y otra que se mete en situaciones peligrosas seguido, por fortuna el asunto del tercer bebé había quedado pausado, esa era una preocupación más de la cual no quería pensar en ese momento, bajó del auto y entró a su casa, los rastros de papel rasgado habían sido limpiados, apostaba que sus hijos estaban entretenidos con dichos regalos del señor Swift.
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Eres mi juego final
FanficTaylor y Travis, después de un año de relación, se han convertido en padres de sus mellizos Evie y Charles, encontrándose con nuevos retos ante una paternidad bastante sorpresiva pero muy deseada, ¿Qué es lo que le depara a la famosa cantante y el j...