"Hola Gretel..."

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Capítulo II.

Wendy alzó su teléfono delante de su vista esperanzada y expresó un alarido de emoción cuando se marcaron tres rayas de señal telefónica en la barra, pero apenas bajo el móvil las mismas desaparecieron.

Insistente abrió la puerta del copiloto y se alzó obteniendo las cuatro barras completas, aunque era una posición bastante incómoda de mantener, permaneció en ella mientras su teléfono casi reventada con cada notificación que llegaba.

—¡Dios! ¡¿Cuántas cosas me he perdido?! —Murmuró a modo de queja para si misma.

Entrando en una red social no podía creer cuántos mensajes tenía acumulados y aún seguían llegando más y más. A punto de responder fue interrumpida.

—Hola Gretel...

—¡Aaah! —chilló dando un respingo que la hizo tambalear a casi caer. Llevo una mano a su pecho soltando un suspiro y clavo su vista al que sería el causante de su susto.

En frente a ella, de brazos cruzados apoyado en un farol se encontraba un chico, sería tan solo unos pocos años mayor que ella, miraba a Wendy con una misteriosa suspicacia, sus ojos afilados la detallaba de pies a cabeza y en sus labios se figuraba una diabólica sonrisa.

De su cuerpo emanaba un aura extraña que Wendy no supo explicar. Aunque su apariencia era algo común, tonalidad blanca, un poco pálida; cabello negro en un completo desastre; ojos oscuros como la noche y una expresión indescifrable; vistiendo tan solo unos jeans, vans y suéter negro; bastante simple. Algo en él de cierta forma gritaba a grandes voces: "¡Peligro!".

— ¿Nos conocemos? —preguntó Wendy recelosa.

Esperó una respuesta unos segundos y se impacientó cuando unos ojos entornados le miraban con mayor intensidad.

—Aún no... aún no Gretel...

— ¿Gretel? ¿Cómo la niña del cuento? —preguntó perdida.

Él sólo asintió con una hilarante sonrisa. Wendy no supo como responder y permaneció en silencio precavida, creciendo su incomodidad cada vez más.

El chico no apartaba su vista, permaneció observando en silencio, hasta que pronunció palabra.

—Cuídate Gretel y mucho, cuídate de las casas de galleta de jengibre.

Dijo para luego marcharse con las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta.

—¡¿Qué significa eso?! ¡¿Y por qué me llamas así?! —Preguntó confundida, pero no recibió respuesta.

Aquel chico continuó caminando hasta la otra acera cuando se detuvo y volteó su cabeza para decir.

—Y sobre todo... cuídate de la bruja, mi querida Gretel.

Al instante un camión paso por delante de Wendy y cuando volvió a mirar, aquel chico había desaparecido. Se quedó observando atónita aquel lado del caminó, exactamente en el cruce de esquinas hasta que la voz de su hermano se alzó por encima de su incertidumbre.

—¿Wendy?

—Oscar... paso algo muy extraño...

*10 minutos después*

— ¿Entonces eso te dijo? —preguntó Oscar ajustando sus gafas con su índice,  cuyo brazo permanecía apoyado en la ventanilla mientras que con la otra sujetaba el volante.

Wendy paso el gran bocado que había tomado de su tableta de chocalte con un trago de su bebida antes de hablar.

—Si eso dijo, fue super extraño, encima no paraba de llamarme "Gretel", como la niña del cuento. ¿No te parece eso extraño? —Dijo cada palabra acompañada de las mimicas de sus manos inquietas, acto que hacía cuando estaba nerviosa además de comer con desesperación.

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⏰ Última actualización: Jul 06, 2024 ⏰

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