Taylor fue corriendo hasta sus hijos y esposo, asustada. —¿Qué es lo que pasó? —
Evie estaba tirada en la arena llorando y gritando al mismo tiempo, utilizando toda su capacidad vocal para ello.
—¿Qué pasa?, ¿Travis? — Swift no aguantaba la intriga. —Evie, ¿Qué tienes?, nena, calma—
Travis estaba congelado, mirando al mar, ni en sus peores ideas de como deshacerse del juguete de su hija estaba en que las olas del mar se lo iban a llevar, tan solo estaban jugando inocentemente cerca del agua, adentrándose un poco y corriendo para huir de las olas, un juego que recién recobraron ahora que volvieron a Rhode Island, la pequeña soltó el juguete al estar resbaloso por el agua y en menos de un segundo, ya estaba flotando más allá de donde podía recuperarlo, el asustado padre dejó a los niños tratando de nadar para alcanzar el odioso pero valioso juguete de su bebé, pero fue inútil, se encontraba más lejos de donde él consideraba como seguro ir, si se adentraba más en el agua, podría resultar peligroso.
—¡AHHHHH!, potamo, mío— Evie lloraba inconsolablemente. —Mamiiii, mami, mamiiiiii— tenía la cara llena de arena revuelta con lágrimas.
—Oh, mi amor— la abrazó.
—Potamo— seguía llorando en los brazos de su mamá.
—Lo siento tanto Evie—
Ella no paraba de llorar.
Charlie miraba la escena, confundido, ¿Qué pasó?, no comprendía, a lo lejos Selena y Ross estaban corriendo al lugar, el grito tan fuerte que Evie hizo los asustó mucho.
—¿Qué pasó?, Dios mío, pensé que algo malo les había pasado— Selena dijo agitada.
—No... Pero creo que hubo una despedida muy horrible aquí, el juguete de Evie se lo llevó el mar— Travis respondió todavía anonadado de ver tal hecho.
—Vaya...— Ross no tenía palabras, se sintió bastante mal de ver llorar a esa pequeña. —Es una pena, Evie...— estaba conmovido.
Selena se acercó a su amiga para abrazarla junto con Evie.
—Lo siento mucho, bebé— la pelinegra le decía acariciándole el cabello.
Evie ni siquiera podía escuchar todo eso, solamente en su cabeza se repetía la imagen de su hipopótamo yéndose en las olas del mar, ¿Por qué se fue?, a ella le gustaba mucho ese juguete.
—Mami— sollozaba en los brazos de su mamá.
—Lo lamento, nena— Travis se acercó a su hija, sintiéndose como el idiota más grande del universo, odiaba ese pedazo de plástico desesperante, deseaba desaparecerlo, pero no de ese modo, creyó que él manifestó de algún modo eso, ahora su hija estaba herida, su mente de un año y medio no iba a entender que su juguete favorito desaparecería y no volvería más, se estaba odiando demasiado.
Al no poder hacer nada, todos regresaron para comer en la casa, dándose una ducha rápida para deshacerse de la arena en sus cuerpos, ya se encontraban en la terraza nuevamente.
Evie estaba sentada en uno de los sillones, con lágrimas en sus ojos cada que miraba el mar.
—Maldita sea, no voy a dejar de sentirme como un imbécil— Travis decía al ver a su hija, le rompía el corazón cada que volteaba a ver sus tristes ojitos.
—Trav, calma, no digas eso, no eres el culpable de que el mar se llevara el juguete— Swift le acariciaba la espalda.
—No voy a poder dejar de sentirme así— se llevó las manos a la cabeza, estresado.
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Eres mi juego final
FanfictionTaylor y Travis, después de un año de relación, se han convertido en padres de sus mellizos Evie y Charles, encontrándose con nuevos retos ante una paternidad bastante sorpresiva pero muy deseada, ¿Qué es lo que le depara a la famosa cantante y el j...