-"Ñiñiñiñiñi, Cola de Rosa" - imitó la nombrada sarcásticamente. -A ver, Cola de Basura, yo puedo ser como quiera. No eres Estrella Lluviosa, ¿entiendes?
-No seré Estrella Lluviosa, pero si soy un gato que tiene una mente fresca y no podrida... Como una gata que conozco - se defendió el contrario, clavando las orejas.
-¿Con que así estamos? Ahora te haré trizas.
Ambos felinos se lanzaron una mirada letal y Cola de Rosa ya estaba por empezar el ataque. Pero Alcatraz Oscura intervino inmediatamente, posicionándose en el medio.
-¿Qué haces, cerebro de pez? ¡Hazte a un lado! - siseó la hembra.
-¿Disculpa? Según tengo entendido, así no es como se trata a un curandero - maulló Alcatraz Oscura, con una expresión sombría y seria.
-Oh, ¿entonces como lo debería tratar, su majestad?
-Cola de Rosa, parece que el cerebro de pez eres tú - se atrevió a decir Cola de Ébano, relajando sus músculos. -¡Hasta un cachorro es más inteligente que tú!
Zarpa de Dálmata, que presenciaba todo este espectáculo desde un inicio, sabía que esa frase sería el colmo para su mentora. Podía visualizar como Cola de Rosa bajaba su mirada: No era buena señal.
-A mí nadie me compara... ¡Y mucho menos con una cría! -. Sacó sus potentes garras y se lanzó hacia Cola de Ébano, evitando a Alcatraz Oscura.
Comenzó la pelea insignificante de los dos guerreros. Otros gatos del clan también observaban el combate, atónitos. Si Estrella Lluviosa se enterara de esto, tendrían un fuerte castigo los luchadores. El curandero intentaba parar la pelea, pero lo único que recibía era la ignorancia. Era un caos total.
Hasta que por fin, Zarpa de Dálmata alzó la voz:
-¡Deteneos de una vez por todas!
Todos enmudecieron y desviaron la vista hacia Zarpa de Dálmata.
-¿En serio están peleando por una cosa insignificante? ¿Sólo por una crítica de Cola de Ébano ? ¿En vez de gastar tiempo y energía en una lucha entre compañeros de clan, por qué no van y hacen el bien del Clan del Río? -. Los felinos que yacían en esa escena estaban de acuerdo con las palabras de la aprendiza.
Claramente, hubo una excepción.
-¿Esto debe ser un chiste, verdad? ¡Le están dando la razón a una aprendiza! - exclamó Cola de Rosa, todavía dejando atrapado a Cola de Ébano entre sus patas, al pendiente por si trataba de liberarse.
Zarpa de Dálmata, al oír aquello, se desánimo bastante y hasta se sintió avergonzada. No obstante, una gata blanca y de centelleantes ojos verdes dio un paso adelante. Su nombre era Perla.
-Podra ser una aprendiza, un cachorro, un guerrero o todo lo que quieras, pero no digas que ella no tiene razón.
-Concuerdo con Perla - comentó otro gato y al mostrarse, Zarpa de Dálmata supo que era Anguila Azul, uno de los guerreros más respetados y sabios en todo el clan.
-¿Tu también Anguila Azul? ¡Esto no se puede...!
-Ya fue suficiente - interrumpió un felino que parecía superior, y así lo era.
Cola de Rosa estaba por protestar... Aunque al ver a su líder allí, cambio de idea instantáneamente.
-Cola de Rosa, te quiero ver en mi guarida. Y tu también, Cola de Ébano - encargó Estrella Lluviosa. -Alcatraz Oscura, ¿podrías acompañarnos con unas hierbas, por favor?
-Claro, en seguida estoy allí - afirmó el curandero, revisando su almacenamiento de plantas curativas.
Estrella Lluviosa le agradeció inclinando su cabeza y se retiró. Cola de Rosa libertó a Cola de Ébano y éste fue a la zaga. Ella, antes de partir, caminó hacia su aprendiza con una expresión de desdén. Zarpa de Dálmata se había metido en graves problemas.
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Los Gatos Guerreros: Infancia Arruinada (PAUSADO)
FantasyTodo estaba en calma en el Clan del Río. Habían pasado lunas sin ningún combate con otro clan. Sin embargo, la paz no duraría para siempre... Pequeña Dálmata, una pequeña cachorra, tenía un sueño: Ser una noble y respetada líder que marcaría la hist...