Capítulo XXVI

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¡Hola a todos! Acá un nuevo capitulo y ya en la recta final.

Solo diré que Daemon tuvo algunos días felices, antes de ser encontrado xD tomé algunas sugerencias, así que si he buscado formas de leer lo que sugieren jeje.

No olviden comentar y votar.

PD: Vi el trailer final, no quiero pensar en como destruirán el Daemyra, pero mis fanfic siempre serán Daemyra, ahora y luego de lo que saquen en esa season 2 aviso jaja.

Daemon durmió esa noche en una carpa y sonrió al ver a su hijo a su lado, pero su sonrisa se borró inmediatamente al pensar en Rhaenyra.

Pensar en ella lo llenaba de culpa. Pensar en ella desesperada en el palacio buscando a su hijo lo llenaba de dolor.

Casi podía imaginar su rostro triste y desesperado.

Pero no había nada diferente que pudiera hacer.

Rhaenyra...su amada Rhaenyra, nunca sería la mujer que él recordaba. Nunca más.

Acarició los cabellos de Aegon y durmió tranquilo, sin las pesadas cadenas ficticias de su prisión dorada en el palacio. Y así durmió en paz por meses, que se convirtieron en dos largos años.

Mysaria nunca volvió a ser su amante, eso había quedado en el pasado.

Él insistía en que ella no le debía nada, pero ella solo sonreía diciéndole que así como él la había salvado una vez, ella lo salvaría a él.

Acostumbrarse a la vida entre salvajes había sido difícil, y más difícil para él había sido no poder volver a por Caraxes, pero ver a su hijo crecer libre y lejos de la guerra, valía todo.

Solía hablarle a su hijo sobre su madre, jamás contaría en que clase de monstruo se había convertido ella, o las cosas que había hecho, él le contaba de una mujer amable, hermosa a la que él amaba.

Nunca pudo contarle por que él y Rhaenyra no estaban juntos, solo ignoraba la pregunta, y dejaba que su hijo jugara con un dragón de madera que había tallado con sus propias manos para él.

Mysaria sonrió cuando llegó donde estaban ellos y Aegon corrió hacia ella para que lo cargara.

- ¿Tienes hambre pequeño príncipe? ¿Quieres algunas manzanas? ¿Quieres que vayamos al bosque a recolectar algunas?- preguntó ella y Daemon la miró sonreírle a su hijo.

Por un minuto, imaginó a Rhaenyra sonriéndole a Aegon y la nostalgia volvió a él.

Se había cuestionado tantas veces si lo correcto había sido haberla abandonado, y siempre llegaba a la misma conclusión, era lo correcto, pero no lo que su corazón gritaba.

- No he traído noticias de ella mi príncipe, lo último que supe es que había arrasado con Pentos- dijo Mysaria y Daemon asintió.

Ella lo había logrado, estaba unificando el mundo. Lo había hecho sola, y él se sentía orgulloso de ella.

Por otro lado, lo que él no podía saber, era que la reina no quería unificar el mundo, llevaba dos años buscando a su esposo y a su hijo, dos años en que había arrasado con todo buscándolos, cualquier lugar donde él hubiera estado alguna vez había caído.

Porque ella lo encontraría, costara lo que costara, le arrebataría a su hijo de sus brazos y él iba a querer desear no haber huido jamás cuando volviera a atraparlo.

Y su puta, aquella zorra maldita iba a tener un destino tan oscuro que su final sería contado en las peores historias de terror del reino.

Por otra parte, todo lo que se pensaba podía traer cordura a la mente de la reina, no había sucedido.

El oscuro corazón de la reina (Daemyra) (Dark Rhaenyra)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora