¡Hola a todos! Falta poco para el final ya jejejeje no olviden comentar y votar.
En el muro, la reina había sido recibida por la guardia de la noche.
La guardia de la noche ahora tenía el permiso de la reina para atrapar a los salvajes.
- No lo hagas, ellos no te han hecho nada, son personas libres, que viven lejos de tú reino- dijo Daemon cuando escuchó las órdenes de matar a cada salvaje que vieran si se negaba a arrodillarse.
- Cállate- dijo ella acercándose a Daemon y él odio su instinto de retroceder. Ella lo miró y arqueó una ceja.
¿Aquel hombre antes poderoso ahora le temía? Bien, le temería mucho más.
Daemon observó con impotencia como la guardia marchaba.
Pensó en todos esos salvajes con los que había convivido todos esos años, pensó en la paz que había sentido.
Antes había vivido por la guerra y la conquista, ahora ella vivía por eso y él solo deseaba la paz.
Ella había acabado con él, ella había acabado con la fuerza en él, no quedaba nada de él, solo el profundo amor que sentía por ella y por su hijo.
Un amor que a ella no le importaba, pues ella solo quería imponer su lealtad.
Rhaenyra tenía lágrimas en sus ojos cuando ordenó que sacaran la verdad de Daemon a como de lugar.
La guardia de la noche y Criston Cole se encargó, pero él no tenía nada que decir, aunque hubiera querido hablar.
Él solo se mantuvo en silencio, rogando morir en algún momento.
Tal vez así, en la muerte pudiera encontrar la paz que ella nunca le dejaría tener, tal vez en otra vida él lograría estar con ella, con aquella dulce mujer que tanto amaba...tal vez en otra vida, las cosas serían mejores.
Sin embargo él no murió, fue encerrado en una torre de la guardia, expuesta a la intemperie, donde todo quién se acercara podía verlo.
Él simplemente se abrazó a si mismo, y rogó Mysaria no cayera en esa trampa.
Pero Mysaria se había enterado de lo que sucedía con Daemon, y había decidido volver.
Había decidido morir para salvar al príncipe que una vez la salvó.
Era joven aún, pero ella sabía que no viviría, pasaría su vida siendo buscada por la reina, lo único que le quedaba era intentar salvar al príncipe, no, al rey, al rey consorte que la reina había transformado solo en su prisionero.
Pero si moriría, lo haría con honor.
Viajó a Desembarco del rey y envió una carta hacia el norte llamando a la reina.
Sonrió cuando supo que la reina acudiría con su prisionero rápidamente a Desembarco.
Dos semanas en total fue lo que se demoró la carta en ser entregada y la reina en llegar.
Pero Mysaria cumplió su cometido, hizo que la reina fuera hacia ella, y cuando la reina llegó, ella la estaba esperando en el mismo burdel que solía ser de ella en el pasado.
Rhaenyra llevaba a Daemon atado y custodiado cuando se presentó frente a Mysaria.
Mysaria en cambio vestía un costoso traje, su favorito, con el que quería morir.
- ¿Dónde está mi hijo? Habla y haré que tú muerte sea rápida- mintió Rhaenyra pues no le daría una muerte rápida, haría que fuera lenta, que ella pagara por haber alejado a su hijo de ella por dos años.
- Está a salvo, no te preocupes- dijo Mysaria mirando a la reina- Estará pronto contigo, como deseas- dijo ella y Daemon negó.
- No lo hagas- suplicó Daemon que no quería a su hijo en medio de aquella guerra.
Antes tal vez el habría entrenado a sus hijos para la guerra, ahora, él solo quería paz.
- ¿Es esto lo único que puede lograr la reina más poderosa de la dinastía Targaryen?- preguntó Mysaria caminando hacia la reina que la miraba con odio.
- Donde está mi hijo, no volveré a preguntarlo- dijo Rhaenyra mirándola con odio.
- ¿Esto es lo que puedes hacer? ¿Matar y obligar? Tú no conoces de la lealtad, ni siquiera del amor, sigues siendo la misma mocosa caprichosa y mimada de la que el reino hablaba, no eres una reina, tú madre fue una reina, tú solo eres una mocosa mimada jugando a ser reina- dijo Mysaria mirando a la reina con desprecio.
- ¿Cómo te atreves?- dijo Rhaenyra acercándose a ella pero Mysaria no retrocedió.
- ¿Quiere a su hijo majestad? Deje una carta escrita para él, lo recuperará, no lo dude, pero cuando crezca, mi gente hará llegar esa carta al príncipe, él leerá lo que sucede con su padre, se enterará de todo lo que le has hecho, dime, su majestad- dijo Mysaria con burla- ¿Qué pensará el joven príncipe cuando se entere de que su madre abusó de su padre hasta que él dejó un hijo en su vientre, de que mientras él gritaba por su hijo en un calabozo tú disfrutabas de verlo sufrir, dime, qué pensará él cuando se entere de que su padre sufrió el infierno en manos de su madre?- preguntó Mysaria y Rhaenyra la miró en silencio.
Rhaenyra intentaría encontrar esa carta, tal vez ni siquiera existiera, pero impediría que su hijo alguna vez supiera la verdad.
Rhaenyra tomó una daga que cargaba en su cintura, y cortó la garganta de Mysaria.
Mysaria no gritó, no retrocedió ni apartó su mirada de la reina.
Daemon miró con horror a Mysaria morir, y un guardia que lo sujetaba lo soltó.
Él alcanzó a atraparla antes de que cayera al suelo y llevó su mano a su garganta ensangrentada.
- Cuida de tú hijo, mi príncipe, busca manzanas en el bosque con él, enséñale a luchar, vuelve a ser tú mi señor, el príncipe que tanto amé- dijo Mysaria y murió en brazos de Daemon que la sostuvo contra su pecho.
Ella había muerto por su culpa. Era su culpa que ella hubiera muerto. Era su culpa que Rhaenyra la matara.
- Dejen que alimente a los gusanos- dijo Rhaenyra ordenando que apartaran a Daemon de Mysaria.
Él fue llevado a una habitación donde Rhaenyra lo dejó, y pronto Rhaenyra tuvo a su hijo nuevamente en sus brazos.
Mysaria no había mentido en que le devolvería a su hijo. Por lo que Rhaenyra sospechaba que tampoco había mentido sobre esa carta.
¿Qué haría ella si su hijo se enteraba de la verdad? ¿De lo que ella hacía con su padre?
¿Qué haría? Su hijo la odiaría.
- Ser Criston- llamó Rhaenyra y él se acercó- Suelte a mi esposo, déjelo caminar libre por el palacio- dijo ella mirando a Aegon en sus brazos.
- ¿Esta segura su majestad? ÉL podría escapar, hacerle daño- dijo Ser Criston y Rhaenyra asintió.
- No quiero que mi hijo crezca viendo el daño que le hice a su padre- dijo Rhaenyra con las palabras de Mysaria dando vueltas en su mente.
Tenía que cambiar lo sabía. No haría caso de las palabras de una puta, pero si cambiaría.
La pregunta era ¿Podía aún recuperar el amor de Daemon?
¿O él jamás la perdonaría?
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El oscuro corazón de la reina (Daemyra) (Dark Rhaenyra)
RomanceRhaenyra cede ante la locura cuando ve morir a su madre. Decidida de vengarse de todos por lo sucedido, toma el trono por la fuerza, derroca al rey, y decide tomar a su tío como esposo, ya sea que él lo quiera o no.