-Capitulo 3-

34 3 0
                                    

Llevaba mucho tiempo observándolo, estudiando cada uno de sus movimientos, escuchando sus palabras, admirando cada facción de su rostro y la elegancia de sus pasos. Todo de aquel Alfa de cabello blanco me fascinaba. TODO de él. Ese Alfa tenía que ser mío, era hermoso y perfectamente imponente. Ese día en Sumeru lo vi, pero de repente el viento se descontroló y él fue a su encuentro rápidamente. Lo seguí hasta encontrarlo, allí estaba, ese estúpido Omega, el Arconte Cryo, sentado en el pasto, su cabello moviéndose con el viento, y su expresión relajada me repugnaba. Un Omega como él no merecía estar cerca de mí, ¡él no era un Omega fácil! Era tan terco e insoportable...

Y aún así, estuvo hablando con él, con MI Alfa, alejándolo de mi lado, quitándome lo que era MÍO. Pero no lo dejaré, Kazuha será mío, no importa lo que tenga que hacer, será mi Alfa. Y si tengo que eliminar al Arconte Cryo, lo haré. Ese Omega no debería tener su olor, yo debería ser el que le dejara mi marca, el que lo besara y lo amara. Solo espera, Kazuha... Solo un poco más y serás mío, serás el Alfa del mejor Omega que existe...

La vez que te vi abrazar a Kazuha sentí un asco indescriptible y ganas de apuñalarte hasta que gritaras que te detuviera. Vi todo con furia, cómo el otro impregnaba su olor en él. Ese aroma debería estar en mí, no en el, todo lo que él hacía debía hacerlo conmigo. Lo que me hizo explotar fue ese día en Inazuma, los vi en un barco y se besaron. ¡Él besó a MI Alfa! Estuve a punto de matarlo cuando se quedara solo, pero al verlo entrar en el templo de Raiden decidí no hacerlo, ya ella lo haría por mí. Sin embargo, no, ese idiota siempre logra salirse con la suya... Pero esta vez no será igual. Esta vez, yo me encargaré personalmente de separarlos, y para eso, usaré a mi propia creación.

Ella quería a ___, y yo quiero a Kazuha. No se negará a arruinar la felicidad de esos dos, la cual debería ser mía...

Ugh, ese Samurai idiota me dejó herida, y mi dulce Omega, tan poderoso pero tan vulnerable. Sé que él aún no lo entiende, pero lo será. Él será mío. Es tan perfecto y único. Pero con la llegada de ese tonto Samurai, todo lo que había logrado con mi ___ se vino abajo. Pero todo cambiará cuando, de repente, por la puerta entró Scaramouche, mi creación: un Omega de cabello azul que sabía que amaba obsesivamente a Kazuha.

—¿Qué haces aquí? ¿Viniste por Kazuha? Ya te informé que no me importa ni sé dónde se encuentra. —Lo miré fijamente.

Scaramouche se arrodilló frente a mí, su mirada llena de determinación.

—Vengo porque me enteré de que Kazuha y ___ están juntos. No creo que te alegre mucho, ¿verdad? Quiero proponerte algo para separarlos, y que puedas quedarte con él mientras yo me quedo con Kazuha.

Lo miré con interés. Si se trataba de separarlos, no tenía problemas en escucharle.

—Habla rápido antes de que me arrepienta de considerar ayudarte.

Me sonrió, sus ojos brillando con una confianza peligrosa.

—Gracias por su consideración. Solo debe confiar en mí, y verá que ___ estará pronto con usted, y solo con usted.

Sonreí y asentí, pensando que tal vez, por fin, todo estaría por salir como lo había planeado.

—Te quedarás aquí hasta que ___ esté contigo. Cuando completes eso, podrás irte. Hasta entonces, estarás bajo mi vigilancia, ¿entendido?

Cruce mis piernas, observándolo mientras se levantaba rápidamente y hacía una reverencia. Lo guié hacia donde descansaría, y al día siguiente comenzaría su plan para separar a esos dos.

En otro lugar

Ya extrañaba Snezhnaya, mi hogar. Finalmente había vuelto después de tanto tiempo, y ahora estaba con mi Alfa, en mi hogar, todo parecía perfecto. Entramos a mi habitación junto con Kazuha. Había algunas figuritas de hielo que hice cuando era pequeño, partes de la habitación estaban congeladas, con hielo en las paredes y el piso, y mi cama tenía un respaldo de hielo en lugar de madera. Miré por la ventana, admirando las hermosas vistas de mi nación, todo tan precioso y acogedor. Sentí los brazos de Kazuha rodearme por detrás.

—Ya extrañaba estar aquí, y que tú estés aquí conmigo lo hace aún mejor.

Kazuha me sonrió y me dio un beso en la mejilla.

—Snezhnaya es hermoso, igual que su Arconte, y tu habitación es igual de hermosa, al igual que tú.

Sonreí, girándome para darle un suave y corto beso en los labios.

—¿Te gustaría explorar el lugar? Hay muchos lugares hermosos aquí que estoy seguro te encantarán.

Kazuha asintió, y salimos a descubrir la belleza del lugar.

Mini escena Xiao x Aether

—Oye, Xiao... —dijo el viajero mientras estaba sentado entre las piernas de su pareja, ambos observando desde lejos la vista de Liyue.

—¿Sí, enano? —Xiao respondió con su tono habitual, pero Aether se rió del apodo, pues a pesar de ser un Alfa, su pareja era más bajita que él.

—¿Qué será de ___? ¿Estará bien con Kazuha en Snezhnaya? No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento...

El Alfa acarició el cabello rubio de su pareja.

—Claro que están bien. No tienes que preocuparte. Ellos están bien allá, sólo relájate.

Xiao tomó el rostro de Aether, dejándole un suave beso en los labios y acariciando su mejilla, cuando de repente se acercó un chico, un amigo de ____, Gaming.

—¿Qué tal, tortolitos? ¿Cómo va todo? ¿___ volvió a Snezhnaya?

Aether sonrió al ver a Gaming.

—Hola, Gaming. Estamos bien, disfrutando de la vista. Y sí, ___ volvió a Snezhnaya hace unos días, después de lo ocurrido en Inazuma. Qué pena que no pudieras verlo.

El Alfa de cabello castaño sonrió y se sentó junto a la pareja.

—Y bueno voy bien. Fremi está cada vez más cariñoso, aunque sigue hablando de su padre, pero está bien. Me alegra que ___ haya regresado a su hogar, es mejor que esté allí por un tiempo, descansando.

Y allí se quedaron, hablando durante horas, disfrutando de la compañía mutua.

Y aquí concluye la mini escena de Xiao x Aether y la mención de otra pareja, Freminet y Gaming, quienes me parecen adorables juntos.

🍂El viento me guío hasta ti🍂 Kaedehara x Malereader (Omegaverse)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora