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Suzuka pov:

Ver a mi familia feliz era algo increíble, tomé varias fotos del momento y sonreí al guardar cada una en el bolsillo de mi pecho. Dejé la polaroid sobre la mesa y me acerqué a ellos, mirando la pantalla.

-¿Tan competitivos son entre ustedes?- masajeé los hombros de Moa y besé su cabeza.

-Apostamos comida mami- Kenji sonrió sin quitar sus ojos del juego.

-Increible, mi novia de 22 y mi hijo de 5 apostando en un videojuego- reí y acaricié sus clavículas.

-El honor de nuestro estómago cariño- sonrió y me miró un momento -Me vas a distraer- rió levemente.

¿Quién pensaría que en un día normal empezarían los problemas?... Nadie ¿Verdad?...

El apagón sorprendió a todos, haciendo que saltaran del susto.

-Ay no, iba en primer lugar- Kenji hizo puchero, dejando el joystick en sus piernas.

-Mayu, ven conmigo mi amor- Moa llamó a nuestra hija, con la luz que entraba de afuera vi como corría a refugiarse en sus brazos.

-¿Un apagón?- miré alrededor confundida -Pero si todo era de bajo consumo, el cableado era nuevo-

-Por ahí alguna conexión hizo saltar la resistencia- Momoko se rascó la cabeza confundida -Puede pasar-

-Esperen aquí, voy a revisar- miré a todos -No quiero que corran ni hagan nada con tan poca luz, se pueden lastimar- señalé a los niños.

Salí al patio mirando alrededor, me sentía nerviosa y podía jurar que alguien me estaba mirando. Al revisar la caja del cableado me sorprendió que estuviera abierta y los cables cortados, volví a entrar rápidamente.

-Hay alguien aquí, quiero que ustedes vayan arriba con los niños- señalé Moa, Kano y Yui -Encierrense en la habitación principal-

-Me quiero quedar- Moa me miró desafiante.

-Cariño por favor, por la seguridad de los niños te pido que me hagas caso- la miré implorante.

-Ok- suspiró, tomó a nuestros hijos y, con mis sobrinos y las chicas detrás, se fueron en silencio.

-¿Crees que es obra de tu familia?- Momoko me miró curiosa.

-Sorprendería que se tardaran más en querer cortarnos el cuello- tomé la escoba.

-Es la primera vez que viviré algo así- Miko temblaba de pies a cabeza.

-Estén atentas- miré alrededor.

Las dos tomaron objetos de la cocina, Momoko un cuchillo y Miko una sartén.

-Me sentiría más segura con una pistola- susurró con voz temblorosa.

-Lo sé, pero por los niños no podemos- miré a la puerta y, cuando escuché como rompían el vidrio, lo golpeé fuertemente con la escoba.

-¡¡Ay maldita sea!!- gritó una voz masculina.

La puerta se abrió de sopetón y las tres nos tiramos sobre el muchacho, rompiendo cosas y chocando con las paredes.

-¡¿Quién te mando?!- lo sometí con fuerza contra el suelo -¡¿Acaso pensabas atacarnos?!-

-¡Por favor no me hagan nada, me prometieron que me pagarían si hacía este trabajo!- gritó con dolor y miedo.

-¡¿Quién?!- le apreté el codo con la rodilla, se quedó temblando -¡Habla o te juro que te rompo el brazo!-

-¡La familia Nakamoto!- empezó a llorar -¡Cinco millones por todas ustedes y quinientos mil por cada niño!-

-¿Tanto cinismo para matar a cuatro niños?- Momoko me miró sorprendida.

Feromonas y Heroína (TEMPORADA DOS)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora