Toda esta situación es surrealista, no puedo verlo pero me ha tocado el culo, pero el único otro lugar donde me ha tocado es el coño. Es como si fuéramos extraños, excepto que yo no llamo daddy a los extraños, no llamo papá a nadie, ni siquiera a mi propio padre. Aparentemente, Aizawa es La excepción a esa regla, porque se siente bien por alguna razón. Giro la cabeza hacia un lado,- Dime que tampoco lo querías esa noche.
Me da otra palmada en el trasero.- No estamos hablando de mi, estamos hablando de ti y de este coño necesitado.- él continua trabajando en mi punto g, acercándome cada vez más al orgasmo, yo no protesto contra eso pero de repente me aterroriza que esto termine y desesperadamente no quiero que esto acabe.
-Necesito tu polla.- solté.
-No.- responde fácilmente.- no has hecho nada para ganártelo, no te saldrás con la tuya exigiéndolo como una mocosa mimada.
Agarro las sabanas con fuerza y lucho por quedarme quieta.- Por favor, Aizawa.
-Ahora aprende modales, la respuesta sigue siendo no.- murmura mientras el colchón se mueve debajo de nosotros mientras desliza su mano por mi cadera y alrededor para acariciar mi clítoris. La nueva posición tiene sus piernas vestidas tocándome y ese pequeño contacto extra es casi tan caliente como la forma en que juega con mi clítoris.- Sé una buena chica y córrete en mi mano, se lo mucho que lo quieres cariño.
La confusión, el deseo y una cantidad no pequeña de vergüenza me hace trabajar tan intensamente como lo hace Aizawa, incluso tratando de luchar contra mi orgasmo, ya es demasiado tarde. Gimo mientras me corro, presionando sus dedos. El orgasmo sigue y sigue y mierda, estoy chorreando. Me mete los dedos hasta que soy un charco de carne y hueso en su cama, temblando, jadeando y gimiendo. Solo entonces deja de tocarme y se sienta.
No puedo mirarlo, él tampoco se ha movido y no puedo evitar la sensación de que si rompo el silencio primero esto terminará para siempre, otra vez, no quiero que esto termine.
Finalmente dice.- Mira el lío que has hecho.
Sollozo un suspiro en lo que podía ser un alivio.- Lo siento, daddy.
-Ven aquí y pruébalo.
La euforia me da fuerza para levantarme sobre mis manos y rodillas para moverme y enfrentarlo, Aizawa me mira de la misma manera que lo ha estado desde que aparecí sin avisar por su puerta, como si estuviera a medio segundo de echarme. No espero el golpe de la lujuria en respuesta, realmente no debería ahora.
Lanza una mano impaciente al suelo junto a sus pies.- De rodillas, ahora.
Solo entonces me doy cuenta de la enorme erección que presiona la parte delantera de su jeans, parece casi doloroso y el mareo me hace salir corriendo de la cama, tan rápido como puedo después del reciente orgasmo, mis piernas ceden en el último trazo. El me agarra del codo, manteniéndome fuera del suelo y niega con la cabeza.- Lentamente, no voy a ir a ningún lado cariño.
¿Cómo se supone que debo moverme lentamente cuando me está dando algo que he pasado seis años fingiendo que no anhelo? Fue mucho más fácil cuando no lo vi, pero todo el anhelo de esa noche en la fiesta de Navidad me golpea de una vez, agravando por las innumerables noches que pasé fantaseando con un final diferente, acariciándome hasta el orgasmo con el nombre de este hombre en mis labios, una y otra y otra vez, sin descanso alguno.
Me hundo de rodillas entre los muslos y él se sienta hacia atrás y se apoya en sus manos, Aizawa me mira con el ceño fruncido.- Vamos a hablar en un minuto.
-Esta bien.- susurro. Lentamente puse mis manos en sus muslos, saboreando la forma en que el músculo se flexiona debajo de los jeans en respuesta a mi toque, cuando no me detiene, patino mi toque hasta sus caderas y luego hasta el botón de sus jeans.- En un minuto.
-Saca la polla de tu daddy, muéstrame cuanto aprecias ese orgasmo. dime gracias con esa puta boca tan sexy que tienes.
Mis dedos se vuelven torpes mientras desabrocho su pantalón, él levanta las caderas mientras trabajo en bajar su ropa, esa es la única ayuda que me brinda. Me tomo mi tiempo para sacar su polla, saboreando lo enorme, gruesa y perfecta que es, me lamo los labios y envuelvo mi mano a su alrededor y luego está en mi boca, y mierda, es enorme. Ya me duele la mandíbula por el esfuerzo que se necesita el saborearlo como quiero, no hay forma de tenerlo todo en mi boca, lucho contra el pánico y lo chupo más profundamente. Él maldice en voz baja y es entonces que abro los ojos para mirarlo.
La expresión de Aizawa no ha cambiado, parece impaciente y molesto con la cejas juntas y los ojos duros, si no fuera por la forma en que aprieta la mandíbula, podría pensar que no se ve afectado en lo absoluto.
es como echar gasolina al fuego de mi deseo, no sé porque estoy reaccionando así ante su molestia pero no lo cuestiono, solo sigo chupando su polla hasta que golpea con la parte posterior de mi garganta y luego sigo, todavía no es lo suficientemente profundo, puedo aguantar más.
Me mira con ojos ilegibles y niega con la cabeza.- Que pequeña puta, has chupado tantas pollas que ni siquiera te atragantas con ella.
Me alejo de él y muevo mi lengua por la parte inferior de su longitud.- O tal vez simplemente no tengo ningún reflejo nauseabundo del que hablar.
-No deberías estar hablando en absoluto ahora.- Agarra ligeramente la parte de atrás de mi cabeza, guiándome hacia abajo, apenas está aplicando presión, es más bien una sugerencia que cualquier otra cosa, pero lo chupo de nuevo como si me estuviera sujetando y follándome la boca.
De hecho, realmente quiero que Aizawa haga eso, sé que es mejor pedirlo ahora. Este juego prohibido que estamos jugando tiene un guión, al menos en su cabeza y ahora mismo me involucra agradeciéndole por mi orgasmo. Follarme la boca hasta llorar no encaja en ese guión, quizás para la próxima.
Dejo de burlarme de él y me pongo a trabajar en seguir chupando la polla de Aizawa, no quiero que esto termine pero él tiene razón, tenemos que tener una conversación y la única forma de llegar es si él también viene. La extraña lógica tiene sentido en mi cabeza y envuelvo mi mano alrededor de su base, trabajándolo al compas que mi boca, a diferencia de mi, no tiene interés en aguantar el mayor tiempo posible. Su agarre se aprieta ligeramente y luego pregunta con voz ronca.- ¿Tragar o escupir?
Dejo que mi acciones respondan por mi y acelero el ritmo hasta que maldice y se corre en mi boca, lo bebo con entusiasmo y aunque sigo con él en mi boca el maldice y envuelve su puño alrededor de mi cabello y me saca de su polla.- fue suficiente.
-¿Realmente lo es?- me lamo los labios y me siento sobre los talones. En la oscuridad de la habitación, esto se siente imperdonablemente intimo y extraño. Todavía estoy media convencida de que estoy en una alucinación inducida por el orgasmo porque no hay forma de que Aizawa este sentado aquí, mirándome con el pelo hecho un desastre y la polla todavía fuera. Me mira con esa misma expresión de fastidio, paso mis manos por mis piernas desnudas.- ¿Es realmente suficiente?
-Mierda, no, no fue suficiente.- finalmente gruñe, no parece nada feliz por eso, pero no creo que Aizawa suene feliz por nada, me gusta eso de él. Se pasa una mano por el pelo y maldice.- Esto es un error.
-Probablemente.
Me lanza una mirada.- No tienes que sonar tan feliz por eso.
-Acabo de tener tu polla en mi boca y eso fue después de que me hicieras correrme tan fuerte que empapé tu cama, soy incapaz de sonar nada más que feliz en este momento.
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El amigo de mi padre (Aizawa y tú)+18
FanficKaori necesita a un héroe borrador pero el único que conoce, gracias a su padre, le dice que no cada vez que tiene oportunidad.