Según salí de Sanguinem, hice que mis armas adoptaran forma humana. Me puse en marcha hacia Ebina, según rumores escuchados por los humanos en Shinjuku. Nos tocó ir andando por la carretera, pero para tardar menos fuimos corriendo. Eli vino conmigo en forma de pistola. Gracias a mi velocidad sobrehumana, llegué a la carretera a Ebina en media hora aproximadamente. Me paré repentinamente al ver en el horizonte a un diminuto puntito negro.
-¿Eso es... Una persona?
-Sí, mi señora. Es un humano. - Respondió Xius.
-¿Qué hace una persona andando por la carretera? - Pregunté extrañada.
-Lo mismo que nosotros, señora. Pero quizá esa persona está... Perdida.
-Pues vamos, a ayudar. - Dije, dando la orden. Xius asintió y echamos a correr nuevamente. A sólo unos pocos metros de esa persona, di la orden de parar. Esa persona sintió nuestra presencia y se puso en guardia. Identifiqué el uniforme. - Hey, pequeño, ¿te has perdido? - Le pregunté al humano, amable. La persona era un chico y se giró. Su expresión era de enfado. Su rostro y actitud me sonaban. Desenvainó la katana sin más y me atacó. Xius, en actitud protectora, convirtió su brazo izquierdo en el filo de la katana de hielo que también era y detuvo el golpe del joven humano. Miré al chico a los ojos. - Hum... ¿Yuu? - Me atreví a decir. El chico se sorprendió y retrocedió.
-¡Maldito vampiro! ¡¿Por qué me conoces?! - Preguntó. Me retiré la capucha.
-Mi señora, ¿sus órdenes? - Me dijo Xius.
-No ataques. Es un amigo. - Le respondí a Xius al paso de acercarme a Yuu, caminndo lento y mirándole a los ojos con dulzura.
-Esa mirada... - Susurró Yuu. - ¿Eres la vampiresa que salvó a la niña del jinete hace unos días?
-Sí, yo salvé a Kaede del bicho ése... ¿Qué tal está, por cierto?
-Está bien... Matamos a todos los vampiros que tenían prisioneros al resto de sus amigos y los rescatamos.
-Ya veo. Me alegro.
-¿Te alegras? - Preguntó Yuu, irónico. - ¡Matamos a gente de los tuyos!
-Sí. ¿Y? No me importa que murieran si trataban mal a los niños que rescatásteis.
-¡Qué rara eres...!
-Je, je... ¿Hay algún problema con que lo sea? - Dije, muy cerca de él.
-N-no... - Respondió Yuu, algo rojo y desviando la mirada. - Pero me alegro de que lo seas. Quizá por eso es que no me causas repulsión.
-Anda, ¿y eso? - Volví a preguntar, en tono de coqueteo con él. Yuu me gustaba. Era imprudente, valiente y lanzado. Pero ahora me mostraba una faceta tímida y era muy adorable. Irresistible. En el anterior encuentro, Yuu ya me atrajo. Pero ahora más y nunca creí poder verle de nuevo tan pronto. Al parecer, él no me odiaba y quise aprovechar esa opotunidad para ir haciéndome amiga íntima suya.
-Tu mirada. - Contestó Yuu. - Para ser un vampiro tienes... una mirada muy humana. No sé muy bien cómo explicarlo...
-Me conformo con que no me temas, Yuu... A fin de cuentas no es mi política ir matando humanos.
-Sí, ¿cómo era...? Estoy aquí para salvaros..., ¿no?
-Justo, ja, ja, ja...
-Me fiaré de tu mirada amable por ahora, mujer vampiro. Pero si veo que lo tuyo no es más que hipocresía... Te cortaré la cabeza.
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Owari no Seraph (Fanfic, Mika x Lector)
Fanfiction"Se dijo que un día que no fuese azul... El mundo sería fulminado por un extraño virus... Sólo los niños sobrevivieron y fueron esclavizados... Por los vampiros... Los cuáles aparecieron del fondo de la tierra..." Me llamo Era y soy una joven vamp...