-Supongo que llevarla a casa Keris, no tengo de otra.
-Bueno pues vamos camino a casa ¡ya! Que no los veo, quiere este avión en el aire en menos de 30 minutos-ella empezó a hablar animadamente (casi gritando) sabia que lo hacía para levantarme el ánimo, aun que dudaba que funcionara-
Así como dijo mi hermana, todos se pusieron en marcha y en menos de media hora el avión ya estaba en aire, les ordene a todos que se fueran a las otras secciones del avión.
Entre a la sección tres del avión, en donde me quede observándola tranquilamente, su semblante era tranquilo, estaba relajada de hecho, me tome el atrevimiento de levantarla del asiento y recostarla en unas pequeñas camas pertenecientes al avión, la acobije con unas mantas ligeras para que no se le subiera demasiado la temperatura del cuerpo y añadí cojines para incrementar su comodidad o al menos eso quería pensar yo, tal vez buscaba algún tipo de consuelo para no sentirme tan devastado por hacerla pasar por todo esto.
Estuve un par de horas mirándola, analizándola y recordándola, memorizando sus gestos al dormir, su aroma tan adictivo y la silueta de su cuerpo que para mí era una tentación, una la cual no sabía cómo me resistía en este instante, seguro era porque tenía otras cosas en la cabeza.
No sé en qué momento caí rendido, pero lo último que recuerdo es verla recostada con mucha tranquilidad reflejada aun que sabía muy bien que no la sentía, a lo mejor por eso yo también me encontraba tan intranquilo.
Escuche la vos de Keris diciéndome algo que no definía muy bien, sentía su mano en uno de mis costados junto con sus empujones tan "sutiles" los recuerdos abastecieron mi mente haciendo que me levantara alarmado volteando hacia donde se encontraba anteriormente ella, se podrán imaginar mi desesperación al no verla hay, me levante como loco exigiéndole a todo el que veía que me dijera donde carajo se encontraba, o al menos eso hice hasta que sentí la mano de mi hermana en el hombro.
-Sirius la tiene, puedes estar tranquilo-¡NO! En definitiva no podía, esto había ocurrido a causa del así que no estaba dispuesto a volver a entregársela jamás-
-¿Dónde la tiene?- podía apostar a mi aroma era más espeso que nunca debido al grado de sumisión que la mayoría expresaba ahora mismo-¡QUIERO VERLA! ¡YA!
Mi hermana bajo la mirada, así que entendí que también le estaba afectando a ella aun que no me interesaba en este instante, le pediría disculpas mas tardes ahora solo la quería a ella... a mi Umed.
-Están afuera del avión me imagino que la monto en una de las camionetas, aun que ninguna ha salido todavía-se le podía ver la tristeza en la forma de hablar yo nunca actuaba así con ella y sabia que no debía y estaba más que dispuesto a pedirle sus merecidas disculpas, pero lo haría en su momento-
Baje a toda velocidad del avión logrando ver una cuantas camionetas registradas a mi nombre, inhale profundamente facilitándome su búsqueda, no tarde mucho en tener su sobrestimado, camine entre las camionetas siguiendo su exquisito olor mientras que la buscaba con la vista, hasta que la vi.
Estaba en el interior de una Toyota Hilux 4x4 muy especial, esa pertenecía a Sirius, la verdad ya me estaba perturbando su favoritismo hacia ella, además que no le he comentado eso de sus ojos.
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Me acerque como un animal sigiloso aun que por dentro tenía a un puto jabalí el cual iba arrasando con todo lo que se encontraba, la vi dentro de la camioneta la cual tenía una puerta abierta, seguía con su semblante tranquilo y estaba en una posición en la que no se le iba a acalambrar nada, la había cuidado tenía que admitirlo aun que eso me degustara, yo la saque de la camioneta alzándola en el aire al estilo de princesa, llevándola a la que sabía que yo iba a utilizar, la puse en una posición semejante a la que estaba, cuando termine de acomodarla vi como apretó los labios, así que supuse que no faltaba mucho para que despertara, lo bueno es que mis hombres son muy eficientes y estaríamos en camino a casa en menos de 10 minutos, cerré la puerta de mi auto y al darme la vuelta vi a Sirius observándome con ese tono azul vivo en los ojos. Simplementelo ignore dándole la espalda, intente ver a Umed,pero lo único que logre ver era mi reflejo en el vidrio poralisado, me veíacomo siempre aun que tenía un tono de estrés en mi