Yo no era un experto en el tema, pero era evidente, se notaba en el bosque, en su mirada y en su entorno, era como si esa criatura dejara pequeñas migajas esparcida por un lugar u otro siendo casi invisible, tentando a su propia suerte.
No sabía muchas cosas de ella y sabía que se me iba a complicar averiguar todo la información que deseaba.
Ella.
Los días aquí eran muy tranquilos y la verdad no me quejaba, nadie me había agredido por ahora y me mantenían en buenas condiciéndonos, incluso tenia buena alimentación y eso me hacía dudar mucho de mi propósito aquí.
El personal de la mansión es muy amable y simpático y agradecía eso para ser sincera.
Los cuadros en las paredes me mantenían cautivada y no me esforzaba en disimularlo, estaba en un entorno totalmente extraño para mí, verlos en los pasillos es lo único que me consolaba de la inmensa confusión que opacaba mi mente casi siempre.
Ahora que lo pensaba, la última vez que había pensado en mis lobos fue cuando estaba dibujándolos tranquilamente en la seguridad de mi hogar, luego fui a casa de mis padres y termine en esta situación caótica.
¿Cómo había terminado aquí?
Solo mi raptor la sabía y no estoy dispuesta a preguntarle nada sobre el tema, mi tiempo en este lugar era monótono, no hay mucho con lo que entretenerse... al menos no para mí.
Estaba en la cama de la habitación que permitió que yo ocupara, recibiendo bombardeos de pensamientos, era algo normal para los días que ya he pasado aquí ¿Cuántos han sido? ¿8? ¿9?, no lo sé, pero ya no podía seguir así, extraño a mi mejor amigo y mi mejor amiga, extraño mi hogar y a mi adorada mascota... mi alpha.
Me negaba a dejar mi esencia agonizar en este lugar cabiéndome en aburrimiento y ansiedad, antes muerta que eso, tenía que hacer algo y para eso debía salir y averiguar qué pasaba.
Me levante de la cama saliendo al pasillo, observando a ambos lados confirmando que no había nadie, se que sonara raro pero yo nunca he recorrido la mansión entera, siempre sigo la misma ruta, veo los mismo cuadros he intento evadir a mis raptores.
Pero hoy lo haría, así que enmendé mi camino por los lujosos y cálidos espacios de la casa poniendo suma atención en todos los detalles, me alegro saber que habían mas cuadros de mis lobos estando junto a otras criaturas y ambientes, era muy común que Kiros saliera en muchos más que Sirius.
Los nombres de mis lobos habían recaído en mi mente, sin que yo quisiera, yo no los invente, solo los soñé y se me hacia inevitable dudar de la palabra de ese par que se hacen llamar de esa forma.
Seguí recorriendo la casa hasta que tuve la mala fortuna de toparme con ese tal Sirius en una vuelta a una esquina, me oculte frenéticamente para que no me detectara, aun seguía de espaldas y puede que me salve de esta situación.
-Se que estas hay- ¡mierda! Esto solo me pasa a mi ¿a quién hice tanto daño? Porque estoy dudando de la moral del karma respecto a sus castigos-
Salí con mucha calma intentando fingir tranquilidad, aun que en realidad estaba pensando a quien jodi para que me pasen cosas como estas. ¿Será que estoy pagando los castigos de la vida pasada?
Escuche la voz del castaño al que tenía enfrente dándome cuenta de que me había absorbido en mis pensamientos.
-¿Qué haces por aquí?
-¿Está prohibida esta zona de la casa?
-Por supuesto que no, además creo que tú tienes absceso a toda la casa, sin limitaciones.
-¿Por qué?
Esa respuesta no la pensé pero en realidad solo estaba prestando atención a su agradable voz, mientras que observaba un cuadro de mi adorado Sirius en el pasillo que había dejado atrás hace poco, me voltee hacia el percatándome que sus ojos habían vuelto a tener ese azul eléctrico que era algo más que atrayente.
Ahora que lo pensaba, el no pasaba mucho tiempo en la mansión, casi siempre estaba afuera o al menos eso me decían, nunca aparecía a ninguna de las comidas y era como si se mantuviera a raya con este entorno, no lo veía en los pasillos y nunca escuchaba su voz en el ambiente acogedor de la estadía.
-¿Ha?- escuche ese pequeño ruido de duda liberarse de sus labios mientras que yo lo observaba.
-¿Por qué no tengo limites de recorrido? Se supone que me raptaron y dudo mucho que quieran a la chica a la que trajeron en contra de su voluntad merodeando libremente por su hogar.
-Eres importante para nosotros...
-¿Nosotros?
Escuche la voz de alguien en el pasillo quehabía estado pasando por alto en estos últimos instantes, volteando mi cabezaencontrándome con Kiros y susprofundos ojos hechos sangre, ya me había acostumbrado a ellos, se veía un pocomolesto y yo no comprendía el porqué, no tenía derecho a enojarse con "Sirius" por lo menos el habíatenido la capacidad de explicarme algunas
Se prendio esta mierda señores, recuerden votar MUACK!
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