19:¿Entonces?

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era la persona que controlaba y portaba a esa criatura a la que se aferra como un alma a la luz que se ve en el túnel.

Ella quito su camiseta desabotonada la cual era enorme, dejando ver una piel blanca y tersa, con unos pequeños rastros de tinta en los hombros, metió sus manos dentro de su camiseta de tirantes, haciendo algo que yo desconocía, hasta que vi como su sostén se movía debajo de la tela que lo marca, lucia más suelto bajo su blusa, la ilusión de ver sus senos me abrumo, aun que desapareció muy rápido cuando vi se dio la vuelta, levantando solo la parte trasera de su blusa, dejándonos ver el sostén desabrochado y una delgada espalda... y claro también un tatuaje inmenso como ignorarlo.

¡Puta madre!

Una perfecta imagen de Sirius y de mi estaba plasmada en su delgada y cursiva espalda, estaba muy detallada y cuando digo muy es porque es totalmente perfecto, incluso lo podría interpretar como un espejo hecho de carne y hueso.

Una sensación creció dentro de mi cuando lo vi, no sabía que era exactamente, tal vez es ¿placer? Creo que es una mezcla entre placer, celos, orgullo y felicidad.

Sé que Sirius también esta hay, pero eso no quita que tenga la maldita cara de mi lobo tatuada en la espalda, no sabía que eso me podría hacer feliz, pero lo hacía... lo hacía de verdad.

-Que precioso...

-Gracias- dijo mi luna una vez con todo en su sitio.

-No sabemos porque nos soñabas, mi luna-dije yo.

-Ni que te hacia soñarnos-dijo Sirius.

-Pero lo averiguaremos-dijimos los dos al mismo ritmo.

...

Las horas continuaron pasando, transformándose en días, días que disfrutaba bastante debido a que Umed ha estado mucho más unida a nosotros, se le miraba más tranquila y despejada, la tención ha desaparecido para ella y Sirius, no para mí.

Me gusta que sea espontanea conmigo, que no me evite como una plaga o virus, que platique conmigo de cosas ridículamente monótonas, como el sabor de la comida, el clima o un conejo que se pasea por el jardín ignorando lo que le rodea, últimamente su sonrisa estaba más presente y todo lo hacía con mas carisma ¿siempre seria así? Eso era algo que estaba fuera de mi poder, pero lo iba a disfrutar por ahora, aun que... Sirius no me agradaba en la ecuación.

Suelen estar muy juntos, ella se monta en su espalda y él se apoya en sus hombros, se tocan el cabello, se susurran cosas al oído y se ríen solos, ausentes a sus entornos, se llevan estupendamente bien, como si estuvieran conectados... destinados a estar juntos, aun que yo me negaba a esa posibilidad, ¡aquí el mate soy yo! No el... y tengo que saber porque siempre tienden a tener esa gran atracción por el otro.

...

Eran las 6:30am, y faltaban 20 minutos para que mi añorada visita llegara a los confines de mi territorio y hogar, yo me encontraba ansioso, caminando de un lado a otro mientras que la curiosidad hormigueaba bajo mi piel, quería pensar que él era quien me iba a dar las respuestas que necesito para mi quería Umed, debido a que ayer estuve a punto de matar a alguien, consumido por un enorme ataque de ira, al verla recostada con Sirius en su cama, hablando de que se yo.

Solo sé que estaban muy juntos y que eso me disgusto en todos los aspectos y posibilidades posibles e imposibles en este mundo terrenal y en el espiritual también.

Así que aquí estaba, esperando que mi invitado llegara y me dijera que no tienen nada que ver... además también voy a preguntar por el pillo que se aferra a mi luna.

Y antes de lo que aúlla un lobo, pude escuchar como tocaban el timbre, haciendo que corriera como niño recibiendo a su padre, llegue a la puerta y la abrí de par en par de un solo azote, pude sentir el fresco clima de la madrugada encontrarse con mi cuerpo de repente, aun que lo ignore observando eufórico al elfo que tenía en frente de mi imponente cuerpo.

Ambos terminamos platicando cómodamente en mi despacho de cosas que nos habían ocurrido desde la última vez que nos encontramos, todo era relajante y hasta olvide por unos minutos todo la situación por la cual ameritaba su presencia, así fue hasta que su risa seso, intercambiándola por una mirada acusadora como si sospechara algo.

-¿Por qué me invitaste? ¿Qué necesitas de mí?

Carajo, que bien me conoce, es obvio que yo no soy muy hablador con mis amigos, solo los alejábamos hasta que yo los necesitara o ellos a mí.

–Espero me respondas mis dudas, aun que son mas inseguridades...

-Un alfa con inseguridades no beneficia a absolutamente nadie, así que intentamos resolverlos, ¿De qué se trata?

-De mi luna...

-¡felicidades! Me alegra que por fin estén juntos.

-No es eso...

-¿Entonces?

recuerden votar reinas.

Vigilo tu espalda y tu vigilas mi almaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora