Un te amo antes de olvidarte

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Daba vueltas en la cama, su mente no dejaba de pensar en Eric, se maldecia a sí mismo por no poder dejar de recordarlo, parecía un idiota enamorado, pero no lo era él se queria convencer que no lo era, se estaba volviendo loco.

—Tengo que sacarte de mi mente —se puso de pie y fue al baño, vio su reflejo en el espejo—. Soy un desastre.

Se mojó la cara con un poco de agua, tenía que mantener la cordura y olvidarse de esos sentimientos, porque nada de eso podía ser real, se vió por última vez en el espejo, decidió bajar por un vaso de agua.

Todo era diferente, vivir solo en Barcelona y estar en el club que ha amado no se mira tan atractivo como lo pensó, error tras error en su carrera, críticas nuevas luego de que cada mal partido que juega, está cansado, incluso si aparenta y dice que no le afecta,  sigue sintiendo un vacío dentro de él, cada escalón que baja es la representación gráfica de como ha ido su vida, porque en vez de mejorar todo se ha ido abajo, primero la derrota contra el Frankfurt en Europa league en el cual falló varias ocasiones de goles, recuerda haber llorado esa noche, pero Pedri estuvo ahí para consolarlo y Eric también, ese partido lo marcó para siempre, iba a seguir que los pensamientos lo envolvieran, pero escuchó como tocaban la puerta, ya era tarde como para que alguien lo visitara, además hacia un frío horrible.

—Joder ya voy —gritó ante el constante sonido del timbre, abrió la puerta de mala gana, se sorprendió al ver a la persona que estaba de pie en frente de él— ¿Qué haces aquí?

—Quería hablar contigo —su mirada suplicaba que le dejara hablar.

El valenciano lo miraba sin saber qué hacer, o bueno, sin querer dejarlo pasar porque sabía que si lo hacía todos los muros que había creado para esconder lo que sentía se iban a derrumbar.

—Eric-

—Por favor, Ferrán. —se abrazó a sí mismo.

—Esta bien —suspiró tampoco podía dejarlo afuera y que se moviera de frío—, pasa que no quiero enfermarme.

Eric le dió una pequeña sonrisa mientras pasaba por su lado para adentrarse a la casa, se quitó su chaqueta, Ferrán lo guió a la cocina ya que él quería tomar agua. El catalán iba pensando en lo que iba a decir, cuando tomó el vuelo a Barcelona estaba lleno de valentía y decisión, pero ahora que tenia al valenciano en frente de él todo eso se ha ido, puede sentir que su corazón palpita un poco más rápido y que sus manos empiezan a sudar, ahora piensa que no fue buena idea venir a la casa de Torres, se queda de pie viendo como el chico que ha causado una tormenta en su interior toma agua, sus miradas se encuentran.

—¿Qué quieres hablar conmigo, García?

Ese tono seco junto con su mirada seria le causa un dolor en su estómago, provocando un mal sabor en su boca ¿en qué momento todo se derrumbó? No tiene idea de qué fue lo que hizo mal, o tal vez lo sabe y no quiere acaptarlo.

—No quise dejarte Ferrán, ni a los demás, pero-

—Querías un lugar en el once titular en otro equipo y lo conseguiste, ya lo sé —se cruzó de brazos y apoyo su espalda en el refrigerador—. Lo dijiste en el hospital, y sabes que, te entiendo.

—¿En serio?

—Sí, fuiste valiente al hacerlo, yo no podría hacerlo —sonrió falsamente—, ahora que ya nos entendimos me iré a dormir.

Cuando iba a retirarse, Eric lo tomó de la mano haciendo que se detuviera, Ferrán miró sus mano y luego lo miró a él.

—¿Quieres saber la verdadera razón por la que me fui del club? —lo miró con una chispa de cariño en su mirada y Ferrán no quería escuchar la respuesta— Me fui porque empezaron a crecer sentimientos por alguien, sentimientos que no podía controlar, cada vez que lo miraba sonreía inconscientemente, parecía un tonto a su alrededor, quería pasar a su lado cada minuto del día, pero me dí cuenta que eso estaba mal, que no podía sentir eso, porque él nunca se fijaría en mí, porque él tenía novia.

Una navidad junto a ti (Gadri)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora