¿Imaginación?

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Sobre las nueve de la mañana, Robbie decidió irse para obtener defensas y vitamina D gracias al sol y sentir el frío otoño que iba llegando a su fin.
El plan del día era dar una vuelta cerca del lago y estar ahí durante un pequeño rato para sentir la naturaleza.

Espero que haya caído nieve, con las bajas temperaturas debe haber algo de blancura entre tanto verde

Robbie se puso su chaqueta negra peluda por dentro como en su sueño húmedo. Dejó su triste y solitaria cueva, yendo en busca de alegre tranquilidad para su corazón malherido.

El joven iba caminando hasta pasar por el parque. Allí estaban los chicos jugando al hockey. Él los ignoró, detestaba ver a los amigos de Sportacus.

Al llegar al bosquecillo, se adentro yendo con cuidado por si se resbalaba por el suelo gelificado por culpa de la nieve.

Tanta blancura me encanta - decía en sus interiores tocando con sus manos las hojas cubiertas por la nieve -, todo es tan hermoso

Al llegar a la zona del lago, Robbie se percató que en la tabla de madera, que usan los niños para correr y caer al agua, había ropa de hombre.

¿Quién puede estar nadando en el agua si es hielo puro derretido?

Entonces, del agua, salió Sportacus.
El villano lo miro estupefacto. Delante de sus ojos, estaba el héroe cuya musculatura era formidable; su pelo rubio mojado echado hacia atrás y sus ojos azules como el cielo despejado.

Sportacus sonrió al ver a Robbie. Este trago saliva e intentó sonreír pero no le salía. Solo pensaba en besar al héroe.

Sportacus iba con un bañador masculino azul, marcándose su aparato reproductor.

- ¡Robbie! - el joven cogió su toalla secándose el cuerpo y el pelo - Me sorprende verte por aquí.

- Sí... - aquella respuesta hizo que el héroe alzase una ceja en señal de no comprenderle - Me gusta pasear por el bosquecillo.

Dijo al fin el delgaducho un poco nervioso al ver al héroe solo con el bañador.

- ¿No tienes frío de mojarte con esa agua helada? - preguntó Robbie carraspeando de lo nervioso que estaba - El otoño está llegando a su fin y pronto será invierno, navidad y más meses de duro frío.

- Me gusta bañarme con agua fría, es buena para la piel y para las articulaciones.

- Me parece bien.

Robbie sonrió e iba a continuar su camino, pero lo que le preguntó Sportacus le impacto.

- ¿Te pongo nervioso, Robbie?

- ¡¿QUÉ HAS DICHO?!

Sportacus se quedó extrañado con la reacción del villano mientras se secaba el pelo.

- No he dicho nada, Robbie.

- Oh - Rotten estaba empezando a dudar si aquella pregunta formulada por el héroe era cosa de su imaginación -. Pensaba que sí, adiós.

- Adiós, Robbie.

Paranoias - SportaRobbieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora