Capítulo 5: Fuerza y Estrategia

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Con el servidor de Discord en pleno auge y la librería-café funcionando a la perfección, Israel y Santiago decidieron que era el momento de centrarse también en su bienestar físico. Un día, mientras tomaban un café en su lugar favorito del café, Santiago sugirió una nueva idea.

—Horse, he estado pensando... ¿qué te parece si nos unimos a un gimnasio? Podríamos mantenernos en forma y tener algo más que hacer juntos fuera del trabajo.

Israel sonrió, disfrutando del entusiasmo contagioso de Santiago.

—Me parece una excelente idea, Santiago. He estado queriendo ponerme en forma también. Vamos a hacerlo.

Así que, al día siguiente, se inscribieron en un gimnasio local. Decidieron empezar con sesiones matutinas, aprovechando la tranquilidad de la mañana antes de que comenzara el ajetreo del día. Al principio, ambos se sentían un poco fuera de lugar entre las máquinas y los pesos, pero rápidamente encontraron su ritmo.

Las sesiones en el gimnasio se convirtieron en una rutina agradable. Santiago, con su naturaleza competitiva, siempre alentaba a Israel a esforzarse más, y Israel, con su determinación tranquila, motivaba a Santiago a mantenerse constante. Juntos, se empujaban a alcanzar nuevos límites, celebrando cada pequeño progreso con una mezcla de risas y ánimo.

Una mañana, después de una intensa sesión de pesas, Santiago miró a Israel con una sonrisa de satisfacción.

—Horse, estamos haciéndolo muy bien. Me siento más fuerte y lleno de energía cada día.

Israel, secándose el sudor de la frente, asintió.

—Yo también, Santiago. Es increíble cómo algo tan simple como el ejercicio puede hacer una gran diferencia.

Pero su tiempo juntos no se limitaba solo al gimnasio. Por las noches, después de cerrar la librería-café y atender a su comunidad en Discord, encontraban tiempo para relajarse y divertirse jugando a Valorant, un juego de disparos en primera persona que requería estrategia y trabajo en equipo.

Santiago, siempre el estratega, solía liderar sus partidas, mientras que Israel, con su habilidad natural para el juego, se destacaba en la precisión y la ejecución. Sus sesiones de juego se convirtieron en una manera perfecta de desconectar del día y fortalecer aún más su vínculo.

Una noche, mientras esperaban para entrar en una nueva partida, Santiago miró a Israel con una sonrisa traviesa.

—Horse, apuesto a que esta vez serás el MVP.

Israel rió, ajustando sus auriculares.

—Solo si me sigues cubriendo bien, Santiago. Somos un equipo, no lo olvides.

El juego comenzó, y ambos se sumergieron en la acción, comunicándose eficientemente y apoyándose mutuamente en cada ronda. Las risas y los gritos de victoria resonaban en su pequeño espacio, llenando el ambiente de camaradería y diversión.

Las noches de juego de Valorant se convirtieron en una tradición. Después de cada partida, pasaban tiempo charlando sobre la estrategia, analizando sus movimientos y, por supuesto, compartiendo historias y anécdotas del día. Estas sesiones nocturnas no solo eran una forma de entretenimiento, sino también una oportunidad para desconectar y disfrutar de la compañía del otro.

Con el tiempo, su comunidad de Discord se enteró de sus sesiones de juego, y algunos miembros comenzaron a unirse a ellos en las partidas. La inclusión de su comunidad en estos momentos de diversión añadió una nueva dimensión a su relación con los seguidores, creando un espacio donde podían interactuar de manera más personal y relajada.

Una noche, después de una victoria particularmente épica, Santiago miró a Israel con una expresión de satisfacción.

—Horse, hemos creado algo realmente especial aquí. Entre la librería-café, el gimnasio, y nuestras noches de Valorant, siento que estamos viviendo nuestros sueños al máximo.

Israel sonrió, sintiendo una profunda gratitud.

—Lo estamos, Santiago. Y lo mejor de todo es que estamos haciéndolo juntos. No podría pedir un mejor compañero en todo esto.

Con una mezcla de risas, sudor y adrenalina, Israel y Santiago continuaron fortaleciendo su relación, tanto en el mundo físico como en el digital. Cada día traía nuevas oportunidades y desafíos, pero juntos, sabían que podían enfrentar cualquier cosa. La fuerza de su vínculo y su pasión compartida por sus sueños los guiaba, mientras seguían construyendo una vida llena de amor, amistad y aventuras.

Santiawer, una historia de romanceWhere stories live. Discover now