— ¿Estas seguro que quieres bajar conmigo? — pregunto preocupado Ni-ki al omega — Yo puedo ir solo a hablar con ellos, no te quiero involucrar en esto.
— Ya te dije que quiero ir, al fin de cuentas estamos enlazados — le respondió con seguridad Sunoo.
Habían pasado quizás 40 minutos desde el pequeño incidente con los que creía eran los hermanos de Ni-ki gracias al muy notorio parecido que tenían. Durante ese lapso de tiempo permanecieron abrazados hasta que los nervios del omega se controlarán, para después pasar a la pequeña discusión de ahora, donde Sunoo término convenciendo al alfa de llevarlo hasta abajo.
Claro que Ni-ki no estaba muy de acuerdo con lo acordado pues sabia que las pláticas con sus hermanos se volvían algo intensas y claramente terminarían discutiendo, y el más alto no quería que el blanquito presenciara eso.
No le quedó de otra que tomar como un bebé al peli blanco, sorprendiendolo de paso pues lo levanto sin avisar.
Así que se empezó a dirigir sin nada de dificultad a la planta baja de la moderna casa de playa.
— No tienes por que bajarme de esta manera tan vergonzosa — dijo avergonzado mientras escondía un pequeño sonrojo en el hueco entre su hombro y cuello del alfa.
— No puedes caminar, así que me toca cargarte — dijo siguiendo con su labor de bajar escaleras con cuidado de donde pisaba y por supuesto de donde tomaba al blanquito, ya que se había percatado de ligeros hematomas que tenía el más bajo en parte de sus muñecas, y estaba más que seguro que también había en otra parte de su cuerpo. Como en su cintura, cadera y quizás muslos o otras partes que no se dejaban ver gracias a la enorme ropa que llevaba en ese instante.
Aun que el blanquito parecía no importarle, o no lo notaba, ya que tampoco se quejaba. Pero el sabia que había sido demasiado bruto con el pobre omega.
Una vez en la primera planta, Sunoo curioso, empezó a observar con sus ojos almendrados su entorno mientras el más alto se dirigía a lo que reconoció era la sala.
Era demasiado moderna toda la decoración y muy iluminada con mucha luz natural que entra por los grandes ventanales que había. Mientras más se acercaban a la sala el sonido de una televisión prendida se escuchaba y fue que hasta que Ni-ki lo dejó en uno de esos sofás, demasiado cómodos, fue que miro la gran pantalla pegada a la pared.
Las noticias se transmitian en grande, anunciando que el gran líder alfa del país, Hwang Inyeop, estaba siendo entrevistado y daría noticias sobre los futuros planes a su retiro del liderazgo.
Claro que el comunicado no termino gracias a que el televisor fue apagado y un rubio sentado al otro extremo del sofa suspiro mientras dejaba el control remoto a un lado.
— Pensé que ya no iban a bajar — dijo el mayor mirando a Ni-ki quien seguía de pie enfrente de Sunoo.
— Si, bueno, es mejor aclarar todo de una vez — rasco su nuca haciendo una pequeña mueca — Por cierto Sunoo, el es mi hermano mayor.
El rubio giro a el y le dedicó una pequeña sonrisa ocultando sus ojos — Hwang Hyujin, mucho gusto.
— Kim Sunoo, también un gusto — hizo una pequeña reverencia mientras aun estaba sentado.
— Así que, ¿eres el omega de mi hermano? — pregunto mientras se apoyaba mejor en el sofá.
Sunoo solo trago saliva y miro al peli nigro sin querer responder a la pregunta.
¿Que si era omega de Ni-ki? Quizás solamente por la marca se considerarían pareja ante la sociedad, pero de ahí en fuera, eran completos desconocidos que por mala suerte terminaron sucumbiendo ante la calentura del momento y siendo dirigidos por sus lobos. No eran siquiera amigos.
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Linaje De La Luna - 𝗦𝘂𝗻𝗸𝗶 -
Fantasy¿Quien era el ser llamado "Omega defectuoso"? ¿Omega rebelde? ¿El chico que no conseguiría alfa si seguía así? Incluso atreverse a llamarlo e intentar ganarlo como si fuera un trofeo. 𝙀𝙡 𝙊𝙢𝙚𝙜𝙖 𝙧𝙚𝙗𝙚𝙡𝙙𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙖𝙡𝙛𝙖𝙨 𝙘𝙤�...