Denis me sacudió, no sé cuanto tiempo estuve en ese estado, estaba en Shock, ahora sabía la verdad, ahora cargaba con el peso de saber que hacer con eso en mi poder...
-Megan ¿Estás bien?- asentí confundida.-Por los ángeles, Meg, estabas comenzando a brillar en rojo, pensé que te pasaba algo...-
-¿En rojo?- respondí de manera vacía, todavía no podía salir del shock, solo repetía lo que me decía.
-No es normal eso, Meg.- con esto último volví a la realidad.
-Nada es normal, Denis... no desde que de un día para el otro tuve que cargar con todo esto.- dije triste.-Ni siquiera tendría que haber nacido...- comenté recordando aquello.
-¿Qué viste?- suspiré.
-Te contaré... pero cuando estemos en la academia con el resto.- bufó pero asintió a mi pedido.
Pronto estábamos de nuevo en la academia, actualmente dormíamos en grupos grandes, todos mis amigos estábamos durmiendo en mi habitación, era una cuestión de seguridad y estar cerca si algo pasaba.
-Bien... ahora que estamos todo aquí...-comencé.- Les contaré la verdad que me mostró el alce.- todos prestaban suma atención.-Sé porqué soy diferente ¿Recuerdan que las guerras comienzan de nuevo cada 20 años después del nacimiento de la última?- asintieron.- Bien, no es coincidencia, era el tiempo que le tomaba a Alejandro el encontrar otro ángel para poder secuestrarla. A 9 de ellas, las madres de mis antepasadas hermanas, las inseminaba en su laboratorio... las mujeres no podían aguantar esto y cuando daban a luz y les quitaban a su bebé, él les daba dos opciones... o unirse a él, o morir...- tomé aire.- todas decidieron lo segundo... pero, ¿Qué cambió conmigo?, bueno... mis padres realmente se habían enamorado... él se hizo llamar Leonidas, no estoy segura que él se haya enamorado, pero al menos la trató bien, hasta que... Vine al mundo, ella me tuvo en sus brazos, la primera que pudo ver a uno de sus hijos... yo no lloraba, mi padre mostró un falso interés por mí, lo vi vacilar en lo que iba a hacer, pero al final decidió decirle a mi madre que yo no pude seguir adelante, mientras uno de sus vasallos me llevaba a la puerta de mi nuevo hogar, un orfanato, donde todo estaba orquestado para que mis futuros padrastros me adoptaran.- tomé un poco de agua.- Esto no termina aquí... no termina conmigo. Tres años después, exactamente 20 años después de la novena...tuvieron otra hija, pero, ella sí se quedó con él. No conforme con el hijo de puta tener su propia familia, me arrebató a la mía... él los asesinó, y quiso asesinar a mis hermanos de no ser por mí... de alguna manera mi amor los protegía.- una lágrima comenzó a rodar por mi mejilla.-mi hermana en este momento tiene 3 años, mi madre murió dándola a luz, y yo estoy más confundida que nunca.- concluí.
Denis en silencio y despacio vino a abrazarme, sabía que necesitaba eso. Mi cara se hundió en su cuello, como si aquel gesto pudiera protegerme de lo inevitable.
-Hay algo que no entiendo...-dijo ahora una cuerda Sabrina después, la cual de haber estado una semana en observación y notar que estaba bajo un maleficio de manipulación se comenzó a comportar como una persona "normal" al quitárselo y no como cuando la conocí.- Siento si te incomoda esta pregunta, pero ¿Por qué las dejaba con mundanos?- concluyó.
Suspiré.-De hecho, cada una de nosotras que nacía lo debilitaba, pero cuando morían, le devolvían la fuerza un cuarto por arriba de lo que ya era. Al yo estar hecha "natural" y "con amor", su poder no disminuyó, pero no se dio cuenta hasta después que usó su magia. Por eso la profecía decía que si yo moría o me unía a él, sería el fin. No me pudo matar en el bosque, no contaba conque todo sería diferente conmigo... y todavía no lo hace, porque sigue sus planes sin ningún cambio.- concluí.
-Bien, Meg, y ¿Qué es lo que podemos hacer?- indagó Shane.
-Tengo que recuperar a mi hermanita... no quiero dejarla un minuto más con aquel monstruo.- decreté con enojo.- Alejandro va a pagar todos sus pecados.-
Eran 6.30 de la mañana, no había podido pegar el ojo casi en toda la noche, hasta que morfeo se hizo presente y logró su gracia.
Me levanté cansada, hoy mi magia estaría limitada por esto.
-Te ves terrible.- comentó Marina cuando llegué al comedor.
-No pude dormir nada...- dije desanimada.
-Lo sé, por eso no te desperté. Tienes que descansar un poco, Meg.- asentí.
Estos últimos días nos habrían acercado a Marina y a mí mucho más, casi que la sentía mi hermana. Una de las pocas personas que le daría una daga para ponerla a cuidarme la espalda sabiendo que no me traicionaría.
-Gracias por eso... Pero necesito comer algo que me despierte ya.- reí.
Aunque el café me encantara, no era tan común por aquí tenerlo como bebida "energizante", en su lugar había algo llamado bumble, que era extracto de una planta divina diluida en agua caliente. No sabía mal, pero extrañaba el amargor de mi café.
No era la única falta de sueño, Denis también se veía terrible. Si bien habían muchos días que él no dormía, cada tanto el sí necesitaba descansar. Digamos que cada 5 días él dormía 1.
-Buenos días.- dije chistosa.
-Eres la menos indicada para decirlo, no pude dormir por tu insomnio.- oh oh.
-¿Entonces Max...- sin terminar mi pregunta, Denis asintió.
Y allá venía un adormilado Max, sin ganas de existir.
-Esto de la conexión guardián/protegido a veces me hace ganas de matarte Meg.- reí.
-En el fondo me aman.- sonreí.
-Estás bastante positiva para haber dormido tan poco y después de lo de anoche.- dijo Marina.
-Tuve un lindo sueño, algo que tú.-señalé a Denis.- Ni tú.- ahora a Max.- podrán quitarme y, adivinen EL ÚNICO LUGAR DONDE NO SABEN QUÉ ME PASA.- dije con emoción recordando mi corto pero lindo sueño.
-¿Creen que se esté volviendo loca?- dijo Max ganándose mi dedo corazón en respuesta.
Terminamos el desayuno y nos reunimos con los profesores de la academia para seguir planeando el ataque. La mesa de la directora estaba repleta de mapas y libros que nos ayudaran con el combate. Sansón se veía totalmente exhausto, puesto que él era quien planificaba los ataques.
El primer ataque sería en el páramo, con una reducida cantidad de personas, pero las mejores en el campo de batalla. Eran tres puntos en los que la guerra se decretaría y, el cuarto para mí, en el escondite de Alejandro, el cual debido a la visión pude divisar su aspecto pero aún tenía que encontrar donde se ubicaba.
-Levantaremos un campamento por aquí, uno aquí y dos por aquí.- dijo señalando el este, el oeste y dos al sur del páramo.- Mañana llegaran los refuerzos a conocerte, Megan.- esto último fue a mí.
-Deberás dar un discurso, puesto que estas personas llevan años luchando... necesitan una motivación para pensar que esta será la última batalla.- asentí con algo de duda.
Todavía dudaba de mí misma, sí, era algo inevitable. El destino estaba siendo muy cruel conmigo, me había despojado de todo lo que tenía, de mis padres, de mi familia... de mi vida, para entrar en una guerra de la cual no supe su existencia hasta este año... pero si de algo estaba segura, es que ese maldito me las habría de pagar.
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Academia De Magia "La Profecía De Megan Adiuvat"
Fiksi RemajaLos ángel son parte de historia de libros, son los enviados de Dios. Pero, los ángeles no se pueden ver, no son reales, son producto de lo Libros ¿No? Entonces, ¿Qué estoy viendo en éstos momento? ¿Qué tentación es la que lleva a estrecharme entre s...