Todos se encontraban nerviosos, expectantes, como eran aquellos Chontallis*, serían amables, serios, inteligentes, la duda se sembraba en cada uno de los habitantes, llegó el día, los niños eran los emocionados, los padres estaban nerviosos.
Te dirigias a ver a Tenochtitlan, cuando llegaste, el se veia muy nervioso, lo abrazaste por su espalda, te iba a decir algo pero lo callaste, lo seguiste abrazando y despues le dijiste
-Todo va a estar bien, voy a estar contigo, voy a estar sirviendo en tecpan, voy a estar a tu lado todo el tiempo, no te preocupes
Tenochtitlan solo respiro profundo y te beso, fue un beso lento, como si nunca quisiera que terminara, sus labios te besaban con delicadeza, sus brazos te abrazaban con fuerza, cuando el oxigeno les hacia falta, se separo lentamente, no te dejo de abrazar
-Gracias, no sabes como me tranquiliza-
Te dio un beso en la cabeza, sin dejar de abrazarte, recargaste tu cabeza en su pecho, asi siguieron por unos cuantos minutos mas hasta que un muchacho le aviso a Tenochtitlan que los Chontallis* ya estaban entrando en la ciudad, se separaron y se dirijieron a afuera. Tenochtitlan estaba parado a un lado de Moctezuma, tu te encontrabas atras de ellos, con la cabeza siempre gacha. Los sonidos de algo desconocido te hizo subirla, ahi estaban.
Blancos como las nubes, arriba de animales imponentes, tenian perros a su alrededor, no eran como los Xoloitzcuintles o Techichis, eran distintos, con mas pelo, iban olfateando todo, los padres ponian a sus hijos detras de ellos para esconderlos de aquellos animales curiosos.
Los Chontallis* tenian ropas extrañas que se reflejaban con el sol, llevaban barbas largas y algunos eran de cabellos rojos como el chile. Sus ojos se paseaban por todos lados, en las casas, en las mujeres, en los cielos, iban inspeccionando cada detalle.
Cuando llegaron ante Moctezuma, el que al parecer era su lider, bajo de su caballo, Moctezuma y Tenochtitlan se acercaron, no se escuchaba que se decian, los Chontallis* tenian su traductora, era una mujer, no era extranjera, se podria decir que era maya o incluso mexica.
Mas tarde se sirvio la comida, tu estabas encargada de llevar las tortillas de maiz, te tenias que quedar parada atras, te pusiste detras de Tenochtitlan, cuando le llevabas tortillas te daba miradas de preocupacion, tu solo lo mirabas con amor, como diciendole que todo esta bien.
Desde que comenzo la comida, el lider de los invitados, no te quitaba la mirada encima, era una mirada como la del rio, te daba miedo, era un hombre imponente, de cabellos como el sol, con un gran porte, era alto y musculoso, era muy guapo, pero, su mirada, su mirada era oscura, penetrante, como si hubiera visto cosas inimaginables. Solo se quedaba viendote, cuando tuviste que llevarle las tortillas, te quedaste lo mas lejos posible, le diste las tortillas y te atreviste a verlo a los ojos, sus ojos eran un azul oscuro magnifico, como el cielo en una tormenta, en el momento en el que sus ojos se cruzaron sentiste un escalofrio en tu espalda, te quedaste hipnotizada, sentiste algo extraño, como mariposas en el estomago, se quedaron unos segundos viendose, reaccionaste y te alejaste, te volviste a poner detras de Tenochtitlan, te quedaste con la cabeza gacha, el solo te siguio con la mirada.
Cuando termino la comida te fuiste corriendo al jardin donde Tenochtitlan solia estar cuando se encontraba frustrado, ahi estaba el, con la mirada perdida en las flores, alentaste el paso, cuando llegaste, te sentaste a su lado, con una mano le tomaste del hombro, esperaste a que te dijera algo, pero eso nunca llego, el solamente se volteo y te abrazo, hundio su cabeza en tu hombro, y solo se quedo ahi, tu por tu parte le comenzaste a acariciar el pelo, se quedaron asi por un rato.
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~Lotus~
FanfictionElla solo tenía claro una cosa, Lo ama más que a nada en el mundo, El tenía claro que haría cualquier cosa por ella, pues el amor que sentía por ella era algo inexplicable. Su amor quizás era el más puro de todos, pero que le sucede al amor cuando...