Capítulo 6
“ Aquel relato”
❦Pov: Omnisciente
Corrección final ✔
Humedeció sus labios después de beber de la taza de té. Pensó que eso la relajaría, pero se equivocó. Le resultaba imposible relacionarse con Black, y por supuesto, ni siquiera quería intentarlo.
Dejó la pequeña taza a un lado para acostarse en la cama. Su mano sostenía fuertemente la sábana con la que cubría su cuerpo. Su rostro, que siempre se mostraba firme, frío o arisco, ahora cargaba una expresión decaída y, a la vez, de enfado; una rara combinación. Sus ojos verdes se posaron sobre su capucha, doblada perfectamente, y una inmensa nostalgia la envolvió en ese momento. Todas las noches era lo mismo desde aquel día. Simplemente observaba aquella tela a su lado, examinando cada pequeño borde, evitando que algún hilo se estirara o sufriera algún daño. Sabía que podía pedirle a Kisaragi que se la repusiera, pero quería cuidarla con su propia vida. Una débil sonrisa se dibujó en sus labios.
Fue interrumpida por el ruido de las puertas de la recámara, que se abrieron de par en par. Una Kisaragi entró manejando un carrito de té con mucha calma. La peli negra esbozó una sonrisa al ver a la rubia.
—¡Té expreso! —anunció, empujando el carrito hasta donde se encontraba ella.
—Kisaragi... —susurró el nombre de la mujer, evidentemente sin esperar su llegada.
Kisaragi jaló una silla para sentarse junto a Usagi mientras se servía su taza. Antes de que pudiera iniciar la conversación, la diosa se adelantó.
—¿Viniste para hablar de él? —preguntó, intentando no evidenciar su desagrado, aunque no pudo lograrlo.
Kisaragi parpadeó un par de veces. Reconocía la astucia de Usagi, ya que la había desarmado antes de que pudiera siquiera decir algo más. Era evidente que la tensión entre Black y Usagi estaba presente y se notaba a distancia. El problema era que estaban bajo el mismo techo. Sabía que, si hablaba de ese hombre, era probable que Usagi la ignorara.
—¿De quién? ¿De Black? ¡Bah! Por supuesto que no. No gastaría mi saliva hablando de ese terrible hombre. Estaba aburrida y... necesitaba compañía. No es nada divertido hablar con un saiyajin que solo entrena y come como si no hubiera un mañana. Y el otro... ni siquiera lo menciono.
El nerviosismo era evidente. Apenas llevaban un año de conocerse, y Usagi pensaba lo terrible que Kisaragi era mintiendo. Sus palabras parecían más escritas para una obra de teatro que para una conversación real. La rubia entrecerró los ojos, buscando que ella misma admitiera de lo que realmente quería hablar. No pasó ni siquiera cinco minutos y logró hacerla temblar.
—¡No me mires así! —exclamó, mientras sostenía la taza que temblaba por su culpa—. Bueno, bueno... la realidad es que él me pidió venir.
—Tienes otro intento.
—¡Bueno, ya! Necesito que ambos se reconcilien... porque vamos a ir al planeta Thermos. ¡Y por supuesto, es una misión importante!
Al escuchar el nombre del planeta, la rubia frunció el ceño.
—¿Acaso pasó algo con ese planeta?
El rostro de Kisaragi cambió abruptamente y asintió. Aquella seriedad hizo que Usagi se preocupara aún más.
—¿Y qué tiene que ver con Black? —preguntó, deseando no haber tenido que hacerlo.
—Shallot y tú se llevan horrible con él. Para derrotar a Aori necesitamos que sean un equipo, porque esa terrible mujer nos matará a todos si Black no es entrenado por ti y si Shallot sigue peleando con Black.
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Destinos y sueños rotos
FanfictionBlack es revivido después de dos años de la destrucción de su línea temporal. Desde entonces, han ocurrido varios sucesos que no contaba en su momento. Ahora le toca a él pagar las consecuencias. Tuvo un error de cálculo ante un sentimiento imprevis...