Capítulo XXXII

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¡Hola a todos! Y acá el capítulo final jejeje

Viene con advertencia si. Quienes quieran dejar de leer la historia luego de este final, pueden hacerlo, y tomarlo como un final.

SIn embargo, tendrá un capítulo más, un epílogo que pueden elegir saltarse quienes estén contentos con este final jeje

Besos y abrazos.

Con el corazón quebrado y las visiones atormentándola, Alys Rivers consiguió que la reina se quedara dos días más en el palacio de Marcaderiva.

La atormentó cada día, ya no en las sombras, ahora ella la atormentaba de frente, y disfrutaba del dolor en los ojos de la reina cuando la veía a ella junto al rey.

¿Sus motivaciones? Había conocido al rey muchos años atrás, había admirado mucho de él, y cuando volvió a saber de él, supo que ese hombre que había admirado, ahora no era más que un hombre roto.

No amaba al rey, el amor no era para criaturas como ella, pero si sentía cariño por él, un cariño ligado a su admiración.

Y ahora poco a poco iba recuperando al rey, y atormentando a la reina. El precio del que le habían hablado, estaba más que pagado viendo el dolor en los ojos de la reina, sabiendo que por fin, la había hecho arrepentirse de todos sus pecados.

La reina buscó a su esposo al segundo día de su estancia en Marcaderiva, y cuando fue a tomar su mano, él se alejó, fue inevitable, fue automático, una respuesta al infierno que ella lo había hecho pasar.

Ella no necesitó más respuesta, él no podía amarla, y estar junto a ella solo le causaba sufrimiento. 

Y entonces, Alys Rivers tomó su mano por la noche de ese mismo día, tiró de ella hacia uno de los balcones de Marcaderiva que daba hacia la costa. 

- Aquí le habrías prometido que estaban destinados a arder juntos- dijo Alys Rivers mirando a la reina- Sin embargo ese futuro jamás sucederá, salvaste a tu dinastía, pero sacrificaste su corazón para ello, y no hay vuelta atrás- dijo Alys Rivers y Rhaenyra la miró con lágrimas en los ojos.

- ¿Qué quieres de mi?- preguntó Rhaenyra y Alys Rivers tocó su rostro y luego tocó el collar que Rhaenyra nunca sacaba de su cuello.

Rhaenyra miró el collar, y entonces, fue atrapada en una visión más desgarradora que todas las visiones que había tenido antes juntas.

Se veía a si misma frente a su madre, viendo como ella moría, viendo como su padre sostenía su mano y recordó lo que sentía ese día.

Culpaba a su padre por no haber dejado a su madre ser libre, por haberla forzado a su lado, por haberla condenado a ese destino.

La mirada de su madre se enfocó en ella, débil, sufriendo, muriendo...y entonces le habló.

- ¿Sabes la diferencia entre tú y tú padre? A él yo le pedí que hiciera esto, tú dañas a quién amas por elección y me usaste de excusa para torturarlo- dijo su madre y luego murió en esa cama.

Rhaenyra gritó y fue una espectadora de todo lo que hizo ella después. Saltos de tiempo que la llevaban a cada decisión, y sobre todo el día en que decidió vengarse de su tío, por algo que ni siquiera creía. ''El heredero por un día'' sabía que él no lo había dicho, pero usó el relato como una patética excusa para tomarlo prisionero.

- No eres mejor que tú padre, eres peor- dijo Alys Rivers dejando allí sola a la reina, atrapada en su dolor.

Al otro día, Rhaenyra cargaba a su bebe y besaba su frente. Aemma la encontró y abrazó a su hija.

El oscuro corazón de la reina (Daemyra) (Dark Rhaenyra)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora