Anthony llegó exhausto a la sala. No podía respirar bien de lo tanto que había corrido. Tuvo que contar hasta 20 y respirar lentamente, se lo enseñó Charlie ya que, le daban muchos ataques de ansiedad, era común en él.
Al respirar Ondo pudo contener un poco la calma, lo que le ocurrió hace varios minutos podría haberle traumatizado...
La salita estaba como el la dejó al entrar, no tocó nada. Estaba cansado, habían sido muchas emociones al mismo tiempo... Solo quería irse con su hermano Charlie. Sin pensárselo ni un segundo más se aproximó a la ventana para salir por donde entró cuando algo lo volvió a detener. Escuchó voces afuera en el jardín. Una enorme cortina tapaba la visibilidad de Anthony, sabía que había gente afuera, pero no sabía si eran demasiadas... La apartó con la mano, delante tenía unos hermosos y frondosos rosales, tal vez podría esconderse en ellos y rodear el jardín hasta la salida. Era un buen plan, solo que para lograr que saliera a la perfección tenía que hacer el menor ruido posible. Eso sería complicado ya que esos rosales tenían espinas enormes y afiladas, pero... Haría lo que pudiera por escapar de esa maldita casa.
Era hora de empezar el plan.
Se dispuso a abrir la ventana muy lentamente intentando no hacer ruido, tenía que dirigirse hacia la derecha en el momento del salto para caer directamente dentro del hueco que hacían dichos rosales."3... 2... 1... ¡Ya!"
Saltó directo hacia los rosales, había salido a la perfección... O eso creía, hizo un gesto de victoria cuando rozo con una de las temidas espinas y provocó un pequeño pero alto sonido de algo moviéndose por las plantas.
Se hizo el silencio
Por un momento empezó a escuchar las voces convertirse en susurros, pudo distinguir uno perfectamente
–hay alguien en los rosales...–
Oh... Esa frase le hizo desear no haber entrado jamás en la casa. Le atraparían.
¿De que serían capaces de hacer esas personas? ¿Le matarían? ¿Le descuartizarian como a la señora Brown? ¿Le lastimarian de nuevo?
...
Se quedó inmóvil por un momento mientras cerraba los ojos fuertemente y se tapaba la boca haciendo fuerza con las dos manos. Sabía lo que le esperaba...No vió nada, pero supo por los ruidos y la sensación de las hojas y flores moviéndose que habían abierto los arbustos entre sí hasta dejarle a plena vista...
–Vaya, vaya, vaya...–
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The Dead Swans Lake
VampireEn una fría noche en el Londres del 1893, el silencio y la penumbra dominan las calles a excepción de una enorme casa, de la que salen luces calidas y el sonido del bullicio como de si una fiesta se tratara. Anthony, un joven de 17 años, ha entrado...