Bajo la mirada solitaria de la luna, que observaba cómo las estrellas se acompañaban entre sí, una noche apareció inesperadamente una estrella brillante, transformando la soledad en una conexión maravillosa. ☽⭑ ๋࣭
— Lissi, sigo aquí. — escuché un susurró en mi oído, voltee inmediatamente por el apodo anteriormente escuchado.
— Mi Lu, no sabes cuánto te extraño. — las lágrimas se hicieron presentes de inmediato.
— Pero mi amor, sí siempre he estado a tu lado. — él tomó mis manos, dirigí mi mirada a estás, por alguna razón tenían una tenue luz alrededor de ellas.
— No, no, no me digas que fue un sueño. — las lágrimas no pararon de salir.
— Mi muerte no fue un sueño, este si lo es. — ví como empezaba a desaparecer, no podía ser así. — Te amo, Lissi. — desapareció totalmente.
Desperté de golpe y me dí cuenta de la cruda realidad, sí, solo fue un sueño. Toqué mi cara y estaba húmeda por llorar.
Tapé mi rostro con mis manos para seguir llorando, me hacía tanta falta, desde que él ya no está estoy completamente perdida, sigo viva, pero una parte de mi murió ese día en el que Lukas se fue.
Con un gran dolor de pecho y de cabeza me levanté de la cama, la tendí y tomé una ducha.
Sentía el agua caer sobre mi cuerpo y cada vez que cerraba los ojos aparecía en mi mente el recuerdo de aquel sueño que tuve y esto me ponía muy mal, el estar luchando con este dolor por meses me tenía demasiado mal, yo sé que tengo que dejarlo ir, pero los recuerdos hacen que me aferre demasiado.
Salí de la ducha con un leve tono rojizo en mis ojos, ya me era costumbre verlos así, más cuando se me hinchaban al despertar por quedarme dormida llorando una noche anterior.
Tomé como un mensaje o algo así el sueño que tuve con Lu y decidí ir a visitarlo para dejarle flores.
"Te doy estas flores porque he escuchado mucho que los hombres solo reciben flores en su funeral y no quiero que sea de esa forma contigo."
El recuerdo vino a mi mente, y al parecer tenía razón, Lu recibió demasiadas flores el día de su funeral, me agradezco a mi misma por haberle regalado flores cuando él estaba en vida.
Al terminar de arreglarme, agarré mis cosas y dinero que tenía guardado. Salí de casa sin avisar, en realidad ya no les tomo importancia a los regaños de mis padres, hay algunas veces que me duele lo que dicen, pero lamentablemente él ya no está para olvidarme de esas amargas palabras.
Y bueno, afortunadamente encontré una florería y compré un ramo de Dalias, estas eran de un color rojo muy hermoso.
Durante el camino no paré de observar las Dalias que estaban en mi mano, eran bellísimas, decidí tomarles una foto, al tomarla salió un detello de luz, solté un leve quejido y la tomé de nuevo, pero ese destello seguía ahí, preferí dejarlas así y guardar mi celular.
Al llegar me senté a un lado y dejé las flores donde siempre las dejé, comencé a hablar, cada que vengo de visita hablo sobre los problemas que tengo o de las metas que he cumplido, metas que algún día le conté.
— De hecho, no sabes cuántas veces he querido estar contigo, he pensado demasiado en irme de este mundo para estar de nuevo contigo. Cada día me haces tanta falta... — mis dedos se deslizaban distraídamente sobre el pasto mientras hablaba. Levanté la mirada y observé cómo el rehilete cercano giraba bruscamente; algo me desconcertó, porque el viento no parecía ser lo suficientemente fuerte como para moverlo de esa manera.
Fruncí el ceño, aún confundida por lo que acababa de suceder. De pronto, un aire cálido rozó mi piel y escuché un susurro cerca de mi oído: "No...". Reconocí esa voz al instante. Me giré rápidamente, pero no había nadie allí.
Ya eran dos sucesos extraños seguidos. Decidí interpretarlo como una señal de Lu, como si quisiera decirme que siguiera adelante a pesar de todo...
Me quedé un rato más contándole las cosas que han pasado desde que se fue. Una de ellas es que el grupo se ha distanciado; ya no somos los mismos de antes sin él. Ahora, solo las chicas y yo hablamos de vez en cuando, o más bien, me buscan para ver cómo estoy.
Vi la hora en mi celular, era hora de irme:
— Es hora de irme. No sé si me estés escuchando ahora mismo, pero recuerda que te amo inmensamente y siempre te busco junto a la luna, mi brillante estrella... — sin nada más que añadir, me levanté y emprendí el camino de regreso a casa.
Curiosamente, me sentía bien, como si al desahogarme hubiera liberado una carga que llevaba dentro. Después de todo, siempre fue así con Lu: cada vez que le hablaba de mis problemas, sentía cómo ese gran peso desaparecía, como si él desapareciera todo el malestar que tenía.
— Alexa, reproduce "Ghostin" de Ariana Grande — le pedí al dispositivo, y este de inmediato comenzó a reproducir la canción que había solicitado.
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"And whenever I look at the sky, there is my shining star, glowing next to the moon, a symbol of the companionship he gave me."
["Y siempre que miro al cielo, allí está mi brillante estrella, resplandeciendo junto a la luna, símbolo de la compañía que él me brindaba."]
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Holaaa, reportándome con el epílogo de "Conexión única que nunca se irá ". Me reporto cuando de seguro ya muchos olvidaron esta historia. 😩
Bueno,con este epílogo, es oficial: "Conexión única que nunca se irá" ha llegado a su fin. Puede que no sea la mejor historia que he escrito, pero sin duda es la que me abrió puertas en el mundo de Wattpad. Me brindó la oportunidad de seguir escribiendo y de crear otra historia que ahora tiene el apoyo de tantos lectores, algo que agradezco con toda mi alma.
Y bueno, los amo demasiado lectores de esta historia, gracias por su tiempo dedicado a "Conexión única que nunca se irá".