Capitulo 2

15 2 0
                                    



Vass se encontró a la jefa de enfermería y ciencias en la puerta de la sala A19, esperándolo con impaciencia. Al verlo sonrió con una sonrisa cariñosa. Vass solo pudo enfocar su vista en sus ojos, que mostraban un brillo siniestro. Hizo una mueca, era como si estuviera esperando a su presa.

-llegas tarde -dijo.

Vass se cruzó de brazos y señaló el altavoz en un rincón en el techo.

-acabas de anunciar mi presencia hace no más de 5 minutos, es imposible que llegue tarde -se quejó.

-podrías haber llegado en 3, vamos entra.

Vass resopló, no intentó contradecirla porque sería inútil. Entró a la sala después de ella y se quedó mirando el lugar. Él nunca había visto esta sala, ni le entusiasmaba la idea de entrar. Había escuchado suficientes rumores para que se mantuviera alejado de este lugar. Sin embargo, hoy su suerte le estaba fallando y parecía burlarse de él.

-bueno, como ya te conté esta mañana, quiero probar estas muestras encontradas en la base y luego esta fórmula creada por mí para ver sus efectos y estados sobre tu cuerpo-dijo mientras le mostraba una variedad de frascos de colores llamativos -. Tranquilo, tome en cuenta tu otra mitad humana, así que no debería de haber fallas.

Eso no hacía que él se calmara.

-¿y qué hace exactamente?

Ella se dio la vuelta y lo miró fijamente con un gran lente, un aparato que nunca vio en su vida, y escudriñando algo que Vass no podía ver a simple vista.

-¿recuerdas que te dije esta mañana sobre el "poder" que tienen los axarianos de manipular el tiempo?

Vass asintió.

-bueno, no explique que la manera de hacerlo se debe a que ellos pueden manipular la energía de todo lo que existe en el universo, usan ese poder y lo transforman a su beneficio. Creo que, en sus notas, ellos los llaman "quid".

-¿quid? -Vass se preguntó porque sentía que ya había escuchado eso antes.

-sí. El quid es la energía que rodea a todos los seres vivos, o eso es lo que pude descifrar de sus notas, aún no estoy segura de cómo traducir al cien por ciento su lenguaje, pero eso no es importante ahora.

Ella camino hasta la mesa de observaciones pidiendo que se recostara sobre ella. No se siente orgulloso decir que vaciló un poco antes de decidirse a obedecer.

-conseguí un poco de tu cabello antes, así que no necesito ninguna prueba, por lo que, si te parece, podemos comenzar. Y déjame decirte que digas lo que digas, será como decir que sí para mí.

Vass resopló molesto, no esperaba tal traición de Khoran al dejar que Siena haga su ciencia rara. El tendrá que tener una charla con su capitán de las cosas que él permite y lo que no. Suspira y se recuesta en la mesa. Nota que está un poco acolchonada para su gusto. Mira a Siena revisar sus últimas notas. Un minuto...

-¿cómo conseguiste un cabello mío?

-lo encontré en tu habitación.

-¿entraste a mi habitación? -la cara se le puso roja no sólo por la octava más alta de su voz sino por dejar que la mujer revise sus pertenencias.

-sí, necesitaba una muestra tuya y tu habitación es un desastre, gracias por no limpiar, me facilitaste el trabajo.

-¡entraste a mi habitación!

-no te exaltes tanto. Ahora déjame sujetarte.

Antes de que Vass pudiera protestar, Siena agarró su mano derecha y la ató a la mesa con una correa sobre uno de los bordes con una baranda sobresaliente.

Ecos en las estrellas, parte 1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora