NARRA SARA
A pesar de que la noticia de nuestro bebé se sentía como un peso insoportable sobre mis hombros, intenté no pensar en ello por un momento. Nick y yo seguimos con nuestra búsqueda de un tratamiento para salvar al bebé, pero las semanas pasaban y el dolor se intensificaba. El ambiente tenso entre nosotros no ayudaba, pero al menos estábamos trabajando juntos por algo que amábamos: nuestro hijo. A pesar de todo, yo no podía evitar sentirme vulnerable. Mi relación con Nick estaba rota, y, aunque intentábamos avanzar por el bebé, las sombras del pasado seguían colándose entre nosotros.
Pero lo peor llegó inesperadamente.
Una tarde, después de nuestra última consulta médica, volvimos al coche en completo silencio. Estaba exhausta, con la cabeza apoyada contra la ventana, mientras Nick se concentraba en conducir. Lo último que quería era llamar la atención, pero cuando estacionamos frente al edificio de mi departamento, la sensación de que algo no iba bien me recorrió la espalda.
De repente, un destello de flashes iluminó el coche. Lo primero que pensé fue en lo mal que caía esa luz sobre mi cabeza. Miré por la ventana y vi varias cámaras apuntando hacia nosotros. Medios, fotógrafos, todos rodeándonos.
—¿Qué diablos? —exclamó Nick, mirando a su alrededor con una furia creciente.
Antes de que pudiera reaccionar, los gritos de los reporteros comenzaron a inundar el aire:
—¡Nick! ¡Sara! ¿Cómo se sienten con el embarazo? ¿Es verdad que están juntos de nuevo? ¿Qué opinan de los rumores sobre su relación?
Mi estómago se retorció. Mi primer instinto fue proteger a mi bebé, pero también sentí el peso de ser atacada por una multitud de personas que no entendían nada de lo que realmente sucedía. La puerta del coche se abrió de golpe, y un par de periodistas se acercaron rápidamente.
—¡Sara! ¡Nick! ¿Cómo están? ¿Es cierto que su embarazo es un milagro? —gritó uno de ellos, enfocando su cámara en nosotros.
Sentí cómo el pánico se apoderaba de mí. Nick me miró, notando mi incomodidad, y cerró la puerta rápidamente para protegerme.
—¡No tenemos nada que decir! ¡Déjennos en paz! —gritó él, furioso, pero no sirvió de mucho. Los fotógrafos seguían haciendo su trabajo, con los flashes brillando a través de las ventanas del coche.
Sentí que me ahogaba en ese instante. No estaba lista para que el mundo supiera lo que estábamos pasando. Me sentía expuesta, vulnerable, como si no tuviera control sobre mi propia vida. El bebé que llevaba dentro de mí se convirtió en el centro de atención, pero nadie sabía la verdad. Nadie sabía lo que realmente significaba todo esto para mí, lo que había estado viviendo.
Nick encendió el coche y comenzó a avanzar lentamente hacia el edificio, pero los reporteros siguieron siguiéndonos hasta la entrada del aparcamiento, donde finalmente logré salir del coche y dirigirme rápidamente al ascensor, con Nick detrás de mí, protegiéndome de los flashes.
NARRA NICK
Estaba furioso. ¡¿Cómo se atrevían?! Todo lo que había querido era proteger a Sara y nuestro bebé de cualquier cosa que pudiera afectarlos. Pero ahora, el mundo entero parecía estar al tanto de lo que estábamos pasando. Los medios habían convertido nuestro dolor en un espectáculo.
Al llegar al apartamento de Sara, la seguridad del lugar ya estaba tomando medidas para bloquear el acceso a los paparazzi, pero no podíamos escondernos para siempre. Me sentía atrapado. Lo que más me preocupaba era cómo eso afectaría a Sara. No necesitaba que su vida privada fuera invadida de esa forma.
Sara se sentó en el sofá, su rostro lleno de angustia. Yo me arrodillé frente a ella, tratando de calmarla.
—Sara... lo siento mucho. No sabía que esto iba a pasar. Pero te prometo que lo vamos a manejar. No tienes que preocuparte por nada, yo te protegeré —le dije, tomando sus manos entre las mías.
Ella me miró, pero sus ojos estaban llenos de confusión y dolor.
—¿Cómo vamos a manejar esto, Nick? ¿Cómo voy a estar tranquila cuando todo el mundo sabe sobre nuestro bebé? —su voz temblaba, y pude ver cómo las lágrimas comenzaban a formarse en sus ojos.
—Lo siento tanto —susurré, acurrucándola en mis brazos. —Esto no es lo que queríamos, pero... vamos a pasar por esto juntos. Nada nos separará ahora.
Sara asintió lentamente, pero aún se notaba que no podía superar lo que acababa de suceder. Había algo en sus ojos que no podía entender del todo. Podía ser miedo, o quizás solo estaba asustada de lo que vendría.
NARRA LOS MEDIOS
El escándalo se desató rápidamente. Al día siguiente, los titulares de las revistas y los portales de noticias se hicieron eco de la imagen de Nick y Sara en el hospital, con especulaciones sobre su embarazo. La foto que más circulaba era una imagen borrosa de ellos saliendo del hospital, ella con una cara seria y él con el rostro lleno de preocupación. No había duda: la relación estaba en el centro de atención de todos.
Los rumores sobre su relación también estallaron. Algunos medios afirmaban que estaban de nuevo juntos, mientras que otros sostenían que solo se veían por el bebé. Los comentarios de fans y detractores llenaban las redes sociales, y la presión sobre ambos se hacía cada vez más pesada. El escándalo estaba por todas partes, y ni siquiera las medidas de seguridad que tomaron para evitar a los paparazzi parecían ser suficientes.
Sara no quería que nadie supiera lo que realmente estaba pasando entre ellos. Ni Nick ni ella estaban preparados para que el mundo se enterara de su relación rota, de su amor mal entendido, ni del dolor que ambos sentían en silencio. Sin embargo, el mundo seguía girando, y el precio de la fama ya no les pertenecía solo a ellos. Estaba claro que, en este caos, todos tenían una opinión sobre su vida, pero ninguno de ellos conocía la verdadera historia.
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El dia que enamore a mi idolo
Hayran KurguEsta es una historia pedida por ustedes con Joe Jonas, es basadan a partir del primer concierto en el movistar arena y va a ser continuada desde ahi, en tik tok van a tener contenido con adelantos y toda la info