Hoy, tres de mayo de 2011 a las 17.55, está apunto de empezar el primer concierto de nuestra primera gira: ¡La Gira Marshmallow!
La cabeza me va a explotar y el corazón se me va a salir del pecho de lo fuerte y rápido que late. Imagino que mis tres amigas están igual o peor.
Las entradas casi se han agotado. Estamos muy orgullosas y lo demostraremos hoy en el escenario. Sé que hay muchas personas esperándonos ahí fuera, que han de venido desde muy lejos o que han hecho todo lo posible -y algunas lo imposible- para poder asistir a este concierto.
Agarro fuerte mi micrófono intentando no romperlo, pero me es imposible no querer descargar mis nervios de alguna forma. Mis pies golpean en suelo mientras repaso mentalemente las letras de algunas canciones que cantaremos esta noche.
—Es la hora —nos comunica Tina—. Chicas, salid a darlo todo. Es imposible estar más preparadas de lo que lo estáis vosotras. No os pongáis nerviosas, podéis con esto y con más. —Nos acercamos a Tina y la abrazamos de una en una.— Ahora, salid ahí y haced vibrar todas las paredes. Haced bailar y cantar a todos los presentes. Y lo más importante, haced lo que sólo vosotras sabéis.
La adrelina antes de un concierto es la mejor sensación que una persona puede experimentar. Indescriptible. Lo único en lo que piensas es en salir al escenario y comértelo. Ver todas esas personas y disfrutar con ellas.
Tras estas profundas palabras que Tina nos ha dedicado, recorremos unos pasillos y subimos unas escaleras; cuando me quiero dar cuenta, ya estoy recitando la primera estrofa de Marshmallow, que me corresponde.
La velada transcurre a ritmo frenético, tal y como mi vida es. En la última canción me obligo a ponerme sentimental mientras cantamos Second Chance. Aunque la canción sea movida y un buen tema de pop, siempre soñé con cantarla en directo subida a un escenario, ¡y ahora lo estoy haciendo!
Cuando Second Chance termina, no doy crédito. Todo ha pasado tan rápido. Damos las gracias y hacemos unos chistes antes de marcharnos a la trastienda y dar por finalizado el concierto.
Hemos conseguido que el público interactúe con nosotras y les hemos dejado algunas frases del estribillo libres para que pudiesen cantar. Cuando sales al escenario tienes que tener claro que lo que vas a hacer es un espectáculo, por lo tanto tienes que procurar hacer feliz y entretener al mayor número de personas posible durante el mayor tiempo posible. Y creo que esta noche lo hemos conseguido.
Simplemente no tengo palabras para describir nada de lo que acaba de ocurrir. Por fin estoy haciendo lo que amo y por primera vez en la vida muchas personas disfrutan con mi presencia y con lo que hago. Nunca antes me había sentido así. Nunca antes había sentido que algo se me daba bien de verdad y ahora que lo he descubierto, no puedo estar más feliz, completa y segura de mí misma.
Pero hay algo mejor que hacer lo que me encanta. Hay algo mejor que pasarse las noches componiendo, hay algo mejor que dejarse la garganta en cada concierto. Hay algo mejor: saber que todas esas personas que no creyeron en mí, ahora están tragándose sus palabras viéndome triunfar.
Papá, profesores, amigos, compañeros de colegio y todas esas personas que me lo pusieron difícil; gracias por conseguir destruirme una y otra vez, gracias por enseñarme que hay personas como vosotros: que sólo querían que fallase y que cayese; y gracias por enseñarme a sobrevivir a ellas. Vosotros también os merecíais un pequeño párrafo de agradecimiento aquí.
Pero, sobre todo, Mamá, Allan, Lucy, Ruth, Gemma, Bruce, Michael -aunque nuestra historia haya tenido un mal final- y Liam, gracias por todo lo que hicísteis aunque la mayoría de las veces sintiérais que no hacíais nada por mí. No podría haber continuado con esto de no haber contado con vuestro apoyo.
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El Susurro de Anne
JugendliteraturPuede denominarse superación o persecución de sueños. Llame como se llame, es lo primero en lo que piensan al escuchar mi nombre. ¿Y por qué será? Un día, por alguna extraña razón, decidí cambiar mi vida. No es nada fácil arriesgarlo todo sabiendo q...