Capítulo 12. ¿Te conozco?

354 33 26
                                    

Addison sentía que lo conocía de antes.

Tenía una impresión difusa de familiaridad con el médico que tenía enfrente, sin poder ubicar un recuerdo claro con él.

Su rostro se le hacía conocido. Piel bronceada, facciones marcadas, pómulos altos, mandíbula definida, barba de dos o tres días de antigüedad, un bigote que decoraba sus labios carnosos. Cabello y ojos oscuros, mirada profunda y serena. Sí, estaba segura de haberlo visto antes. El problema era que no sabía de dónde, cómo o cuándo lo había conocido.

Podría haber sido en cualquier lado. Una convención médica, una conferencia, un curso de formación, un paciente en común, un familiar de algún paciente. Tal vez había leído un artículo redactado por él en una publicación médica que pasó por sus manos en el pasado, o, de forma más mundana, lo había encontrado en algún rincón de Los Ángeles, en los cuatro años que llevaba viviendo en la ciudad.

No podía recordar. Era como si la puerta que daba acceso a sus recuerdos estuviera cerrada con llave y ella tuviera en su mano un llavero enorme con miles de llaves distintas. Sabía que estaba cerca de la respuesta, pero le costaría mucho esfuerzo conseguirla. Había cientos de opciones posibles. Y eso la estaba poniendo de mal humor.

Malditas hormonas. Maldita momnesia. Addison era consciente de que durante el embarazo las mujeres podían experimentar un declive transitorio en sus habilidades cognitivas, incluida la memoria. Culpa de las fluctuaciones hormonales, era normal que tuvieran olvidos, confusiones, dificultad para recordar información a corto plazo o para concentrarse.

Era una adaptación evolutiva, un fenómeno biológico que, aunque comprensible, a ella le resultaba frustrante. Sabía que su cerebro estaba en un proceso de reorganización neural, priorizando el cuidado hacia el bebé que crecía en su vientre y dejando de lado aquellos detalles que antes no se le hubieran escapado.

Addison siempre había gozado de una memoria brillante. Era capaz de recordar no solo los nombres y las caras de sus pacientes, sino también los detalles únicos de cada uno, como sus historias clínicas, sus bebés o familiares, o incluso el número de habitación que ocupaban en el hospital.

Era ágil para memorizar conceptos y terminología médica en la escuela de medicina, así como procedimientos complejos en el quirófano durante su residencia. Nunca necesitó de un calendario para acordarse de los cumpleaños y eventos especiales de sus seres queridos. Tenía facilidad para recordar palabras en otros idiomas, que le permitían comunicarse con pacientes de diversas nacionalidades, y tener un trato más cercano con ellos.

Sin embargo, ese don parecía haberse apagado desde que estaba embarazada. Días atrás había perdido su cofia de la suerte, y gracias a una de las enfermeras de la UCIN la había podido recuperar. Así como también había olvidado una cirugía que tenía programada la semana pasada, y Charlotte la había tenido que levantar de la cama, enojada, porque todo el equipo la estaba esperando en el quirófano. Oh, y las incontables veces que olvidó sus llaves, a tal punto de que estaba pensando en atárselas a la muñeca. Y ahora, que sentía una gran impotencia al no poder ubicar al médico que tenía enfrente suyo.

No debería haberle hecho caso a Amelia. No debería haber accedido a ir al consultorio de un completo desconocido sin antes haber chequeado mínimamente su perfil profesional, o haber leído las evaluaciones de sus colegas, o las revisiones de sus pacientes. ¿Qué tal si su rostro se le hacía familiar porque lo había visto en las noticias, siendo denunciado por mala praxis?

Con todo el asunto de la demanda de Katie Kent a Violet, había estado viendo casos de médicos que habían sido denunciados en los últimos días, pero no había retenido ninguno de los nombres en su cabeza. ¿Qué tal si este Jake Reilly era uno de ellos y ella no tenía idea? Porque hasta que la junta médica suspendiera su licencia él podría seguir atendiendo con normalidad y...

God LaughsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora