Para muchas personas los lunes siempre son horribles, el peor día de la semana, aunque para Fang siempre era un día como todos Pero ese lunes entendió el rencor que tenían las personas específicamente con ese día.
Las mañanas eran iguales, se levantaba temprano para ducharse, comer e irse al trabajo, la rutina matutina de siempre. No necesitaba mucho de su alarma para levantarse, mejor dicho, se levantaba antes de que su alarma sonase pero esa mañana si fue despertado por el ruido de su despertador que lo tenía en el oído. Se supone que minutos antes lo había apagado para levantarse de la cama pero se durmió con aquel reloj a su lado.
Se limpió la baba que caía en su almohada y se pasó la mano por el cabello para sacarse el fleco de la cara y darse cuenta de que eran las 8:50am, se suponía que debía estar en el restaurante; donde trabajaba de mesero, a las 8 en punto.
Ya era tarde aunque daría una excusa a su jefe, por ejemplo de que tenía que llevar a su perro imaginario al veterinario...? Ya lo pensaría en el camino. No se duchó, lo haría en la noche cuando llegase. Solamente se cambió la ropa y alistó su mochila para el día ocupado que tendría, justo esa tarde haría muchas cosas, por eso el mismo lunes había puesto para ser turno mañana. Se lavó el rostro, se cepilló aunque no había desayunado; decidió llevar su cepillo, por si luego comía algo y se lavaria en los baños de los empleados del restaurante.
Se pasó el peine por los cabellos e hizo una colita como siempre, sorprendentemente lo hizo todo muy rápido, tomaría un taxi para llegar a tiempo, el restaurante abría a las 9:30. Salió del departamento Pero al llegar al último piso notó que no llevaba su teléfono, quiso tomar el ascensor pero estaba ocupado, así que fue por las escaleras, aunque para los asiáticos tener mal olor no era común, Fang no quería sudar. Tomó el celular y se fue de inmediato, maldiciendo el día de mierda que estaba teniendo.
Al llegar a su trabajo, dió la excusa del perro imaginario al jefe, nunca era de faltar o llegar tarde al restaurant así que por esa vez se lo había dejado pasar. Al salir de la oficina dio un estirón y sonrió, tal vez los ánimos subirían. Hasta que alguien llegó por su atrás y le dió una palmada en la espalda, era su compañero; el mismo que había sido reemplazado por Fang el día viernes de la cita con Chester.
Este chico apodado por Fang como "estorbo" era odiado por el mismo peliazul aunque no lo sabía. Para el asiático no era más que otro compañero de trabajo como eran miles de personas que habían trabajado con él en otros puestos.
--Hey Fang, Amigo, ¿Cuándo vamos a tomar? Ya sabes para conocer a una chicas, capaz les guste estar con uno de los famosos Brawlers. -- En Star Park habían dos tipos de gente, primero los Brawlers y luego las personas que no fueron afectados por las gemas. Ambos meseros se encontraban en la recepción del restaurante abriendo aquel local, que no era ni muy chico ni grande.
--No estoy interesado en eso...(Además ya tengo a mi novio.) -- Respondió Fang, cuando por eso se acordó de que debía escribirle a Chester. Sacó su teléfono y escribió rápidamente un "buenos días" ¿Con eso bastaría verdad? Luego lo llamaría para contar el día de porquería que estaba llevando.
Ese día en el restaurante fue demasiado ocupado, con un compañero de trabajo que solo hablaba de chicas y clientes realmente molestos, sino fuera porque no podía usar sus poderes ahí ya hubiera acabado con todos.
Bueno, saliendo del trabajo ahora tendría que ir a la pastelería de Piper, debía hacer una entrega muy lejos y la rubia le había dicho si podía hacer ese trabajo. Fang con todo gusto había aceptado si obviamente iba a hacer pagado. Al llegar al local de la pastelera, fue enviado hacia un recinto de niños porque iban a festejar el cumpleaños de alguien y querían que el pastel fuera hecho por la misma Piper.
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[Fang X Chester] Para mí, tú no eres una broma! + 4 Extras!
Romance[Fang x Chester] Dos chicos que no "se topaban por nada en el mundo", se conocen a través de un torneo de lucha. Ambos fueron escogidos al azar pero su rivalidad los une. Fang y Chester, dos enemigos por una equivocación y Presión se ven en vueltos...