7. Música

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Sunoo durmió profundamente durante toda la noche. Cuando él y Sunghoon se durmieron, aún no había anochecido, pero la primera vez que Sunoo despertó, la luna salió, asomándose por una de las ventanas pequeñas. Continuó entrando y saliendo de su conciencia a partir de ese momento, despertándose solo para volver a dormirse en cuestión de segundos. A pesar de que su sueño no era consistente, había una cosa, y eso era Sunghoon. Siempre estuvo ahí. A veces, Sunoo estaba encima de él, luego al otro lado de la cama, luego Sunghoon lo rodeaba con sus brazos, y una vez Sunoo se despertó y encontró su propio brazo envuelto alrededor de la cintura de Sunghoon, con la cara apoyada en los omóplatos del capitán. Como él dijo, consistente. Era agradable, confiado, y simplemente se sentía seguro.

Cuando comenzó a despertarse de nuevo, a Sunoo le llevó un tiempo darse cuenta de que había dormido toda la noche sin una sola pesadilla. Se dio cuenta fácilmente que la razón de eso era Sunghoon. Dormir al lado del capitán de alguna manera había ahuyentado las pesadillas.

Le tomó un poco de tiempo aclarar su cabeza, pero una vez que logro hacerlo un poco, sintió la mano de Sunghoon jugando con su cabello. Estaba acostado sobre el pecho de Sunghoon, que estaba claramente despierto y lo más probable es que ya llevaba un rato despierto.

—¿Estás despierto? —Sunghoon preguntó suavemente al notar el movimiento de la cabeza de Sunoo contra su pecho. Sunoo lo hizo por puro instinto, enterrando su rostro aún más profundamente en el pecho del capitán.

—Apenas. —murmuró. Una risa suave retumbó a través del pecho de Sunghoon.

—¿Como te sientes? —preguntó. Eso le devolvió a Sunoo algunos recuerdos de ayer, como su caída y la conversación sobre Lazare y su propio bienestar.

—Brillante. —dijo, sarcástico.

—Sunoo.

—Sunghoon.

El capitán se levantó y Sunoo tuvo que tomar cada onza de fuerza de voluntad para no volver a empujarlo sobre la cama para que pudiera seguir abrazándolo. Sunoo solo se recostó sobre las almohadas, negándose a sentarse. Sunghoon se apoyó contra la cabecera, sentándose derecho mientras miraba a Sunoo.

—Estoy tratando de tener una conversación seria contigo. —dijo, frunciendo un poco las cejas. Oh, Sunoo quería alcanzarlo y frotar la pequeña línea entre sus cejas.

—Hemos tenido demasiadas de esas. —murmuró en la almohada. Todavía estaba con algo de sueño, eso explicaba por qué estaba tratando de hacer todas esas cosas románticas con el capitán, como abrazarlo y frotarle el ceño con el dedo.

—Eres una amenaza. —dijo Sunghoon, sacudiendo la cabeza de una manera que Sunoo podía llamar con cariño.

—Soy un encanto, Sunghoon. —respondió Sunoo con facilidad.

—Claro que sí. —dijo Sunghoon, extendiendo la mano y trazando sus dedos sobre el pómulo de Sunoo.— Pequeño príncipe.

—No soy pequeño. —se defendió Sunoo, frotando su cabeza contra los dedos de Sunghoon y destruyendo efectivamente su propia declaración.— Soy varonil y robusto. Y fuerte.

—Supongo que intimidante también. —dijo Sunghoon con una sonrisa divertida.

—Has asumido correctamente. —respondió Sunoo. Sunghoon se rió entre dientes, sacudiendo su mano y moviendo su mano para acariciar el cabello de Sunoo. Él tarareó en agradecimiento.

—Me alegra, pequeño príncipe. —dijo Sunghoon. Estaba usando el apodo solo para molestar a Sunoo, pero aún así le gustaba el apodo. Era íntimo, dulce y privado. Sabía a ciencia cierta que Sunghoon nunca lo llamaría así si alguien más estuviera cerca. Era casi una manera para Sunoo de asegurarse que habrían más momentos como estos. Le alegraba mucho más de lo que probablemente debería.

A sea without water, a compass without direction ⪼ SunSunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora