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SIETE bad habit
Incómodo.
Era la única palabra con la que podía describir este día, entre que llegué tarde y tuve que escuchar el sermón de mi profesor, también tenía que lidiar con la presión de tener a Katsuki detrás de mí.
Mentiría si dijera que no me había girado a verle varias veces, desde esta mañana había un grupo de tres chicas pegadas a él, intentando hablarle sin parar.
— Al parecer está ganando mucha popularidad entre las chicas. — Giré rápidamente mi cabeza al ver que Izuku me había pillado mirándole.
— Pobres, siento pena por ellas.
"Mentirosa lo que sientes es rabia" me enfadaba ver como ayer podía haber hecho todo esto sin que significase nada para él.
— No creo que no sepan dónde se meten. — Susurró el peli verde.
Quería dejar de mirar pero algo me carcomía por dentro al ver esa escena. — Es una tontería hacerle más caso del que se merece. — Murmure enfadada.
— Parece que te enfada que le hablen. — Lance una mala mirada a Izuku que le causó una risa nerviosa.
— No seas tonto. — Dije dándole pequeños puñetazos en su hombro.
Sus grandes ojos verdes tienen un brillo que no había visto nunca, el me da una sonrisa de labios cerrados mientras me mantiene la mirada.
— ¿Pasa algo? — Pregunto.
— Puede ser. — Izuku se pasa las manos por su cabello tratando de ordenarlo. — ¿Que harías si crees que te gusta una amiga?
Su pregunta me sorprende, ¿los días que Izuku se iba sin dar explicación se estaría viendo con alguna chica?
— Nunca he probado el lesbianismo, así que no sé qué decirte. — Sonrió pero Izuku parece triste por mi respuesta.
Apoya sus codos en mi mesa mirando hacia esta con la cabeza abaja. — De verdad estoy preocupado Tara.
— Yo creo que deberías decírselo. — Dije tratando de animarle.
— Pero creo que a ella le gusta otro.
Apoye mi mano encima de la de Izuku dándole una pequeña sonrisa. — Si ella sabe apreciar lo que tiene se dará cuenta de que tu eres genial.
Un sonrojo enorme se extendió por toda la cara de Midoriya, a veces se me olvida lo tímido que es.
★
— Nos vemos mañana. — Dije despidiéndome del peli verde, atreviéndome a darle un corto abrazo antes de que se fuera, la verdad era que había cogido mucha confianza y cariño con el, ahora mismo era mi mejor amigo.
Izuku correspondió el abrazo con sus mejillas levemente rojas despidiéndose de igual forma de mi.
Es entonces cuando me dirijo de vuelta al pasillo de la escuela para llegar a la otra salida, aquel camino me lleva mucho más rápido a mi casa, iba a colocarme mis cascos pero alguien me tiró del abrazo hacia dentro de una de las aulas vacías.
Quise pegar un grito pero me taparon la boca y cuando me gire para intentar defenderme vi al rubio de nuevo.
El se levanta de la silla, y yo me siento pequeña frente a él, igual que ayer. — Ábreme la puerta. — Le pido, porque estar a solas con él era lo último que quería.
Katsuki se mete la llave en el pantalón. — No.
Me intento acercar para quitársela pero el estira sus brazos apartándome de él. — Bakugo ábreme la puerta.
— No quiero.
— ¿Por qué no?
— Porque no quiero.
Solté una risa sarcástica. — Que maduro.
— Casi igual de maduro que el que tú intentes sacarme celos con Deku. — ¿De qué está hablando? le miró con confusión y eso parece molestarle.
— No entiendo de qué me hablas ahora, pero quiero que me abras la puerta ya, de verdad tengo que irme.
— Y te irás, pero cuando yo lo decida. — Dijo mientras jugaba con las llaves en sus manos.
Me acerqué rápido para quitarle las llaves pero me empujo de nuevo, mientras seguía luchando por quitárselas parece ser que el rubio no se dio cuenta de ponía su mano.
— ¿Que haces? — Dije casi gritando cuando sentí su mano presionando contra uno de mis pechos.
Katsuki me soltó comenzando a reírse. — No seas exagerada, si no tienes nada.
Con esa frase me bastó para que mi mano se estrellase contra su mejilla pagándole una bofetada.
— Dame las llaves ahora mismo. — Grite enfadada.
Él se acercó a mí estando ya totalmente serio, mi confianza ya empezaba a temblar. — Lo haré cuando tú dejes de ser tan infantil, ¿juntarte con Deku para molestarme? eres una niñata.
— ¿Estás celoso? — Pregunté encarándole.
La expresión de Katsuki cambia por una de sorpresa, parece que no esperaba que esa fuera a ser mi respuesta.
— No trates de desviar el tema, tu sabes lo que estás haciendo. — Ni siquiera entendía a qué se refería y ya estoy muy cansada de pelearme con él.
— Bakugo en serio no sabes lo que me habría gustado poder llevarme bien contigo, yo de verdad te quise mucho pero está claro que ya no funcionamos.
¿Por qué me duele tanto decir esto? Espero alguna respuesta por su parte pero parecía estar inmóvil.
— No intentes hacerte la víctima, ¿que me querías? te fuiste sin avisar. — Dijo escondiendo su enfado en ironía.
— Porque para quedarme hacía falta que tú también me quisieras a mi.
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