El pueblo estaba sumergido en una tristeza e inquietud sin precedentes, un sentimiento compartido por cada rincón y cada alma. Nunca antes habían experimentado algo tan sombrío como lo que ahora se cernía sobre ellos. Una adolescente muerta, una tragedia que se clavaba en lo más profundo del corazón de todos. Era algo de qué preocuparse, una herida abierta que sangraba en el espíritu comunitario.
En la preparatoria, donde la juventud debería florecer con alegría y esperanza, se había erigido un mural en honor a Tania. Sus fotografías, mirando desde las paredes, eran acompañadas por la presencia constante de osos de felpa, flores y velas. Cada objeto depositado allí era un testimonio silencioso del amor y la pena de quienes habían compartido con ella momentos de vida.
La fragancia de las flores se mezclaba con el aroma de las velas encendidas, creando una atmósfera casi irreal, densa y pesada. La pesadez en el aire era palpable, un manto de luto que ahogaba sonrisas y suspiros. Los estudiantes, con miradas perdidas y corazones apesadumbrados, se reunían en torno al mural en silenciosa contemplación, uniendo sus lágrimas y recuerdos en un único río de dolor.
Cada día, al pasar frente a ese rincón decorado con cariño y desconsuelo, se repetía la misma escena: la gente se detenía, agachaba la cabeza, y unos pocos valientes se animaban a dejar un mensaje escrito, una flor o un simple suspiro. Era un acto de memoria y resistencia ante el olvido, un intento desesperado por mantener viva la llama del recuerdo de Tania.
En este pequeño pueblo, donde todos los conocidos compartían el mismo aire y el mismo destino, la tragedia había tejido un lazo invisible entre sus habitantes. La muerte de Tania no solo significaba la pérdida de una joven vida, sino también un golpe al alma colectiva, una sacudida que resonaba en cada corazón.
Los días avanzaban lentamente, y el mural seguía siendo el epicentro de las emociones encontradas, un altar improvisado que contenía la esencia de la despedida y el anhelo de justicia. Mientras el sol se ponía cada tarde, las sombras se alargaban sobre el homenaje a Tania, recordándonos que, aunque las noches sean largas y oscuras, siempre habrá un amanecer que traiga consigo la promesa de la luz.
—Siento profundamente que hayas tenido que cancelar tu fiesta—, mencionaba mientras me acomodaba junto a Jennifer. El viento suave susurraba entre los árboles, casi como una silenciosa compañía en nuestra conversación.
—Sí, era lo mejor. Dudo que alguien esté de humor para una fiesta en estos momentos—respondía ella, sus palabras cargadas de una melancolía que parecía fundirse con el ocaso del día.
Un suspiro escapó de mis labios, y la pregunta surgió con una mezcla de aburrimiento y expectativa.
— ¿Y qué haremos este fin de semana?
Ella me miró, su rostro iluminado por un destello de entusiasmo renovado.
—Podríamos tener una noche de cine. Le diré a Noah que consiga películas de terror—anunció con una chispa en los ojos que encendió una pequeña llama de emoción en mi interior.
— ¿Tu hermano Noah estará aquí el fin de semana? —pregunté, tratando de ocultar la ilusión que me embargaba.
Jennifer asintió, su expresión volviéndose más seria.
—Sí, se supone que estará aquí para cuidarnos. Después de lo sucedido, mi madre no quiere que nos quedemos solos en casa—explicó, su voz teñida de una preocupación que no pasaba desapercibida.
Reflexioné sobre sus palabras, y una sensación de anticipación me invadió. Algo en mí me decía que este fin de semana podría convertirse en un recuerdo inolvidable. Después de todo, ¿Qué mejor manera de forjar nuevas amistades que bajo el hechizo de una noche de cine, y con la promesa de aventuras en cada rollo de película que Noah seleccionara? El suave crepitar de las hojas caídas se unía a nuestros pensamientos, mientras el cielo se vestía de tonos nocturnos, sellando el día con un manto de estrellas.
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Diario de un Adolescente
Short StoryLa novela narra la cautivadora historia de Sam Miller, un joven de 17 años que se enfrenta al desafío de vivir solo en casa debido a los constantes viajes de sus padres. Durante su último año de preparatoria, Sam conoce a un hombre que cambiará su v...